El Mediterráneo español vuelve a ser el escenario elegido por las mayores fortunas del planeta para disfrutar del periodo estival. Entre todos los megayates que navegan por las aguas del sur de Europa, hay una embarcación que capta de inmediato todas las miradas: el Al Lusail, el imponente buque insignia del emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani.
Valorado en unos 500 millones de euros, este auténtico palacio flotante de 123 metros de eslora ha vuelto a dejar ver su silueta en puertos de España como Gibraltar y Tarragona, consolidando a la costa nacional como uno de los refugios marítimos favoritos de la realeza catarí.
Seis cubiertas y 18 suites: un diseño concebido para el máximo confort
Construido en 2017 por el afamado astillero alemán Lürssen y diseñado exteriormente por la firma londinense H2 Yacht Design, el Al Lusail es una obra maestra de la arquitectura naval moderna. Con sus más de 8.400 toneladas de desplazamiento y una manga de 23 metros, sus dimensiones sorprenden tanto como el nivel de sofisticación que alberga en su interior.
El buque está estructurado en seis cubiertas acristaladas diseñadas para aprovechar al máximo la luz natural y ofrecer vistas panorámicas ininterrumpidas. En su interior puede albergar hasta 36 invitados en 18 opulentas suites de lujo, además de disponer de espacio propio para una tripulación permanente de unas 56 personas encargadas de atender cualquier necesidad que surja bordo.
Con club de playa y helipuerto
Entre las comodidades que convierten al Al Lusail en una residencia real flotante destacan la piscina privada, varios jacuzzis exterior e interior, un spa completo, gimnasio de última generación y salón de belleza. Además incluye su propia sala de cine equipada con tecnología de vanguardia y un club de playa con zona de barbacoa. Por si esto fuera poco, dispone de un helipuerto de gran capacidad en cubierta y un garaje interior de nueve metros que alberga lanchas auxiliares tipo limusina y embarcaciones más sencillas para traslados rápidos a la costa.
Una puesta a punto de más de 35 millones de euros antes de su llegada
La reaparición del Al Lusail en aguas españolas se produce tras haber permanecido apartado de las rutas estivales durante siete meses. El emir de Qatar envió la embarcación de vuelta a las instalaciones alemanas de Lürssen para someterla a una profunda remodelación técnica y estética cuyo coste se estima en unos 35 millones de euros.
Solo el proceso de acondicionamiento del casco y repintado de la superficie supuso un desembolso superior a los 13 millones de euros. Un trabajo minucioso que exigió retirar elementos de protección, lijar y tratar las superficies antes de aplicar las capas protectoras finales para resistir la salinidad marina. Con capacidad para navegar más de 4.500 millas náuticas sin necesidad de repostar gracias a sus depósitos de 500.000 litros de combustible, el Al Lusail continúa su travesía veraniega como uno de los máximos exponentes del lujo marítimo internacional.
La reciente muerte del exemir Hamad bin Khjalifa Al Thani
El emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, protagonizaba hace solo unos días una emotiva estampa al encabezar las honras fúnebres de su padre, el jeque Hamad bin Khalifa Al Thani, exemir del país conocido por impulsar la modernización de la nación del Golfo. Rodeado de las principales autoridades cataríes y miembros de la realeza internacional, el mandatario despidió con gran solemnidad al histórico líder en una ceremonia cargada de protocolo y respeto, marcando un momento de profundo luto institucional y familiar para la dinastía Al Thani.










