PLAN DE ESCAPADA

Masca, el pueblo escondido de Tenerife que pocos viajeros se atreven a descubrir


La isla canaria tiene su propio Machu Picchu y se encuentra en el extremo noroeste de la isla, lejos de las playas y los complejos hoteleros, un pequeño caserío entre montañas con vistas impresionantes al que solo llegar ya es una aventura.


Pueblo de Masca, Tenerife© Shutterstock
10 de abril de 2026 a las 6:30 CEST

Enclavado entre acantilados en el municipio de Buenavista del Norte, Masca es un pueblo tan idílico como enrevesado resulta alcanzarlo, pero el esfuerzo compensa con creces. Se trata de un pequeño caserío que no alcanza el centenar de vecinos, situado en pleno Parque Rural de Teno, un entorno de extraordinario valor ecológico y paisajístico, que transmite la sensación de ser un lugar en equilibrio.

Masca, Tenerife© Shutterstock
Arquitectura típica de Masca.

Sus callejuelas empedradas desembocan en terrazas suspendidas sobre un paisaje que invita a mirar con respeto, y sus casas de piedra de arquitectura tradicional, con balcones de madera, parecen aferrarse a los riscos como si una mano invisible las hubiese dispuesto allí, a 680 metros de altura, abiertas a las vistas del barranco que desciende hacia el océano.

Esa belleza rotunda que se combina con una fragilidad evidente, por su geografía, la complejidad de sus accesos y la presión del turismo, hace imprescindible planificar la visita a Masca y ser conscientes de estar en un lugar excepcional.

Barranco de Masca, Tenerife© Shutterstock
Barranco de Masca.

LA AVENTURA COMIENZA EN LA CARRETERA

Llegar a Masca es parte de la experiencia. La estrecha carretera de montaña TF‑436 que conduce al caserío y atraviesa uno de los paisajes más espectaculares de la isla, es una sucesión de curvas cerradas que parece no tener fin. Desde Santiago del Teide, el trayecto ofrece panorámicas sobre barrancos, acantilados y verdes laderas que hacen que el viaje, incluso sin llegar al pueblo, valga la pena.

Conviene saber, que si se llega en coche alquilado desde otras partes de Tenerife, el aparcamiento en Masca es limitado y en temporada alta puede ser toda una odisea encontrar hueco. Por eso, es recomendable dejar el coche en Santiago del Teide (a unos 20 minutos aproximadamente) y tomar el autobús local que sube hasta él, lo que ahorra estrés al conducir por tramos complicados. 

LOS MEJORES MIRADORES

Antes de llegar al pueblo hay varios puntos panorámicos para parar y contemplar las montañas de Teno y el propio caserío suspendido entre barrancos. El primero es el mirador de Cherfe, en el kilómetro 20,9 de la TF-436, donde las panorámicas abarcan parte del macizo y la posibilidad de ver el Teide asomando a lo lejos; en días claros incluso se alcanzan a ver las islas vecinas de La Gomera o La Palma. En el tramo final, muy cerca ya del núcleo urbano, está el Mirador de Masca, que resume la esencia de este lugar único, con las casas aferradas a las laderas del dramático barranco que desciende hasta el océano. Y menos turístico es el Mirador de Lomo de Masca, donde algunos senderistas inician sus rutas.

Calle de Masca, Tenerife© Shutterstock

EL CASERÍO

Rodeado de terrazas agrícolas, Masca es un caserío muy pequeño y sus viviendas se agrupan en unas pocas calles estrechas y empedradas. Se tome el camino que se tome hay una panorámica única del Parque Rural de Teno. Por eso, la principal atracción aquí es, precisamente, perderse y dar con la plaza central, donde se levanta la iglesia de Nuestra Señora de la Luz y se encuentran algunos cafés y pequeños comercios.

Terraza del restaurante El Guanche, Masca, Tenerife© @elguanchemasca
Terraza del restaurante El Guanche.
Terraza del restaurante El Guanche, Masca, Tenerife© @elguanchemasca
Volcán de berenjena y queso fundido con cebolla caramelizada.

Vistas increíbles tiene la terraza del restaurante El Guanche —un Solete en la Guía Repsol—, el mejor lugar para sentarse a saborear la rica cocina canaria, empezando por la tortilla guanche, las papas arrugadas con mojo, el queso Marlene, la ensaladilla de batata, el volcán de berenjena y queso fundido con cebolla caramelizada...

Camino de Masca, Tenerife© Shutterstock

EL SENDERO DEL BARRANCO

Desde el pueblo parte una de las rutas de senderismo más conocidas de Tenerife: el sendero del Barranco de Masca. Este descenso, con una longitud de unos 4,5 kilómetros y un desnivel considerable, conduce hasta una pequeña cala de arena volcánica al pie de los acantilados. El recorrido es espectacular por su geografía única, pero exige cierta preparación física y estar bien equipado debido a su dureza y exposición. Ya en la desembocadura del barranco se pueden contemplar los acantilados de Los Gigantes, adonde es posible llegar en barco.

Es importante saber que, para garantizar la seguridad y la conservación del barranco, el acceso a esta ruta está regulado, se necesita reserva y permiso previo, y la salida debe hacerse desde el mar o regresando al punto de inicio (caminobarrancodemasca.com). 

Faro de Punta de Teno, Tenerife.© Shutterstock
El faro de Punta de Teno alumbra el extremo noroeste de la isla de Tenerife

EL ‘FINISTERRE’ TINERFEÑO

A poca distancia de Masca (unos 35 kilómetros, aunque eso puede llevar una hora de camino), en el punto más occidental de Tenerife, se ubica el icónico faro de Punta de Teno, símbolo del aislamiento y de la naturaleza salvaje de este extremo de la isla. Un lugar muy fotogénico para contemplar puestas de sol inolvidables y vistas de los gigantescos acantilados que descienden hasta el Atlántico. Como el acceso está regulado para conservar su entorno natural, a determinadas horas solo se puede llegar en autobús desde Buenavista del Norte (línea 369) o en taxi, lo que añade una sensación de aventura a la visita.