La Reina, que aprovecha su estancia en Cahors para cocinar, ir al mercado y jugar con su nieto, llegó a sus tierras, días después de que Federico y su novia salieran hacia París
La familia Real danesa traslada su yate "Dannebrog", hasta la Costa azul y no pierde, tampoco, la oportunidad de escaparse a la costa y fundirse con el mar durante alguno de sus días de verano
El Príncipe, -que habla chino y vietnamita y es poeta, pianista, escultor, piloto y excelente marinero - se dedica durante sus vacaciones de agosto a trabajar en los viñedos
La Familia Real de Dinamarca veranea desde hace décadas en un castillo restaurado que perteneció a la familia del Príncipe Henrik, esposo de la Reina y que está situado en la zona vinícola de Cahors. En esta mansión estuvieron el pasado verano Mary Donaldson y el príncipe Federico
7 DICIEMBRE 2001
Mary Donaldson visitó el pasado verano a su novio, el príncipe Federico,
en el castillo que éstos tienen en Cahors, Francia. De hecho, sin que ella pudiera imaginárselo, fue fotografiada casualmente durante su estancia –envuelta en un albornoz de color rosa que dejaba al descubierto su bikini- por una familia de turistas, los Moeller, que estaban comprando unas botellas de vino dentro del castillo.
Juntos en París
A pesar de que permanecieron al menos diez días en esta residencia de verano, la pareja decidió viajar a París nada más saber que la reina de Dinamarca, Margarita, y su esposo, el príncipe Henrik, podían llegar a sus tierras vinícolas para pasar, como hacen tradicionalmente, una parte del verano en cualquier momento. De hecho, para la Soberana y su esposo, es éste uno de sus rincones preferidos. Como dos habitantes más de la zona, trabajan en sus viñedos -hacen su propio vino- y hacen la compra en el mercado mezclándose con los veraneantes.
”Mirad mi sombrero nuevo”, dijo el Príncipe
Aunque, hasta el momento, la reina Margarita no se ha pronunciado sobre la relación de su hijo Federico - y sólo de ella depende conceder la autorización para el casamiento- el príncipe Henrik, su esposo, sí lo hizo cuando, hace unos días, volvía de una cacería en el castillo de Ledresborg: “No nos hemos visto y no la conozco. Creo que vosotros –refiriéndose a los periodistas de la revista danesa Billed Bladet-, la conocéis mejor que yo... “Mirad mi sombrero nuevo”, dijo a los reporteros intentando cambiar de tema... Aunque el Príncipe, según ellos, no sonó nada convincente “