Lo estabas soñando y ya está aquí. La Semana Santa te regala un respiro antes de que llegue el verano. Es el momento de hacer la maleta y buscar el destino que más te apetezca. Nosotros te proponemos seis planos irresistibles que te llevan a la Sevilla más pasional, La Rioja con tradiciones ancestrales y buenos vinos, la nieve del Pirineo aragonés o las playas interminables de Huelva. Si quieres cruzar fronteras, la primavera le sienta muy bien a Ámsterdam ya Oporto, dos ciudades que te esperan con los brazos abiertos para vivir experiencias inolvidables. No esperes más y reserva.
Sevilla, la Semana Santa más emocionante
Procesiones, saetas, incienso y azahar, cirios... En pocos sitios se vive una Semana Santa con tanta pasión como en Sevilla. Las calles se llenan de pasos procesionales y los nazarenos acompañan a sus imágenes más queridas. Hay momentos especialmente emotivos, como la noche de la Madrugá, del Jueves al Viernes Santo, cuando procesionan las Hermandades más antiguas de la ciudad, como El Silencio, El Gran Poder, conocido como 'el Señor de Sevilla', La Macarena y la Esperanza de Triana. Esa noche se vive con una devoción que sobrecoge.
Una de las formas más exclusivas de disfrutar de esta Semana Santa inigualable es en el histórico Hotel Alfonso XIII (marriot.com). Se trata de una joya arquitectónica que se encuentra entre la Puerta de Jerez, el Palacio de San Telmo y la Fábrica de Tabacos, un lugar privilegiado por el que pasan muchas de las principales procesiones sevillanas, lo que permite vivir cerca del ambiente cofrade. El hotel fue inaugurado en 1929 para la Exposición Iberoamericana y conserva intactos los patios de azulejos, artesonados mudéjares y unos elegantes salones en los que es fácil viajar al pasado. Siguiendo la tradición, el restaurante San Fernando ofrece un Menú de Cuaresma con potaje de vigilia, bacalao confitado y torrijas caramelizadas. Una escapada perfecta para descubrir la devoción y solemnidad que se respira en Sevilla en Semana Santa.
La procesión de 'los picaos', un rito ancestral en La Rioja
Esta Semana Santa puedes asistir a un ritual único. En San Vicente de la Sonsierra se celebra la famosa procesión de los disciplinantes o 'picaos', una tradición documentada desde el siglo XVI que no se realiza en ningún otro lugar de España. Durante las procesiones del Jueves y Viernes Santo, algunos penitentes se flagelan públicamente como acto de fe. Rodeados de visitantes, en un respetuoso silencio, recoren este pueblo que luce una estampa monumental, con su castillo-fortaleza en lo alto del cerro que domina el Ebro.
La escapada puede completarse con un recorrido por pueblos cercanos como Briones, con un precioso casco histórico y donde se encuentra el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, Briñas o Haro, capital histórica del vino riojano que cuenta con el famoso Barrio de la Estación, con la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo. En San Vicente de la Sonsierra, merece la pena reservar la visita guiada en Bodegas López de Haro, recorrer las viñas y tomar el aperitivo en su mirador con unas impresionantes vistas 360º de casi toda La Rioja.
Ámsterdam, tras la pista de Rembrandt y los tulipanes
La primavera es una de las mejores épocas para visitar Ámsterdam y, si estás pensando en una escapada cultural, apunta: este año la ciudad vuelve a poner el foco en su pintor más universal, Rembrandt van Rijn. Una de las grandes citas de la temporada es la exposición Rembrandt's Masterclass, en el Museo Casa de Rembrandt, abierta hasta el 25 de mayo, que explora las técnicas y secretos del artista con obras originales y experiencias interactivas.
Para seguir la pista del pintor, el itinerario perfecto comienza en el Rijksmuseum, donde se conserva una de sus obras más famosas, La ronda de noche, y continúa en el barrio judío donde el artista vivió y trabajó. Desde allí, el paseo puede seguir por los canales del Grachtengordel, declarados Patrimonio Mundial. Entre visita y visita, tienes que alquilar una bicicleta para integrarte de lleno en Ámsterdam. Recorre el Vondelpark, el pulmón verde de la ciudad, o sube a un barco para hacer un crucero por los canales al atardecer. Si te animas, en menos de una hora puedes llegar al famoso Parque de Keukenhof, un paraíso de flores, no solo tulipanes, o apuntarte al viaje interactivo que proponen en Tulip Experience (tulipexperienceamsterdam.nl) donde podrás visitar el museo, conocer la historia del cultivo, recorrer los campos con más de 700 variedades y recoger tus propios tulipanes para diseñar un ramo.
Naturaleza y playas salvajes en Huelva
En la costa atlántica de Huelva se esconde uno de los paisajes más sorprendentes del litoral andaluz: la Flecha de El Rompido, una lengua de arena virgen de 13 kilómetros que separa la desembocadura del río Piedras del océano Atlántico. Forma parte de un paraje natural y solo se puede acceder en barco desde El Rompido. Te encontrarás con playas salvajes, dunas, aves migratorias y kilómetros de arena sin urbanizar. También se puede recorrer en kayak por la desembocadura del río Piedras o hacer rutas en bicicleta por los pinares.
La escapada coincide además con la intensa Semana Santa de la capital (que se encuentra a unos 20 kilómetros). Huelva vive su momento más sobrecogedor con la procesión del Viernes Santo, cuando varias hermandades recorren el centro histórico de Huelva en un ambiente de gran solemnidad. Para completar el viaje, nada mejor que disfrutar de la gastronomía local: coquinas, gambas blancas o choco frito en restaurantes como Doña Gamba, El Palo o La Patera, en El Rompido.
Paseos, vinos y la brisa del mar en Oporto
Bohemia, vibrante y llena de historia, Oporto es una de las ciudades más seductoras de Europa y un destino ideal para escaparse esta Semana Santa. Su tamaño es perfecto para descubrirla en dos o tres días, aunque si dispones de más tiempo, podrás ver lo que se mueve en los barrios de moda, como Bonfim, y el ambiente bohemio de Cedofeita, con sus galerías de arte y tiendas de moda alternativa. El recorrido debe comenzar en la espectacular es tación de São Bento: seguro que has visto en más de una ocasión la imagen de sus paredes cubiertas por más de 20.000 azulejos, en tonos azules, que narran episodios de la historia portuguesa. Desde allí se puede subir hasta la Catedral de Oporto y disfrutar de las vistas del Duero desde el mirador de al lado.
Hay que descender, ahora, hacia el barrio de Ribeira, el corazón histórico de la ciudad. Sus casas de colores, las terrazas frente al río y los músicos callejeros crean un ambiente muy especial. Cruzando el icónico puente Don Luis se llega a Vila Nova de Gaia (o simplemente Gaia), donde se concentran las bodegas históricas de vino de Oporto. Reserva una visita guiada en alguna de ellas, aunque te recomendamos conocer WOW (World of Wine), un moderno espacio dedicado a la historia de estos vinos famosos en todo el mundo. Si hay algo que no puedes dejar de hacer, es subir al tranvía que llega hasta Foz , donde podrás llenar los pulmones con la brisa del mar. Allí empieza la Av. de Boavista. No muy lejos queda Serralves, con jardines para pasear o descansar, y exposiciones de arte contemporáneo. El museo es obra de Álvaro Siza Vieira, uno de los arquitectos más destacados de la Escuela de Arquitectura de Oporto y premio Pritzker.
Una de las librerías más bellas del mundo está en Oporto, Librería Lello, y la saga Harry Potter la ha convertido en toda una atracción turística , con su escalera de caracol, las vitrinas de colores y los altos techos con molduras, crea un escenario de película. No te resistas y ve a conocerla: tendrás que pagar la entrada, que te descuentan si compras un libro. Otra parada muy recomendable es en el renovado Mercado do Bolhão, y para probar la famosa francesinha, un contundente sándwich (lleva ternera, salchicha, longaniza, jamón y está cubierto de queso fundido), el sitio es el Café Santiago da Praça.
Nieve, esquí y viajes en un tren de época por el Pirineo aragonés
Esta temporada, las estaciones de esquí serán un destino muy buscado para la Semana Santa: las continuas nevadas han dejado las pistas perfectas para seguir disfrutando sin parar. El Pirineo aragonés cuenta con cinco estaciones que suman un total de 430 km de pistas: Formigal, Cerler, Astún, Panticosa y Candanchú tendrán todo listo para acoger a los esquiadores y amantes de la montaña. Pero si buscas aviones alternativos al esquí, aquí te esperan muchas sorpresas.
Jaca es la capital del Pirineo aragonés y hay mucho por ver. En Semana Santa, te cruzarás con las procesiones que pasarán junto a las murallas medievales y edificios románicos, creando un ambiente muy singular. A pocos kilómetros se encuentra la famosa estación de tren de Canfranc, considerada una de las más bonitas de España, y un lugar que rezuma misterio, historias de espías y leyendas. El edificio, con unas dimensiones gigantes, te llamará la atención por su belleza. Permaneció abandonado durante décadas entre las montañas, en la frontera con Francia, y ahora ha renacido convertido en un elegante hotel de cinco estrellas (Canfranc Estación a Royal Hideaway Hotel). Podrás hospedarte en él o, simplemente, conocer las historias que allí sucedieron desde su construcción en la visita guiada que se organiza. También puedes darte un capricho y comer en su restaurante premiado con una estrella Michelin, el Canfranc Express.
El plan más original que te espera será viajar a bordo del mítico tren Expreso de Canfranc, un tren histórico que es toda una experiencia en sí mismo. Recuerda los trenes que llegaron a esta frontera del Pirineo durante los años cincuenta y sesenta. Cuenta con un coche panorámico, otro restaurante y un último de departamentos, y realiza el recorrido Estación de Canfranc, Villanúa, Castiello de Jaca y Jaca, y viceversa, con dos salidas diarias desde cada origen (precio, desde 20 euros).












