Todo el país sigue conmocionado al cumplirse una semana del accidente ferroviario de Urda, una tragedia que ha dejado 69 fallecidos, decenas de afectados y una herida emocional imposible de cerrar en toda la sociedad española. Además de las despedidas privadas a las víctimas, se va a llevar a cabo un funeral oficial que estará presidido por los reyes Felipe y Letizia y que contará también con la presencia de autoridades, profesionales y voluntarios que pusieron todo de su parte tras el fatal choque del Iryo y del AVE que se dirigían desde Madrid a Sevilla. Solo horas después de confirmarse que la Catedral de Toledo acogerá el solemne acto el 12 de noviembre, ha habido un cambio de planes y se ha movido a una nueva fecha.
Los nuevos detalles del funeral por las víctimas de Urda: del lugar a los asistentes
Desde la Oficina de Información del Arzobispado de Toledo se ha enviado un comunicado en el que indican que "por razones de agenda de las diversas instituciones, la misa de funeral por las víctimas del accidente ferroviario de Urda se celebrará el próximo martes, 10 de noviembre". De esta forma, se adelanta dos días respecto a lo previsto inicialmente, pero se mantiene la misma hora, las 19:00 h, y el mismo templo, la Catedral de Toledo, Primada de España.
Como ya hicieron en enero, tras el accidente de características similares que hubo en Adamuz, los Reyes acompañarán en este duro trance a todos los afectados. También ha confirmado EFE la asistencia del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al funeral. Además, habrá una destacada representación de la Iglesia española para "pedir por las víctimas y acompañar a los familiares que llevamos en el corazón", como ha señalado en una rueda de prensa el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves.
Como se ha adelantado, estarán los obispos de Cuenca, Guadalajara, Ciudad Real y Albacete, así como otros prelados de diferentes puntos del país y el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello, que acompañará al arzobispo de Toledo. Este último ya ofició el pasado sábado una misa en la parroquia de Urda, en la que adornaron el Santísimo Cristo de la Vera Cruz con 69 rosas, una por cada víctima del accidente. La homilía terminó con la bendición apostólica que envió el papa León XIV, quien ha seguido el accidente a través de la distancia.
El homenaje de los reyes Felipe y Letizia
Desde el choque del 28 de octubre, los reyes Felipe y Letizia se han volcado personalmente en la situación y se desplazaron al Hospital Universitario de Toledo para acompañar a las víctimas y sus familias. También estuvieron en la Casa Diocesana El Buen Pastor de Toledo hablando con los psicólogos que se volcaron en ayudar y se interesaron por el trabajo que llevaba a cabo la Guardia Civil en este centro en el que se recogieron muestras de ADN para facilitar las labores de rescate e identificación. Una semana después, siguen volcados en las consecuencias del accidente, como ha quedado reflejado en el gesto que el jefe del Estado ha tenido durante su último acto oficial.
En la clausura del XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano, enmarcado en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, Felipe VI ha dedicado unas palabras de recuerdo a la exministra Fátima Báñez, que es una de las víctimas del accidente y fue despedida en su localidad natal, San Juan del Puerto (Huelva). Ha recordado que, como presidenta de la CEOE, estaba prevista su asistencia al acto y al decirlo se ha desatado un aplauso espontáneo de todos los asistentes.






