Miguel Ángel Muñoz no está atravesando su mejor momento. Este martes 9 de junio se ha conocido la devastadora noticia de la muerte de su madre, Cristina Blanco, una de las futurólogas más famosas de nuestro país, quien ascendió a la fama durante la década de los 90. La vidente ha fallecido a los 61 años debido a un infarto, aunque desde hacía años presentaba varios problemas de salud que la llevaron a estar ingresada en una residencia a las afueras de Madrid hace tres años y a una amputación de una pierna.
Tal y como ha podido confirmar la revista Semana, la madre del actor fallecía el domingo a primera hora (según se ve en las redes sociales de la publicación), además de desvelar que estuvo presente en el último adiós a la vidente en el tanatorio de Majadahonda (localidad donde se encontraba la residencia en la que estuvo ingresada anteriormente) en el día de ayer, lunes 8 de junio. En este complicado momento, Miguel Ángel ha contado con el apoyo de familiares y amigos cercanos, tal y como desvela la publicación de crónica social.
Cristina Blanco, la vidente por excelencia de la televisión
La presencia de Cristina Blanco fue una de las más relevantes en la pequeña pantalla de la década de los 90. De los programas que protagonizó destacan Día a Día en Telecinco, conducido por la mismísima María Teresa Campos y, desde ahí, se convirtió en la vidente de referencia de la televisión, una habitual de grandes eventos y futuróloga de grandes figuras públicas como Rocío Carrasco o Belén Esteban, entre otros.
Sin embargo, de un instante para otro dejamos de verla y desapareció del foco mediático cuando su hijo, Miguel Ángel Muñoz, comenzaba a despuntar en el séptimo arte. Le vimos por primera vez en la pequeña pantalla en el año 2002 gracias a su papel de Roberto 'Roberi Arenales en la exitosa serie de televisión juvenil de Antena 3 Un paso adelante (UPA), donde coincidió con grandes rostros como Mónica Cruz, Pablo Puyol o Lola Herrera, entre otros.
Simultáneamente, mientras Miguel Ángel se hacía cada vez más conocido gracias a su innegable talento frente a las cámaras, su madre desaparecía de forma abrupta tras verse envuelta en varias polémicas, entre estas, cuando fue condenada a 16 meses de cárcel por el robo de unas tarjetas de crédito en un hotel de Málaga. Esta fue una época complicada para la conocida futuróloga, coincidiendo con el divorcio de su marido, quien fue diagnosticada con un trastorno bipolar y estuvo ingresada en la Clínica López Ibor.
Tras esto, Cristina Blanco comenzó a trabajar como dependienta en unos grandes y conocidos almacenes en la zona sur de Madrid, viviendo su día a día completamente alejada de lo que un día fue su gran pasión: la televisión.
Miguel Ángel Muñoz, muy unido a su madre
A pesar de que siempre se ha mostrado muy reservado de su ámbito más personal, son contadas las ocasiones en las que Miguel Ángel Muñoz ha hablado de la delicada situación de su madre, deshaciéndose en halagos acerca de la conocida futuróloga. Fuentes cercanas al actor le confirmaban a la revista mencionada, hace tres años, cuando comenzaron los graves problemas de salud de Cristina, que el intérprete no se había separado ni un minuto de su madre, asegurándose de que su progenitora estuviera en las mejores manos. "No la ha dejado sola en ningún momento y ha acudido a todas y cada una de las reuniones con sus médicos para conocer de primera mano los datos sobre su evolución", afirmaba la fuente de su círculo íntimo a Semana.
Hace casi una década, en 2017, Miguel Ángel Muñoz se sentaba con Risto Mejide en Viajando con Chester, donde habló como nunca de su madre, recordando cuando "decidió apartarse y quedarse en un segundo plano prácticamente invisible, para que a mí no me tuviesen que hacer este tipo de preguntas y se lo agradeceré siempre". Además, subrayaba que siempre se ha sentido muy orgulloso de la vidente, indicando que "a lo largo de los años me ha dado muchas lecciones" y que, pese a las adversidades, siempre iba a estar a su lado "apoyándola para lo que necesite".








