El trágico accidente ferroviario en Urda (Toledo), ocurrido este miércoles negro del 28 de octubre en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, deja hasta el momento un balance oficial provisional de 69 víctimas mortales y más de 100 heridos, de los cuales 53 continúan hospitalizados (18 de ellos en estado crítico). Tal y como ha confirmado el Palacio de la Zarzuela, la agenda oficial queda cancelada, ya que Felipe VI y la reina Letizia se desplazarán al Hospital Universitario de Toledo para conocer el estado y la evolución de los heridos.
Desde ayer la agenda oficial de don Felipe y doña Letizia quedó parada siguiendo el patrón de lo que viene ocurriendo durante los últimos años de su reinado ante este tipo de situaciones, sobre todo cuando implica víctimas mortales: dar siempre prioridad a las personas, conocer el estado de los heridos, arropar a los familiares de las víctimas y reconocer el trabajo que han hecho de forma incansable los servicios de emergencia, voluntarios y todos aquellos que se han volcado en el accidente que implicó dos trenes a la altura de la localidad de Urda.
Los Reyes han mostrado su cercanía y preocupación en todas y cada una de las tragedias que han tenido lugar durante sus doce años de reinado, desde el vuelvo de Germanwings hasta el otro grave accidente ferroviario que ocurrió en España el pasado 18 de enero, en el término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba, que también dejo un enorme balance de víctimas mortales y heridos. Lo hicieron en la Comunidad Valenciana tras la DANA y también en su último desplazamiento a las ciudades de Ceuta y Melilla, aunque fue un desplazamiento con otro carácter y sensibilidad, la respuesta institucional es la misma.
"Estamos conmovidos y preocupados por el accidente ferroviario en Urda (Toledo). Acompañamos en su tristeza a las familias y seres queridos de los fallecidos y enviamos nuestro cariño a los heridos y personas afectadas. Nuestro apoyo también a los equipos de emergencia y a todos los que están trabajando en la zona para ayudar en lo posible en estas circunstancias", expresaron los Reyes a través de un comunicado horas después del accidente y cuando ya se lamentaba el impacto y alcance de la tragedia.
Este miércoles, día de la tragedia, Felipe VI cumplió con el primer compromiso del día pero lo adaptó a las circunstancias. En permanente contacto con el Gobierno, acudió a la base militar Jaime I de Bétera (Valencia) al ejercicio Grifo 2026 del regimiento de defensa NBQ Valencia Nº 1, donde se le vio consternado, serio y preocupado. Finalizada la maniobra, el soberano explicó que la actividad había sido más corta de lo previsto para poder volver cuanto antes a Madrid y hacer el seguimiento de la emergencia.
Dos trenes de pasajeros, uno de Renfe y otro de Iryo, colisionaron por alcance a la altura del municipio de Urda (Toledo), en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. El impacto provocó que varios vagones de la cola del convoy de Iryo descarrilaran y cayeran por un terraplén, mientras los servicios de emergencia trabajan en la zona para atender a los afectados. El accidente se produjo a las 8:53 horas en el punto kilométrico 118. Los trenes implicados fueron un AVE de Renfe que había salido de Madrid a las 8:00 horas con destino Sevilla y un convoy de Iryo con el mismo trayecto y sentido que se encontraba detenido en la vía tras una caída del sistema de señalización.







