Con poco más de 50.000 habitantes, Bodø, en la hermosa región noruega de Nordland, es la segunda ciudad más grande del norte de Noruega, solo por detrás de Tromsø. Rodeada de paisajes espectaculares y asentada en un entorno natural tan ventoso como extremo, hasta ahora los que sabían de ella era por ser uno de los mejores lugares para contemplar las auroras boreales y como puerta a las islas Lofoten. Eso empezó a cambiar en 2024, cuando fue elegida Capital Europea de la Cultura —la primera situada al norte del Círculo Polar— y su nombre comenzó a sonar con fuerza. Ahora, además, lo hace por un motivo inesperado: el fútbol.
El Bodø/Glimt logró algo que nadie esperaba: clasificarse para los octavos de final de la Champions League tras una victoria contundente frente al Inter, llevando a esta ciudad ártica al centro de atención del fútbol europeo y despertando la curiosidad de aficionados de todo el continente.
LAS AURORAS BOREALES
En otoño e invierno, Bodø se convierte en un escenario mágico para contemplar las auroras boreales, uno de los espectáculos naturales más impresionantes del Ártico. Con un poco de suerte, se pueden ver danzando sobre la ciudad, iluminando el cielo nocturno con tonos verdes, púrpuras y rosados que parecen moverse al ritmo del viento. Las noches despejadas y oscuras ofrecen las mejores posibilidades de avistarlas, especialmente si se cuenta con un guía local que conozca los puntos más privilegiados: desde las playas cercanas como Hjertøy, hasta los miradores sobre el fiordo y los alrededores de Keiservarden, donde las luces reflejadas en el agua y las montañas crean un espectáculo inolvidable.
EL SOL DE MEDIANOCHE
Como si de una puesta de sol prolongada se tratase, el sol de medianoche colorea cielo y tierra de una luz de color naranja intenso en las tierras por encima del Círculo Polar Ártico. Un fenómeno natural que dura 76 días y que se vive en Bodø, con más tiempo para disfrutar de los paisajes y de nuevos descubrimientos en esta pequeña metrópolis del remoto norte.
LA AVIACIÓN Y LA PESCA
Buena parte de la historia de esta pequeña, pero poderosa ciudad ártica, cuyo nombre se pronuncia Bu-da, se puede conocer explorando sus museos. En el Norwegian Jekt Trade Museum, en Bodøsjøen, se puede admirar el Anne Karoline, el último velero original de carga abierta de un solo mástil, construido en 1876, que simboliza la creatividad, el valor de los sueños, el esfuerzo y la riqueza generada por la pesca en torno a Lofoten.
Muy cerca del aeropuerto, el Museo Noruego de la Aviación descubre una parte importante de la historia reciente de la ciudad y del país, con exhibiciones interactivas, un maravilloso parque de aeronaves, un simulador de vuelo y relatos de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo el bombardeo de Bodø.
LAS MAREAS MÁS FUERTES DEL MUNDO
Saltstraumen es un estrecho que conecta el fiordo Saltfjorden con el Skjerstadfjorden, a solo unos 30 minutos en coche del centro de Bodø. Cada seis horas, cuando la marea sube o baja, enormes cantidades de agua —unos 400 millones de metros cúbicos— se mueven a través del estrecho, formando remolinos y corrientes que pueden alcanzar hasta 40 kilómetros por hora. La fuerza del agua es tan impresionante que es visible incluso desde la orilla, y la sensación de poder de la naturaleza es impactante.
Este fenómeno no solo es fascinante visualmente, sino que también atrae a pescadores y aventureros. Las corrientes concentran peces, por lo que es un lugar excelente para la pesca, especialmente de salmón y caballa. Y se organizan actividades como paseos en barco cerca de la corriente, excursiones guiadas y fotografía de naturaleza.
CENTRO CULTURAL STORMEN
En Bodø, los lugareños están muy orgullosos de este centro cultural con auditorio y biblioteca, ubicado en la popular zona del 'barrio cultural'. Stormen ha sido nombrada en varias ocasiones la mejor biblioteca de Noruega; en cuanto a su función de auditorio, ofrece una acústica muy apreciada tanto entre los artistas como el público general. Los viernes, a mediodía, se celebran conciertos en el vestíbulo. Actualmente, este edificio también es la sede de Sinus, uno de los clubes musicales más antiguos de Bodø, promotor de conciertos de rock, jazz, pop y música en acústico.
EXCURSIÓN A KJERRINGOY
A unos 30 kilómetros de Bodø, justo al sur de la entrada al fiordo Folda, Kjerringøy es un bonito pueblo pesquero de casas tradicionales de madera y paisajes de postal imprescindible para visitar en una excursión. Paseando por sus calles se descubre el Museo Karl Erik Harr, en el que se exhiben algunas de las obras principales de este genial pintor noruego, conocido principalmente por sus impresionantes pinturas de paisajes del norte de Noruega y las ilustraciones de las novelas de Knut Hamsun. Otro espacio interesante es Zahlfjøsen, que alberga obras de otros famosos artistas locales. Pero para completar la visita no hay que perderse la pequeña cafetería del pueblo, donde se puede degustar un delicioso pastelito de queso llamado møsbrømlefser.
MÚSICA Y ARQUITECTURA
En Bodø, la historia y la música se encuentran en espacios únicos. En Bodøsjøen se puede visitar la iglesia medieval de Bodin, un testimonio vivo de los primeros habitantes de la ciudad desde el siglo XIII. Más actual es la catedral de Bodø, levantada en la década de 1950, que no solo impresiona por su diseño, también se ha convertido en un lugar mágico para disfrutar de conciertos, donde la acústica y la luz crean una experiencia musical inolvidable.
LOFOTEN Y MÁS ALLÁ
Bodø es la puerta de entrada a las islas Lofoten, el montañoso archipiélago sobre la línea imaginaria del Círculo Polar que atesora algunos de los escenarios más indómitos del norte de Europa. Si en invierno, envuelto de nieves y ventiscas, son las auroras boreales lo que atrae; en verano se organizan salidas para caminar o montar en bici entre sus montañas dramáticas y valles verdísimos, surcar la recostada costa de sus islas en kayak, descubrir playas de arena blanca, montañas dramáticas, hacer esnórquel en sus aguas, safaris acuáticos o visitar villas pesqueras. A un trayecto en ferri se encuentra otro archipiélago, Vesterålen, con islas que atesoran unas montañas menos afiladas y quizá unos paisajes menos dramáticos, pero en verano menos bulliciosas que las vecinas Lofoten.
QUE NO FALTE LA SAUNA
En Bodø también se disfruta de la tradición nórdica de la sauna. En el mismo puerto, sobre el agua, está Pust Bodø, donde la sesión de calor se combina con la posibilidad de darse un chapuzón en el agua ártica. Si lo que se busca es algo más auténtico y social, la Fauna Sauna, gestionada por la Nordnorsk Badstuforening, combina el badstue noruego, con actividades y encuentros culturales, ofreciendo una experiencia más local y cercana.
EL PANORAMA GASTRO
Como no podía ser de otro modo, la cocina local de Bodø está profundamente ligada al mar y a los ingredientes del Ártico. El bacalao es el plato típico, que se prepara en varias versiones tradicionales: el klippfisk, bacalao salado y seco; el boknafisk, pescado parcialmente secado al viento ártico; y el stockfish, bacalao seco al aire y sin sal, que debe rehidratarse antes de cocinarse. Estas preparaciones se combinan a menudo con cangrejo real y camarones, y en temporada también se puede degustar el mølje, un guiso de bacalao con hígado y huevas.
Para disfrutar de estas especialidades, Bryggerikaia (bryggerikaia.no), ubicado frente al puerto, es un clásico que ofrece mariscos frescos en un ambiente auténticamente marinero, al igual que Sjøbaren (sjobaren.no). Para una experiencia más moderna y variada, está Bjørk (restaurantbjork.no), que combina pescado fresco con platos de inspiración internacional y mediterránea. Y para darse un capricho dulce, la pastelería de Craig Alibone (@craigalibonepatisserie).
LA NOCHE EN BODØ
Aunque silenciosa y tranquila, la vida nocturna de Bodø también se vive, y pasa por Dama Di (damadi.no). Un bar en pleno centro de la ciudad donde se pueden tomar cócteles, cervezas o bebidas locales y que es, a la vez, un espacio cultural, pues funciona como galería de arte y sala de conciertos. Por las noches, especialmente los fines de semana, se anima con música en directo y DJ hasta bien entrada la madrugada. En verano, la gran cita musical en Bodø es el festival Parkenfestivalen.













