Ya hay fecha para la misa funeral por las víctimas del accidente de tren: en Toledo y con la presencia de los reyes Felipe y Letizia


La ceremonia religiosa, que tendrá lugar a las siete de la tarde, estará presidida por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves


Los reyes Felipe VI y Letizia asisten al funeral de Estado en homenaje a las víctimas de la DANA, celebrado en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, el 29 de octubre de 2025 en Valencia, España© Getty Images
Ana ToroPeriodista y Locutora
4 de noviembre de 2026 a las 12:12 CET

Sus Majestades los Reyes asistirán el próximo jueves 12 de noviembre a la misa funeral en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo), que se oficiará en la Catedral de Toledo a las 19:00 horas. La presencia de don Felipe y doña Letizia en esta ceremonia supone un nuevo gesto de cercanía y apoyo a los familiares de los fallecidos, en un homenaje que reunirá a numerosos representantes de la Iglesia española y a todos aquellos que quieran acompañar a las familias en este momento de dolor.

Catedral de Toledo© Getty Images
Catedral de Toledo

La convocatoria llega después de que, en los días posteriores a la tragedia, la Archidiócesis de Toledo avanzara su intención de organizar un funeral oficial en la Catedral Primada. Una celebración que busca reunir a la comunidad religiosa y a todas aquellas personas que quieran sumarse a este acto de recuerdo y oración por los fallecidos y sus seres queridos.

La Catedral de Toledo reunirá a numerosos representantes de la Iglesia española

Durante una rueda de prensa celebrada con motivo de la presentación del Día de la Iglesia Diocesana 2026, Francisco Cerro Chaves ha concretado tanto la fecha como los detalles de esta ceremonia, que contará con una destacada representación de la Iglesia española. Entre los asistentes estarán los obispos de Cuenca, Guadalajara, Ciudad Real y Albacete, además de otros prelados de diferentes puntos del país. También está confirmada la presencia del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello, que acompañará al arzobispo de Toledo en este homenaje.

El rey Felipe ha tomado la palabra tras la salida del hospital© Getty Images
El rey Felipe ha tomado la palabra tras la salida del hospital

Cerro Chaves ha querido hacer extensiva la invitación a toda la Diócesis de Toledo, a sus sacerdotes y a cualquier persona que desee participar en esta celebración. El objetivo es compartir un momento de recogimiento y elevar una oración por quienes perdieron la vida en el accidente, sin olvidar a las familias que afrontan las consecuencias de esta tragedia. "A quienes seguimos llevando en el corazón", ha expresado el arzobispo al referirse a los familiares de las víctimas, poniendo de manifiesto que el acompañamiento a quienes han sufrido la pérdida continúa siendo una de las prioridades de la Iglesia.

Un funeral religioso distinto del posible homenaje institucional

De hecho, Francisco Cerro Chaves había explicado que el funeral organizado por la Iglesia sería independiente del posible acto que pudiera organizar el Estado. "A nivel civil, a nivel de Estado, ya nos lo comunicarán. Estamos a la espera del Gobierno", señaló el pasado martes, cuando todavía no se había concretado la fecha de la misa en la Catedral.

Catedral de Toledo© Getty Images
Catedral de Toledo

De esta manera, el acto religioso del próximo jueves se suma a las distintas iniciativas de recuerdo que se están organizando para honrar a los fallecidos y mostrar apoyo a sus familias. 

El acompañamiento a las familias, una prioridad desde el primer momento

Desde que se produjo el accidente, la Iglesia ha mantenido una atención especial a los familiares de las víctimas. La Casa de Ejercicios del Arzobispado, en Toledo, se convirtió en uno de los principales espacios de acogida y apoyo para quienes necesitaban estar cerca de sus seres queridos o recibir acompañamiento durante las horas más difíciles.

El arzobispo destacó recientemente que algunos días se llegaron a servir entre 300 y 400 comidas a los familiares. También se puso a su disposición atención psicológica a través de profesionales de Cáritas y el acompañamiento permanente de sacerdotes, tanto desde el punto de vista espiritual como en las necesidades más cotidianas.