Las reinas de Europa acostumbran, en diferentes ocasiones, a compartir aficiones, actos relacionados con el futuro de la Corona, así como distintos eventos que las hacen coincidir en momentos que las posicionan como una nueva generación dedicada al ámbito social. Sin embargo, ha sido esta última semana cuando la reina Letizia y la reina de Bután han coincidido de la forma más inesperada, a través de un gesto con el que ambas —a pesar de pertenecer a continentes diferentes— han logrado conectar desde el ejercicio de sus respectivas funciones.
Una coincidencia entre ambas reinas
Sobre una cordillera del Himalaya —en el sur de Asia— se encuentra una de las reinas más sofisticadas del mundo. Jetsun Pema de Bután mantiene una larga trayectoria como miembro de la realeza asiática y, aunque siempre unida a la discreción, la agenda de la esposa del rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck continúa estrechamente ligada al carácter social que la define. Un gesto que, de forma inesperada, la ha situado junto a la reina doña Letizia.
Fue ayer, jueves 7 de mayo, cuando la reina Letizia se trasladó hasta Navarra con motivo del acto principal del "Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja". Un compromiso que, como presidenta de honor de la institución —cargo que ostenta desde 2014, coincidiendo con la proclamación del rey Felipe VI—, subrayó con unas delicadas palabras: "Quienes hacéis el bien sois legión", refiriéndose a quienes forman parte activa de esta institución solidaria en su día a día.
Asimismo, y aunque todo se haya producido bajo la más estricta coincidencia, tan solo unas horas después del encuentro de doña Letizia con el equipo de Cruz Roja, ha sido la reina de Bután la encargada de compartir momentos y experiencias con los voluntarios que forman parte de la institución en su país. Todo ello enmarcado en el acto conmemorativo del décimo aniversario de la Sociedad de la Cruz Roja de Bután. Un gesto que la conecta directamente con la reina Letizia, pues, en este caso, Jetsun Pema —aunque también ejerce como presidenta de honor— ha sido una de las principales impulsoras de la integración y el desarrollo de esta institución en Bután.
Un hecho que —más allá de la coincidencia institucional— permite subrayar el papel de las Coronas en el siglo XXI, donde, lejos de limitarse a la representación protocolaria, defienden un firme compromiso social desde sus respectivos países. Todo ello enmarcado en una proyección compartida tanto por la reina de España como por la reina de Bután, quienes han encontrado en la Cruz Roja un espacio común desde el que transmitir cercanía, implicación y sensibilidad social. Dos reinas, dos culturas completamente distintas y dos maneras de entender la institución que, sin pretensión alguna, han terminado dibujando una misma fotografía, que aunque simbólica, las une a miles de kilómetros de distancia.








