Del 6 al 22 de febrero, buena parte de la realeza europea se concentra en los Juegos Olímpicos de Invierno que este año se celebran entre Milán y Cortina d'Ampezzo. Si la imagen de ayer fue la de Guillermo y Máxima de Holanda dando un abrazo a los reyes de Noruega, Harald y Sonia, que atraviesan un terrible momento entre el juicio de Marius Borg y la vinculación de la princesa Mette-Marit con Jeffrey Epstein, la de hoy es la de Alexandra de Hannover en el palco real junto a su novio, Ben Sylvester Strautmann.
Alberto de Mónaco se trasladó la semana pasada a Italia para participar en actos relacionados con la protección del medio ambiente y para apoyar a Arnaud Alessandria, el único monegasco clasificado en esquí alpino. Entonces, el soberano monegasco, que estuvo compartiendo palco con la princesa Ana, la hermana del rey Carlos III, no estuvo acompañado por ningún miembro de la familia Grimaldi, sin embargo, en el cuarto día de competición, ha acudido con su sobrina, Alexandra de Hannover y con el novio que tiene desde hace más de siete años.
El soberano, que presentó en esta misma competición a Charlene como novia hace ahora 20 años, saludó a los reyes de los Países Bajos con un relajado apretón de manos, y luego tomó asiento junto al novio de Alexandra, que lleva años plenamente integrado en la familia Grimaldi y en la vida social monegasca, pero nunca había compartido un palco real con otros miembros de la realeza en un contexto internacional.
Otra de los royals que se encontraba en el Milano Ice Skating Arena era el Gran Duque Enrique de Luxemburgo, que cedió la jefatura del Estado a su hijo, el Gran Duque Guillermo, el pasado octubre, pero que se ha desplazado a Italia para apoyar a los dos deportistas que están en competición. Especialmente afectuoso ha sido su saludo con la reina Máxima, amigos y aliados. Hay que recordar que los soberanos y la princesa heredera de los Países Bajos, Amalia, estuvieron en los actos de abdicación y proclamación de Luxemburgo, como muestra de su alianza (Benelux).
En esta competición, Guillermo y Máxima de Holanda han estado solos, pero para la Apertura de los Juegos Olímpicos también se desplazó la princesa heredera Amalia, que también estuvo muy cariñosa y efusiva al encontrarse con los reyes de Noruega, Harald y Sonia, que de momento son los grandes triunfadores de estas olimpiadas con seis medallas.










