Doña Letizia será atendida durante el parto de su segunda hija por Luis Ignacio Recasens, el doctor especializado en Obstetricia y Ginecología que estuvo a su lado durante el embarazo y el nacimiento de la infanta Leonor
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La segunda hija de los Príncipes de Asturias llegará al mundo tan sólo unas semanas antes de que los Príncipes celebren su tercer aniversario de boda
18 ABRIL 2007
Tres suites en la clínica Ruber con salida al jardín
Siguiendo los mismos pasos que se dieron en
su momento para el alumbramiento de la infanta
Leonor, los príncipes de Asturias han reservado,
de nuevo, tres de las 20 suites con puerta de salida
a un jardín común de la Clínica Ruber. Una, la
número 10 —todo apunta a que doña Letizia
ocupará la misma habitación—, para la futura
mamá y el príncipe, que dormirá en un sillóncama
de escay y tendrá que pagar en recepción el
mando de la «tele» si tuvieran interés en seguir la
actualidad a través de la pequeña pantalla. Otra,
para el personal de seguridad, que, en la medida
de lo posible, se mantendrá lejos de los pasillos. Y
la última, para las visitas familiares e institucionales
que recibirán después del alumbramiento.
Doña Letizia será atendida durante el parto de
su segunda hija por Luis Ignacio Recasens, el doctor
especializado en Obstetricia y Ginecología
que estuvo a su lado durante el embarazo y el nacimiento
de la infanta Leonor.
Recasens, sevillano, de cincuenta y cuatro
años, es un médico próximo a los príncipes de Asturias
por su matrimonio con Catalina Castillejo
Oriol, amiga de don Felipe e hija del conde de
Floridablanca —Carlos III concedió a uno de sus
antepasados, José Moñino, el título del condado,
la Gran Cruz de Carlos III, el Toisón de Oro y el
tratamiento de Alteza Real (dignidad de infante
de España)—, y también por su propio linaje
dentro de la Medicina española.
Un compromiso médico de confidencialidad
Luis Ignacio Recasens, bisnieto de Sebastián
Recasens, el doctor que atendió los partos de la
Reina Victoria Eugenia —abuela del Rey Juan
Carlos y madrina de bautizo del príncipe de Asturias—,
trabaja en la clínica Ruber Internacional
de Madrid y es, dicen los que le conocen, un
hombre discreto, que vive para su familia —tiene
dos hijos—, para su profesión y para el golf, el deporte
que practica junto a su esposa en el Club
Puerta de Hierro, en sus ratos libres.
Aunque los príncipes confían plenamente en
él —durante casi cinco meses no reveló a nadie
cuál era el sexo del bebé primogénito (Leonor)—,
fuentes cercanas a Zarzuela apuntan al hecho de
que Recasens se ha unido, entre otros profesionales,
al personal de la clínica y a su equipo médico,
formado por las doctoras Arriba y Sira Fernández
y los doctores Fernando Mar —pediatra de la infanta
Leonor y jefe del servicio de neonatología
de la Clínica Ruber— y Marcos Taboada —jefe de
anestesistas—, prestándose a firmar un escrito en
el que se han comprometido a no desvelar información
alguna sobre el nacimiento de la segunda
infanta. Un documento que habría tramitado una
abogada amiga de doña Letizia.
La segunda hija de los príncipes de Asturias llegará
al mundo tan sólo unas semanas antes de
que los príncipes celebren su tercer aniversario
de boda; de que Froilán, el primogénito de todos
los nietos, cumpla ocho año, y de que los Reyes de
España celebren su cuarenta y cinco aniversario
de boda. Y lo hará como infanta de España, con
tratamiento de Alteza Real y con el mismo rango
que su hermana, Leonor, y que sus tías las infantas
Elena y Cristina, para ser el octavo nieto de esa
gran familia que han construido sus abuelos.