Las felicitaciones se multiplican para la princesa Eugenia de York y su marido, Jack Brooksbank, que este lunes han dado la bienvenida a su tercer hijo en un hospital de Lisboa, Portugal. La hija pequeña del príncipe Andrés y Sarah Ferguson compartió la noticia a través de sus redes sociales, acompañada de una imagen de la recién nacida y un mensaje lleno de emoción: "Jack y yo estamos tan emocionados de anunciar a la pequeña Brooksbank. Estamos más que enamorados de nuestra pequeña". Tampoco faltaron las felicitaciones oficiales, ya que Carlos III sigue teniendo a sus sobrinas bajo su manto de protección a pesar de que los antiguos duques de York hayan sido apartados por completo. Lo que todavía no se ha desvelado es el nombre y eso en el Reino Unido, como todo lo que rodea a la realeza británica, es materia de quinielas. ¡Hagan juego!
Por ahora, al más puro estilo Windsor, para pareja mantiene en secreto el nombre de su hija, que siguiendo las costumbres familiares deben comunicar primero al "jefe" de la Corona británica, de nuevo el tío Carlos III. Aunque el nombre principal sigue siendo un misterio, el segundo nombre parece más fácil de anticipar, dada la tradición familiar.
Una quiniela relativamente fácil: todo apunta a que su segundo nombre seguirá la tradición familiar
Todo apunta a que la niña podría llevar como segundo nombre Elizabeth, en homenaje a su bisabuela, la reina que en España conocemos como Isabel II. Es una costumbre muy arraigada en la familia: hijas, nietas y bisnietas de la soberana han recibido su nombre en distintas generaciones. La princesa real Ana, cuyo nombre completo es Anne Elizabeth Alice Louise, llamó a su hija Zara Anne Elizabeth Tindall, que a su vez llamó a una de sus hijas Lena Elizabeth Tindall. Lo mismo hizo Peter Phillips con una de sus hijas, Isla Elizabeth Phillips.
El patrón se repite con la hija del príncipe Eduardo, bautizada como Louise Alice Elizabeth MountbattenWindsor. Mientras que Beatriz de York, que también se llama Beatriz Elizabeth Mary, todavía fue más allá ya que puso el mismo nombre a las dos hijas que tiene: Sienna Elizabeth Mapelli Mozzi y Athena Elizabeth Rose Mapelli Mozzi.
La única hija de los príncipes de Gales también lo lleva, la princesa Charlotte Elizabeth Diana, mientras que la única hija de los duques de Sussex se llama Lilibet Diana Mountbatten-Windsor, algo que creó controversia ya que no optaron por el "Elizabeth", como es costumbres, si no que pusieron el apodo familiar de su infancia y que solo usaban los más cercanos a la reina Isabel II, es decir, sus padres, su hermana y en ocasiones su marido, Lilibet. Por otro lado, el príncipe Harry y Meghan Markle se lo pusieron en primer lugar, algo que posiblemente por costumbre familiar este exclusivamente reservado a aquellas princesa de cuna que pueden llegar a ocupar el mismo rango, es decir, el trono.
A la princesa Eugenia de York le puede hacer especial ilusión por otra cosa: ella misma es de las pocas de la casa que no lleva el nombre de su abuela, una mujer que ha hecho leyenda por un reinado de siete décadas. En su momento los duques de York apostaron por Eugenia Victoria Helena, rindiendo homenaje así a otra reina legendaria, la reina Victoria.
Esa mezcla de tradición y guiños familiares también está presente en los nombres de sus hijos, una constante en la manera en que la princesa y Jack Brooksbank han querido construir su propia línea de recuerdos y afectos. Los dos hijos del matrimonio August Philip Hawke y Ernest George Ronnie, fueron bautizados siguiendo un equilibrio entre historia y vínculos personales. August recuerda al príncipe Alberto, marido de la reina Victoria, mientras que Philip honra al abuelo de Eugenia, el príncipe Felipe. Ernest, por su parte, evoca al rey Jorge V y al padre de Jack, y Ronnie rinde homenaje al abuelo materno de la princesa, Ronald Ferguson. Con su tercera hija, Eugenia y Jack han optado por un ritmo diferente: si el nombre de August se mantuvo en secreto durante once días y el de Ernest se anunció de inmediato, esta vez han preferido esperar antes de compartirlo con el público.










