La ausencia de Irene de Grecia sigue muy presente en su entorno más cercano, especialmente en Reina Sofía, con quien compartió vida y confidencias durante décadas. Al cumplirse un mes de su fallecimiento, familiares y amigos de la princesa helena volverán a reunirse para rendirle homenaje en un memorial que ya tiene fecha y hora: será este martes 24 de febrero, a las 12.30 horas, en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, en Madrid, uno de los lugares clave de su despedida.
Al concluir el período conmemorativo de los 40 días de su muerte, se ha organizado una misa en su memoria en el mismo templo ortodoxo en el que se instaló la segunda capilla ardiente de Irene de Grecia, que durante las primeras horas fue velada en completa intimidad dentro de Zarzuela. Será un acto discreto, fiel a la personalidad de la tía Pecu, como llamaban sus íntimos a la atípica princesa.
No se espera la presencia de los reyes Felipe y Letizia, ya que sus respectivas agendas se desarrollan fuera de Madrid este martes. El jefe del Estado tiene por la mañana tres actos en Huelva por la conmemoración del centenario del vuelo del 'Plus Ultra', mientras que su esposa hará un viaje relámpago a Huesca para la proclamación del Premio Princesa de Girona “Creaempresa 2026”, en la segunda etapa del tour del talento.
Los Reyes, que tuvieron una relación muy estrecha con la tía del monarca porque vivía en Zarzuela, sí estuvieron en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid durante el responso que se llevó a cabo tras su fallecimiento. Un acto al que también asistieron la princesa Leonor, la infanta Sofía, así como el resto de miembros de la familia real española y griega. Todos estuvieron muy pendientes de la reina Sofía, que no pudo reprimir la emoción y se encargó personalmente de elegir los detalles de la cita religiosa.
Doña Sofía también estuvo rodeada de toda la familia en el último adiós a su fiel escudera, su confidente. El funeral tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Atenas y antes de la misa hubo una capilla ardiente abierta en la Capilla de San Eleftherios para que el pueblo heleno pudiera despedir a su princesa, que durante un año ocupó el segundo lugar en la sucesión al trono. Cumpliendo con sus últimas voluntades, fue enterrada en el cementerio de Tatoi.
También se baraja la posibilidad de que haya un nuevo servicio religioso en Atenas en memoria de la princesa Irene, así como un acto privado de oración ante su tumba en Tatoi, en la que aparece grabado su nombre. En el mismo cementerio están enterrados sus padres y su querido hermano, el rey Constantino, que murió en enero de 2023.
Para doña Sofía, estas primeras semanas sin su adorada hermana han sido semanas tremendamente difíciles, pero está bien, fuerte de salud y animada. Seguirá vistiendo de luto durante un tiempo, pero es consciente de que la actividad pública y sentirse querida por los españoles es un alivio en pleno duelo y está ya volcada en su agenda oficial. El 10 de febrero, de hecho, regresó al trabajo y ha acudido ya a tres actos.







