Miguel Ángel Muñoz vuelve a ponerse ante las cámaras después de atravesar uno de los momentos más dolorosos de su vida. Casi tres meses después de la muerte de su madre, Cristina Blanco, el actor reaparecerá este lunes 7 de septiembre en televisión como uno de los primeros invitados de Rueda la Letra, el nuevo concurso de Telecinco presentado por Carlos Sobera.
Una vuelta que llega después de un verano especialmente complicado para el intérprete, que todavía está aprendiendo a convivir con la ausencia de una de las mujeres más importantes de su vida. Hace apenas unas semanas reconocía abiertamente que todavía no había recuperado por completo su estado de ánimo. "No estoy al 200%, como estaría si no hubiera fallecido mi madre, pero aquí estoy", confesaba en una entrevistaa la revista Men's Health en la que también hablaba con naturalidad del proceso de duelo que atraviesa.
Su regreso a televisión junto a otros rostros conocidos
Miguel Ángel será uno de los protagonistas del estreno de Rueda la Letra, que llegará a Telecinco este lunes a las 19:00 horas con Carlos Sobera como maestro de ceremonias. Junto a él participarán Samantha Vallejo-Nájera, Iván Sánchez y Laura Sánchez, que acompañarán a los primeros concursantes del formato, Fran González y Lilit Manukyan, dos históricos ganadores de bote.
El concurso enfrentará a dos equipos formados por un participante anónimo y dos famosos. A través de diferentes pruebas de cultura general, vocabulario, música y agilidad mental tratarán de acumular el mayor tiempo posible para llegar con ventaja a 'La Rueda', la prueba final de 25 palabras en la que estará en juego un bote que arrancará con 200.000 euros.
Su participación supone así una nueva aparición televisiva en un momento en el que Miguel Ángel ha optado por continuar adelante con sus compromisos profesionales, aunque sin ocultar el difícil proceso personal que atraviesa.
Tres años marcados por las pérdidas
Esta reaparición llega en un momento especialmente sensible para Miguel Ángel. Cristina Blanco falleció a los 61 años a causa de un infarto, después de varios años con problemas de salud. Conocida por su faceta como vidente y por sus apariciones televisivas durante los años noventa, llevaba más de dos décadas alejada voluntariamente del foco mediático.
Su muerte se sumaba, además, a otras pérdidas que han marcado profundamente al actor. En apenas tres años tuvo que despedirse de su querida Tata, de su tío, de su íntimo amigo Pepe Casanova y, finalmente, de su madre. "Han sido tres años muy complicados, los más difíciles de mi vida a nivel emocional", reconocía recientemente.
Para afrontar todo lo vivido, Miguel Ángel ha encontrado uno de sus principales apoyos en la terapia. El actor, que lleva veinte años acudiendo al terapeuta, reserva cada semana una hora para cuidar su salud mental y también ha recurrido en determinados momentos a sesiones más inmersivas, terapias grupales y distintas formaciones. Precisamente durante el rodaje de su próximo proyecto realizó una formación sobre duelo y final de la vida que, sin imaginarlo entonces, terminaría proporcionándole herramientas para afrontar las pérdidas que llegaron después.
Un proyecto que ahora tiene otro significado
Su madre seguirá estando muy presente en uno de sus próximos trabajos. Cristina Blanco aparece en La última vuelta, la película que Miguel Ángel prepara para su estreno en cines y en la que conviven dos universos aparentemente muy distintos, el de las carreras de coches y el de la muerte y el duelo. El propio actor ha explicado que la velocidad llegó a convertirse durante el rodaje en una vía de escape frente al dolor que estaba atravesando.
Con el paso del tiempo, el proyecto ha adquirido un significado todavía más personal. Cuando comenzó a trabajar en él no podía imaginar que acabaría despidiéndose de varias de las personas más importantes de su vida ni que conservaría en la película unas imágenes de su propia madre. "Me hace mucha ilusión tener ese recuerdo suyo", explicaba sobre la participación de Cristina en un trabajo que inevitablemente ha quedado unido a una de las etapas emocionalmente más difíciles de su vida








