El rey Carlos III vive, desde su ascenso al trono, un momento vital de cambios en el que el deber se sobrepone al amor familiar. Conocido es —por sus gestos de cariño— el profundo afecto que profesa hacia sus nietos, con especiales guiños que, de forma continuada, le han vinculado a los hijos de los príncipes de Gales, así como a los pequeños Archie y Lilibet de Sussex. No obstante, será precisamente el peso de la Corona el que obligará al monarca británico a no poder asistir al que será el evento más especial de la princesa Charlotte.
La destacada ausencia del Rey
Será el próximo 27 de abril cuando los reyes Carlos y Camilla emprendan un histórico viaje a Estados Unidos, por invitación del presidente estadounidense. Un encuentro con Donald Trump enmarcado en una visita de Estado que contará con una especial cena de gala en el emblemático edificio donde residen los presidentes del país: la Casa Blanca. Una visita que pondrá fin el próximo 2 de mayo, tras concluir su paso por las Bermudas, en la que será su primera visita como monarca a un Territorio de Ultramar.
Unos planes que, quizá por un capricho del destino, harán coincidir —de forma poco oportuna— el final de la visita con el cumpleaños de la princesa Charlotte. Un hecho por el que el rey Carlos III no podrá asistir al undécimo cumpleaños de la pequeña. Un cambio de agenda que, a pesar de la diferencia horaria y de sus compromisos oficiales, podría llevar al monarca a reducir su presencia a una simple llamada telefónica con su nieta en un día tan especial.
El rey Carlos III como abuelo
El rey de Inglaterra —al igual que su madre, Isabel II— es conocido por el profundo amor hacia sus nietos, a quienes tiene muy presentes en su vida, conformando un pilar fundamental para los más pequeños, especialmente para George, quien algún día —tras su padre, el príncipe de Gales— se convertirá en rey. No obstante, el vínculo de Carlos III es especialmente estrecho con la princesa Charlotte, con quien comparte aficiones como el ballet.
El monarca británico es también conocido por su faceta cercana como abuelo y por desempeñar un papel activo en la vida del príncipe George, la princesa Charlotte y el príncipe Louis. Aunque suele vestir trajes formales, se le ha visto en varias ocasiones luciendo pulseras de la amistad en la muñeca. Es probable que hayan sido elaboradas por Charlotte, a quien también se ha visto llevándolas, en una tradición popularizada entre los seguidores de Taylor Swift.
Aunque Carlos mantiene una relación cercana con los niños de los príncipes de Gales —como se evidenció cuando el príncipe Louis se subió a su regazo durante el Jubileo de Platino de 2022—, no ocurre lo mismo con los hijos de Harry y Meghan, Archie y Lilibet, que residen en Estados Unidos. El príncipe Archie nació en el Reino Unido en 2019, pero, según se ha informado, el rey solo se ha reunido con Lilibet en una ocasión, en 2022. Una relación especial, aunque distinta con cada uno de sus nietos, que ahora no podrá completarse con su presencia en el cumpleaños de la princesa Charlotte.









