La presencia de los Emperadores de Japón dentro de la esfera internacional europea ha puesto de relieve los lazos compartidos entre la Casa Imperial y cada uno de los países visitados. Naruhito y Masako se han convertido en protagonistas estos últimos días con motivo de su breve gira por el continente. Los emperadores se han trasladado hasta Holanda y Bélgica, donde los monarcas —así como el resto de la Familia Real— han ejercido como perfectos anfitriones. Será mañana cuando Felipe y Matilde den oficialmente la bienvenida al jefe de la Casa Imperial. Es por ello que los reyes belgas han abierto el Castillo Real de Laeken para hospedar a quienes se han trasladado hasta el país para protagonizar una increíble velada de Estado.
El palacio elegido para recibir a la comitiva japonesa
Los reyes de Bélgica presumen de ostentar dos de los enclaves más privilegiados de todo el país. Felipe y Matilde dividen su día a día entre dos zonas de la capital belga, siendo el Palacio Real de Bruselas la sede oficial de la monarquía, frente al Castillo Real de Laeken, un espacio que forma parte de su vida privada. Asignado como la residencia oficial de la Familia Real, se convertirá desde hoy en el escenario de algunos de los momentos más destacados de la jornada. La presencia de Naruhito y Masako, emperadores de Japón, situará este histórico edificio como uno de los más destacados de nuestros días. El Castillo Real de Laeken se encuentra situado al norte de Bruselas, a unos cinco kilómetros del centro de la ciudad. Está conformado por 1.860.000 metros cuadrados, entre túneles subterráneos y estaciones de tren secretas.
El edificio es considerado uno de los más emblemáticos de la historia del país y, aunque en realidad sus orígenes se remontan a la época del neoclasicismo del siglo XVIII, a principios del siglo XX fue el rey Leopoldo II quien ordenó la construcción y ampliación del palacio a través de dos alas laterales diseñadas por Charles Girault. Es por ello que el real sitio divide sus estancias según las funciones diarias. Por un lado encontramos el ala derecha, reservada únicamente a los apartamentos privados donde la Familia Real vive su día a día. Allí se sitúan los dormitorios de la familia, así como las salas de estar diarias y los baños privados. Este es el verdadero hogar de los reyes Felipe y Matilde, así como el de sus hijos. Por otro lado está el ala izquierda, dedicada a los invitados.
Es ahí donde los emperadores de Japón pasarán los próximos días con motivo de su visita de Estado, durante la cual seguro conocerán la historia del edificio de primera mano. Por último, el Castillo Real de Laeken acoge el Cuerpo Central, lugar del que somos testigos prácticamente todos los días de la labor institucional de la Familia Real. Es ahí donde se realizan cada uno de los actos oficiales, protagonizados por unos salones históricos de techos altos y diseño majestuoso. Estos espacios acogen actos relevantes, cenas de gala e incluso sirven de telón de fondo para algunos de los retratos de la Familia Real de Bélgica.
Una joya de cristal y acero
El conjunto residencial de Laeken destaca por el equilibrio entre su arquitectura clásica y el innovador diseño de hierro y cristal de sus zonas botánicas, formando con cada una de las estructuras un ampuloso diseño que se aleja por completo de la originalidad que predomina incluso en la actualidad en las residencias reales de Europa. Algunas de las estancias más privilegiadas de este palacio son el Salón de los Gobelinos, decorado con tapices históricos franceses y mobiliario de estilo Luis XVI, así como un gran comedor que es donde se celebran los encuentros más destacados entre la Familia Real y algunos de los mandatarios más destacados del mundo. Asimismo, el Castillo Real cuenta con una gran biblioteca que custodia colecciones de libros antiguos que pertenecieron a los reyes Leopoldo I y Leopoldo II.
No obstante, el enclave que hace único al Castillo de Laeken no es su inmensidad. Tampoco lo es el diseño que aguardan sus paredes, sino los invernaderos reales y los jardines que conforman un conjunto paisajístico y arquitectónico completamente único en el mundo, donde la vanguardia de la ingeniería del siglo XIX y la naturaleza indómita se fusionan con absoluta maestría. El castillo ha sido denominado a lo largo de la historia como una auténtica "ciudad de cristal y hierro" que se extiende a lo largo de dos hectáreas y media de terreno protegido.
Y es que parte del complejo está formada por pabellones que se interconectan mediante galerías acristaladas, destacando por encima de todos ellos el Jardín de Invierno que, estamos seguros, tanto Naruhito como Masako de Japón recorrerán durante esta visita, que se extenderá del 23 al 25 de junio. Unos jardines que forman parte de la historia de los actuales reyes belgas, pues fue entre flores y estructuras de cristal donde unos jovencísimos príncipes Felipe y Matilde, posaron por primera vez como prometidos.
Jardines e invernaderos que constituyen la característica más especial de este enclave, donde no solo trasciende la belleza visual, sino que se consolida como un monumento que va más allá de los sentidos. Tras las cristaleras se esconde el refugio más especial de los reyes Felipe y Matilde, conformado por una sinfonía de luz, colores y aromas que trasladarán a la emperatriz hasta los aromas más significativos de la primavera, aquellos que los cerezos del Palacio Imperial de Tokio exponen entre sus jardines. Unos jardines que –aunque el resto del palacio este cerrado al público– si que pueden visitarse al menos tres veces al año, concretamente en primavera, donde los visitantes pueden ser testigos de los invernaderos así como las cristaleras más brillantes del palacio.
Una visita de Estado que supone un precedente en las relaciones bilaterales entre ambos países y que dará inicio de forma oficial este martes 23 de junio, aunque los emperadores descansarán desde hoy en el Castillo Real de Laeken, conociendo de primera mano los aromas y las características más sofisticadas de la residencia oficial de los reyes de Bélgica. Un enclave que, durante los próximos días, se convertirá en el epicentro de los encuentros institucionales y de algunos de los momentos más destacados de una visita llamada a reforzar los lazos históricos entre ambas dinastías que serán las auténticas protagonistas de algunas de las noticias más deslumbrantes de la jornada real.












