La familia real sueca disfrutó este viernes de una velada veraniega cargada de música y sonrisas en las conocidas Solliden Sessions. Como cada año, el rey Carlos Gustavo y la reina Silvia de Suecia acuden acompañados de algunos de sus hijos y nietos a este evento al aire libre que se celebra en el parque de la Villa Solliden, cerca de Borgholm. Si en 2025 fue el príncipe Carlos Felipe quien disfrutó del evento con sus dos hijos, Gabriel y Julian, este año le ha tocado el turno a la princesa Sofía. La pequeña Inés y Alexander no estaban presentes, pero ha estado muy ocupada con el príncipe Julian, que no se ha bajado de su regazo.
La familia real sueca acudió a ver el concierto de las Solliden Sessions de E-Type, un artista que irrumpió en los años 90 y que, desde entonces, ha sido una máquina de éxitos con canciones como This Is The Way, Here I Go Again, Russian Lullaby, Paradise, Life, Angels Crying, Campione 2000... y la lista continúa. De nombre Bo Martin Erik Erikson, este músico sueco ha puesto el toque eurodance a la velada. ¿Quién dijo que realeza y música electrónica no podían darse la mano? Una cosa está clara, después de un año de duro trabajo, la relajación y el disfrute han sido protagonistas en esta velada musical.
Según cuenta el medio especializado Point de Vue, la princesa Sofía abrazó a su hijo pequeño durante gran parte del concierto, aunque él se levantaba a menudo para estirar las piernas. Entre una canción y otra, el príncipe Julian también aprovechó para susurrarle algunos secretos a su madre, teniendo cuidado de taparse la boca con la mano para que nadie los oyera. Por su parte, los Reyes se lo pasaron en grande compartiendo carcajadas y complicidad. Al igual que su nieto, el rey le susurró algo al oído a su esposa que, a juzgar por su reacción, la hizo reír mucho.
Un 2026 muy especial
El pasado 19 de junio, los Reyes de Suecia, Carlos Gustavo y Silvia, cumplieron 50 años de matrimonio. Los monarcas decidieron adelantar las celebraciones dado que dicha fecha, como ellos mismos admiten "coincide con el solsticio de verano", la víspera de la festividad de San Juan, una de las celebraciones más importantes del calendario local. Así, los festejos tuvieron lugar el sábado 13 de junio con una apoteósica velada en la que los Reyes saludaron a sus ciudadanos, y en la que pusieron el broche de oro a su medio siglo de amor palaciego.
La jornada estuvo cargada de actos. Mostrándose de lo más enamorados y cercanos, los monarcas aparecieron agarrados de la mano y en completa sintonía, sintiéndose arropados por los invitados que les acompañaron en esta fecha tan señalada, entre ellos, sus hijos, Victoria, Carlos Felipe y Magdalena, y sus nietos, a excepción de la princesa Estelle. El Rey y la Reina se subieron a bordo de la icónica lancha real Vasaorden frente al Palacio Real, y en ella recorrieron las aguas de la capital: la pareja cruzó el canal de Estocolmo desde Skeppsbron hasta Djurgården, recordando así el paseo que efectuaron hace 50 años cuando se dieron el 'sí, quiero', un 'desfile nupcial' que replicaron tras medio siglo de vivencias, amor y confidencias.








