Los Reyes de Inglaterra volverán a vivir una jornada histórica al trasladarse hasta Estados Unidos. Una nueva ocasión que servirá para reforzar los lazos entre ambos países, en la que el simbolismo y el recuerdo hacia la eterna Isabel II cobrarán un profundo significado.
La llegada a la Casa Blanca
Carlos III y la reina Camilla, con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, recogerán el testigo de un precedente marcado en el Castillo de Windsor. Por este motivo, Donald Trump extendió una invitación a los Reyes británicos, que se llevará a cabo entre los próximos 27 y 30 de abril, y que se extenderá hasta el 1 y 2 de mayo con su visita a Bermuda, siendo esta la primera visita de Carlos como monarca a un Territorio Británico de Ultramar. El gesto, enmarcado en una visita de Estado, dará comienzo con un recibimiento informal por parte del presidente estadounidense, así como de la primera dama, Melania Trump, en el que un té privado será el inicio de una histórica visita llena de conexiones. Más tarde, se celebrará una recepción con una amplia variedad de invitados que darán la bienvenida al Rey y la Reina.
No obstante, este será solo el inicio que precederá a un recibimiento oficial, una de las grandes ceremonias de la visita, que incluirá una revista militar. De forma paralela, el Rey mantendrá posteriormente una reunión con Donald Trump, mientras que Melania se reunirá con la reina Camilla en un momento más distendido.
Este será el perfecto preludio al discurso que pronunciará el rey Carlos III en el Capitolio, tomando el relevo —por primera vez— de la reina Isabel II, quien también pronunció unas palabras durante su visita de Estado a Estados Unidos en 1991. Tras esto, los Reyes Carlos y Camilla serán recibidos en la Casa Blanca para un banquete de Estado en el que el legado de la reina Isabel volverá a ponerse de relieve. Será allí donde la reina Camilla podría hacer uso de algunas de las alhajas más imponentes del joyero real, que en su momento acompañaron a la icónica Reina durante sus más de siete décadas de reinado.
El viaje de los Reyes a Nueva York
Tras la cena de Estado que tendrá lugar en el histórico edificio donde residen los presidentes estadounidenses, los Reyes se trasladarán a Nueva York para protagonizar una agenda con aires modernos. En ella, el reconocimiento al 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre ocupará un lugar destacado, con un sentido homenaje a las víctimas. Asimismo, la Reina participará en actos dedicados a la literatura, entre los que destacará una celebración especial basada en historias infantiles. Este evento contará con la presencia de Winnie the Pooh, el icónico oso amante de la miel, que será recibido por la Reina. Un guiño a la reina Isabel II, quien, con motivo de su Jubileo de Platino, protagonizó un encuentro memorable en el Palacio de Buckingham con el oso Paddington.
Por su parte, el rey Carlos III participará en un evento con líderes del mundo empresarial y financiero, lo que culminará con una recepción que celebrará el trabajo de The King’s Trust, destacando los vínculos entre Estados Unidos y el Reino Unido.
Un histórico viaje a Bermuda
Ya en territorio de Virginia, los Reyes tendrán la oportunidad de reunirse con residentes locales, donde podrán asistir a una denominada "fiesta de barrio", que les permitirá acercarse a la ciudadanía. Posteriormente, viajarán a Bermuda —entre los días 1 y 2 de mayo—, un Territorio de Ultramar que les recibirá con una bienvenida oficial que incluirá una guardia de honor del Regimiento Real de Bermuda y una salva de 21 cañonazos.
Una visita tan histórica como inusual, en la que los Reyes observarán los esfuerzos de los habitantes de Bermuda por preservar la biodiversidad de la isla. Las nuevas generaciones formarán una parte fundamental del recorrido de Carlos y Camilla. Un encuentro en el que también se pondrá de relieve la cultura del territorio, donde cobrarán especial importancia las actividades marítimas, llevando al Monarca a inaugurar oficialmente la nueva Estación de Guardacostas de Great Bay. Un gesto continuado por parte de los Reyes desde su ascenso al trono que les sitúa, una vez más, como protagonistas del panorama público a través de una agenda entrelazada de actos institucionales con la cultura como principal aliada.










