No hace falta una reforma integral, semanas de obras ni un presupuesto desorbitado para actualizar tu vivienda. Si actúas sobre los elementos que más presencia tienen, como las paredes, las puertas, la iluminación, la cocina o el baño, puedes conseguir que tu casa parezca otra. Hemos hablado con el interiorista David González, del Estudio Alberto Torres, quien nos ha contado en qué invertiría él y en qué no a la hora de reformar sin contar con mucho presupuesto.
Una de las ideas en las que más insiste el experto y que conviene tener presente antes de empezar es que “no se trata de cambiar muchas cosas, sino de cambiar las que más se ven”. Esa selección es la que marca la diferencia entre gastar por gastar y acertar con una pequeña reforma. ¡Vamos allá con sus consejos!
© Amador Toril para Estudio Alberto TorresCambia el color de las paredes
Pintar es una de las pequeñas reformas con mayor impacto visual. De hecho, para González, el cambio por el que se decantaría si el escenario es limitado, pero con matices: “Elegiría trabajar las paredes, pero no simplemente pintarlas de blanco: introduciría color, alguna moldura o un papel pintado bien elegido”.
Un color suave puede hacer que el salón resulte más cálido, mientras que un tono intenso en el recibidor puede ayudar a crear una entrada con personalidad. El experto recomienda priorizar las zonas importantes antes que repartir el presupuesto sin estrategia. “Es preferible hacer muy bien dos estancias importantes que intentar transformar toda la casa a medias”, señala.
© Carla Capdevila para Mas by ArquestaDa profundidad con papel pintado y molduras
El papel pintado funciona mejor cuando se utiliza con mesura. Puedes instalarlo detrás del sofá, en la pared del cabecero, en un comedor o en un pasillo que necesita un toque de estilo. González lo incluye entre las intervenciones que “pueden cambiar por completo la percepción de una vivienda”, especialmente cuando se elige “en una pared estratégica”.
Las molduras decorativas pueden completar el efecto sin necesidad de realizar una gran obra. “Hay cuatro elementos que tienen una capacidad enorme para transformar una casa: paredes, iluminación, puertas y suelo”, recuerda el interiorista. Si combinas color, molduras y un papel con una textura cuidada, lograrás un resultado más personal y con sensación de reforma.
© Amador Toril para Estudio Alberto TorresLo más importante es la preparación
La calidad de una pared recién pintada no depende solo del color que elijas. También importa reparar grietas, alisar imperfecciones, proteger bien el mobiliario y utilizar productos adecuados para cada superficie. “Si hablamos de pintar con cierta calidad y hay que preparar paredes, reparar desperfectos, proteger correctamente la casa y utilizar buenos materiales, yo calcularía entre 2.500 y 6.000 euros”, detalla González. El precio puede aumentar si incorporas molduras, papel pintado o acabados especiales.
“Si añadimos molduras, papeles pintados o acabados especiales, podemos superar fácilmente esa cifra”, advierte. No conviene reducir esta partida a la compra de unos botes de pintura: una mala preparación se nota desde el primer día.
© Yael Vallés para Laura MartínezCambia las lámparas y mejora la luz
Renovar la iluminación es una reforma rápida que puede transformar cómo percibes una habitación. “Mejorar la iluminación puede cambiar por completo la percepción de una vivienda”, afirma el interiorista.
Empieza por el salón, el comedor, la entrada y el dormitorio principal, que son las estancias donde pasas más tiempo y donde una luz fría o insuficiente resulta más evidente. Combina una luz general con puntos de apoyo, como una lámpara de pie junto al sofá, un aplique en el cabecero o una luz puntual sobre una mesa. Si tu presupuesto total es de 3.000 euros, el experto reservaría “unos 500-1.000 euros para iluminación”. Y añade que no basta con elegir una lámpara bonita: hay que “mejorar la temperatura y la calidad de la luz”.
© Espejo y GoyanesSi la puerta es buena, lacarla puede ser la mejor reforma
Antes de cambiar las puertas interiores, revisa su estado y calidad. Si son de madera maciza, tienen buenos cercos o encajan bien en la vivienda, recuperarlas puede ser una decisión más rentable y sostenible. “Las puertas tienen muchísimo peso visual”, afirma David González, interiorista de Alberto Torres Estudio. Por eso, “si son buenas y merece la pena conservarlas, lacarlas suele ser una magnífica opción”.
Un lacado profesional debe incluir la hoja, el cerco, los tapajuntas, los desmontajes y una preparación correcta de la superficie. Según el experto, este trabajo “puede situarse aproximadamente entre 300 y 500 euros por puerta”, aunque el importe será mayor si hay desperfectos o mucho trabajo previo. En una casa con ocho puertas, el presupuesto puede rondar entre 2.500 y 4.000 euros.
© Jordi Canosa para Pia CapdevilaCambia las puertas cuando no compense recuperarlas
Sustituir las puertas es la mejor opción cuando están deterioradas, son de baja calidad o presentan problemas que un lacado no resolverá. En ese caso, no calcules solo el coste de la hoja: influyen las medidas, los herrajes, la instalación y los posibles trabajos de albañilería o carpintería.
“Una puerta instalada de una calidad razonable puede moverse aproximadamente entre 500 y 1.000 euros por unidad”, calcula David González. El precio final depende “del modelo, medidas, herrajes y trabajos de albañilería o carpintería necesarios”.
Antes de retirar unas puertas antiguas, el interiorista insiste en hacer una valoración honesta: “Antes de tirar una buena puerta antigua, yo siempre estudiaría si se puede recuperar”. Si finalmente las sustituyes, apuesta por un acabado atemporal y una instalación cuidada, porque el resultado se aprecia a diario.
© Lupe Clemente para Ana HirigoyenActualiza la cocina manteniendo los muebles
La cocina no siempre necesita una reforma completa para verse más actual. “Si los muebles están estructuralmente bien, intentaría conservar las cajas y actuar sobre aquello que realmente vemos”, plantea el interiorista. Sus prioridades son claras: “Frentes, tiradores, encimera, frente de cocina e iluminación”.
Renovar solo frentes, tiradores e iluminación en una cocina media puede costar entre 3.000 y 9.000 euros, según materiales y acabados. “Si incorporamos una encimera nueva de cierta calidad, nuevos revestimientos o modificaciones eléctricas, podemos acercarnos a 5.000-9.000 euros”, añade. Puede parecer una inversión elevada, pero González invita a compararla con el coste de desmontar y hacer “una cocina nueva desde cero”.
© Pia CapdevilaPon el foco en pequeños cambios, no en la demolición
Un baño puede cambiar radicalmente si renuevas las piezas que están a la vista y mantienes las instalaciones donde están. “Empezaría por el mueble de lavabo, espejo, grifería, iluminación y mampara”, explica el experto. Cambiar estos elementos mejora el uso diario y actualiza el aspecto sin tener que levantar revestimientos. “Son elementos que pueden transformar completamente la percepción del baño”, recalca.
Una intervención estética sin mover instalaciones ni realizar una demolición completa puede situarse entre 2.500 y 7.000 euros. Si añades sanitarios, fontanería, plato de ducha o revestimientos importantes, “es fácil alcanzar 5.000-9.000 euros incluso sin realizar una reforma integral”.
© Stella Rotger para A! Emotional living & work y estudioDOMNo recortes en instalaciones ni mano de obra
En una pequeña reforma, hay partidas donde puedes ajustar el presupuesto y otras donde hacerlo suele salir caro. “En aquello que resulta caro corregir después: mano de obra, preparación de superficies, instalaciones, fontanería, electricidad y carpintería”, responde González cuando se le pregunta dónde merece la pena invertir más.
Puedes encontrar “una lámpara más económica”, elegir “un azulejo de precio razonable” o comprar “unos tiradores estupendos sin gastar una fortuna”. Pero hay límites que no conviene cruzar. “Una mala instalación termina saliendo carísima”, advierte. Y nos deja un ejemplo muy claro: “Ahorrar 300 euros haciendo mal una impermeabilización puede provocar después un problema de varios miles”.
© Amador Toril para Estudio Alberto TorresCon 3.000 euros, haz menos y elige mejor
Si dispones de un máximo de 3.000 euros, evita repartirlo entre muchos cambios pequeños que no tengan impacto real. “Con 3.000 euros actualmente no intentaría reformar mucho”, afirma David González. Su planteamiento sería “concentrar el presupuesto en dos intervenciones muy visibles”.
Destinaría “aproximadamente 2.000-2.500 euros a pintura”, centrándose en el salón, el recibidor y quizá el dormitorio principal. Después reservaría “unos 500-1.000 euros para iluminación”, seleccionando luminarias importantes y revisando el tono de las bombillas. “Con 3.000 euros, la clave no es hacer muchas cosas. Es exactamente lo contrario: elegir muy bien dónde actuar”.




