Sara Navarrete, psicóloga, sobre la vuelta a la rutina de los niños: "Convertir el 'duérmete ya' en una batalla produce el efecto contrario"


El verano y las vacaciones nos dejan a todos -pero sobre todo a los más pequeños- cierta resaca emocional y de hábitos que cuesta recuperar. La experta nos da estrategias para los días antes de la vuelta al cole


Niño preparado para la vuelta a la rutina© Emporio Armani Kids / Rocco Bizzarri
4 de septiembre de 2026 a las 15:05 CEST

Septiembre es un mes de transición, y esta puede ser serena y progresiva o estresante y hostil. La psicóloga Sara Navarrete nos descubre estrategias fáciles y eficaces para que superar la resaca vacacional de tus hijos no suponga un "tsunami" para toda la familia.

Niño preparado para la vuelta a la rutina© Emporio Armani Kids / Rocco Bizzarri

1 Anticipación

Es la llave de la calma. "Para cualquier niño, poder saber qué va a ocurrir después es una fuente enorme de seguridad. Ellos todavía no disponen de capacidad de planificación, por eso necesitan que esta venga de fuera. Cuando saben por anticipado que tras el baño viene la cena, después un cuento y finalmente la cama, su cerebro no tiene que estar preguntándose qué viene ahora. Esa seguridad predictiva disminuye la activación y facilita la regulación emocional, lo que se traduce en menos rabietas y enfados", asegura la experta.

2 Horarios

No podemos pretender recuperarlos de un día para otro, tal y como señala la especialista: "Empieza varios días antes del colegio, adelantando cada noche 15-20 minutos la hora de acostarse y levantarse. Vuelve cuanto antes a las rutinas clave: comida, baño, cena y sueño, siempre en un orden similar. Utiliza frases con los pasos a seguir como: 'Cuando terminemos de cenar iremos al baño y después leeremos un cuento'. Puedes hacer un panel con dibujos de las rutinas y sus tiempos (levantarse, vestirse, desayunar, ir al colegio...), ya que reduce la necesidad de repetir instrucciones constantemente que te desgastan. Prioriza el horario del sueño y, después, incorpora el resto de hábitos".

3 ¡A la cama!

El sueño no funciona como un interruptor. Como apunta la experta, "no podemos decirle al cerebro: ‘A partir de hoy, tienes sueño a las nueve’. Lo que sí funciona es la exposición a la luz natural por la mañana, aumentar la actividad durante el día y disminuir progresivamente la estimulación al final de la tarde. Crea un ritual del sueño de tus hijos: cena, pijama, luz tenue, cuento, conversación tranquila… siempre en una secuencia parecida. Los rituales tienen una función psicológica muy potente; con ellos el cerebro aprende el significado de esa cadena de acontecimientos". Aunque quieras que el niño se duerma, no lo presiones si no lo consigue: "Convertir el ‘duérmete ya’ en una batalla produce el efecto contrario, pues aumenta su nivel de activación fisiológica".

4 Menú saludable

Septiembre no es un castigo y no debemos plantearlo así. "Evita frases como: ‘Se acabaron los helados, las cenas fuera y ahora toca portarse bien’. Esto puede transmitir una relación muy moral con la comida. Recupera progresivamente la estructura: desayuno, comida, merienda y cena, en horarios razonables y predecibles", explica la psicóloga. La mejor manera de reconducir la dieta saludable del resto del año es que los niños vean a sus padres retomarla. Procura un desayuno con proteínas, compensa el menú del cole con cenas equilibradas que aporten proteínas magras y verduras. Recuerda que el mejor snack es la fruta fresca, pero un capricho el fin de semana no es un drama.

5 Menos pantallas

"Acorta el tiempo de forma gradual. Anticipa el final de pantalla, ya que avisar con unos minutos de margen ayuda al cerebro a prepararse. Crea rutinas donde los días de vacaciones no las había: en las comidas, baño antes de dormir... Evita utilizarlas como premio o castigo. Ten preparadas alternativas atractivas y da ejemplo: los niños aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos. Priorizar el tiempo de atención plena con un adulto reduce la necesidad de las pantallas".