Hay gestos que rompen por completo la imagen rígida y protocolaria que muchas veces se asocia a las monarquías. Porque sí, los royals también sufren delante del televisor, se levantan del asiento en el minuto 90, celebran un gol abrazándose a quien tienen al lado o se quedan sin voz después de una final. Muchos miembros de las familias reales europeas son auténticos aficionados al fútbol, y algunos incluso viven los partidos con una pasión muy poco protocolaria, incapaces de disimular sus emociones deportivas. En distintas casas reales europeas hay auténticos aficionados que viven el deporte con una naturalidad que conecta especialmente con el público. Porque, durante noventa minutos, desaparecen las coronas y aparece algo mucho más reconocible: el fan. Estos son algunos de los más conocidos.
Guillermo de Inglaterra
Posiblemente el royal europeo más futbolero del momento. Es presidente de la The Football Association y seguidor declarado del Aston Villa. Va al estadio con su hijo George, celebra goles de pie y hasta concede entrevistas hablando de tácticas y fichajes. Ha confesado que eligió al Aston Villa porque no quería apoyar a "los equipos fáciles". Y si hay alguien que ha demostrado en los últimos años que vive el fútbol con auténtica pasión ese es Guillermo de Inglaterra. El heredero británico se ha convertido casi en un hincha más: se le ha visto sufrir en la grada, viajar con su hijo George para apoyar al equipo e incluso conceder entrevistas hablando de supersticiones futboleras y de cómo cambia de sitio en casa cuando el partido se complica.
Felipe VI
Gran apasionado del deporte, en especial del fútbol, suele acudir a los partidos de la Selección Española y a finales de gran relevancia. Su vínculo con el Atlético de Madrid ha sido objeto de comentarios frecuentes, aunque mantiene una postura neutral desde el punto de vista institucional. En España, la relación entre la Corona y el deporte ha dejado numerosas imágenes memorables: Felipe VI ha vivido con especial intensidad los momentos históricos de la selección española, tanto en fútbol como en baloncesto.
Máxima de Holanda
También Máxima de Holanda ha dejado escenas virales animando a la selección neerlandesa. La reina argentina suele vivir los partidos con intensidad, gesticulando, celebrando y compartiendo nervios con el resto de aficionados, algo que encaja perfectamente con esa imagen fresca y espontánea que la caracteriza. Y es precisamente ahí donde reside el éxito de estas escenas.
Alberto de Mónaco
Aunque muchos le conocen por su papel como jefe de Estado y por su trayectoria deportiva en bobsleigh olímpico, el fútbol ocupa un lugar especial en la vida personal y pública de Alberto II. El príncipe es un apasionado seguidor del AS Monaco FC, el club de fútbol emblemático del Principado, famoso por su historia en la Ligue 1 de Francia. A lo largo de los años ha hablado públicamente de cómo ese club representa a Mónaco en el mundo, llamándolo un “embajador fantástico de la Principado”.
Charlene de Mónaco
Otra royal que nunca ha ocultado su entusiasmo deportivo es Charlene de Mónaco. Su pasado como nadadora olímpica hace que viva las competiciones desde una perspectiva muy emocional. En los Juegos Olímpicos o en eventos deportivos internacionales suele mostrarse especialmente expresiva, orgullosa y cercana a los atletas.
Federico de Dinamarca
Uno de los ejemplos más comentados es el de Federico X de Dinamarca. Muy apasionado del deporte en general y habitual apoyando a la Selección de fútbol de Dinamarca, suele dejar imágenes muy espontáneas celebrando los triunfos. Mucho antes de convertirse en rey, ya era habitual verlo en partidos de la selección danesa o en grandes citas deportivas mostrando una actitud completamente espontánea. Celebrando victorias, aplaudiendo con entusiasmo o abrazando a otros aficionados, Federico siempre ha proyectado una imagen muy cercana ligada al deporte.
Princesa Charlotte
Aunque es pequeña, ya se ha convertido en una mini aficionada viral. Se la ha visto celebrando goles con su padre, el príncipe Guillermo, y siguiendo a las Lionesses, la England women's national football team, equipo que ha ayudado a elevar el perfil del fútbol femenino en todo el Reino Unido, inspirando a generaciones de jóvenes a practicar el deporte y aumentando el interés y la inversión en ligas profesionales femeninas.
Haakon de Noruega
Muy vinculados al deporte nacional y presentes en grandes citas futbolísticas de la Selección de fútbol de Noruega y del fútbol femenino. Los príncipes han protagonizado algunas de las imágenes más naturales en campeonatos de esquí, un deporte casi sagrado en el país nórdico. Gritos, aplausos, bufandas y celebraciones que muestran hasta qué punto el deporte forma parte también de la identidad de estas familias reales.
Zara Tindall y Mike Tindall
Aunque son más conocidos por su relación con el deporte (ella como medallista olímpica en hípica, él como exjugador clave del rugby inglés, campeón de la Copa del Mundo en 2003), ambos también han mostrado en varias ocasiones su afición por el fútbol en contextos especiales, demostrando que para esta pareja deportiva el deporte en todas sus formas es una verdadera pasión familiar.
María de las Mercedes de Borbón
Aunque es más conocida por su papel dentro de la monarquía, también fue una gran aficionada al fútbol, especialmente al Real Betis Balompié. Su vinculación con este club sevillano fue tan intensa que ayudó a estrechar la relación entre la Familia Real y el equipo verdiblanco, un vínculo que todavía se recuerda entre los aficionados béticos.
En una época en la que las monarquías buscan proyectar cercanía y naturalidad, el deporte se ha convertido en uno de los escenarios perfectos para mostrar su lado más humano. Porque cuando llega una final ajustada, un penalti decisivo o un gol en el descuento, incluso los royals reaccionan exactamente igual que cualquier aficionado.















