Rebeca Toribio atraviesa uno de los momentos más especiales de su vida. La fundadora del restaurante Superchulo está embarazada, cumpliendo así un sueño que llevaba tiempo acariciando. La buena nueva la hizo pública el pasado mes de abril y llegó acompañada de una imagen íntima: la empresaria posaba con una prueba de embarazo en la mano y un mensaje en sus redes sociales donde explicaba por qué llevaba algún tiempo ausente: "Voy a ser mami (si Dios quiere y todo va bien)". Rebeca también compartía con sus seguidores una ecografía del bebé y una nota manuscrita de su familia celebrando la noticia. “Dicen que Dios tiene un sueño y el mío se ha hecho realidad. ¡Te amo, bebé de la tía!”, podía leerse en el texto, que dejaba claro que el embarazo ha sido recibido con enorme ilusión.
Este paso tan importante llega tras un año de profundos cambios para la empresaria. Durante un evento celebrado este sábado en Madrid junto a Nattan, la marca de bienestar con la que colabora activamente su restaurante Superchulo, Rebeca habló abiertamente de su embarazo y del camino emocional que la ha llevado hasta aquí. Contó que la pérdida de un embarazo anterior la obligó a detenerse, a mirar hacia dentro y a conectar con su dolor, su duelo y, finalmente, con lo que realmente deseaba en la vida. Esa experiencia, unida a un proceso de fe que describe como profundamente transformador, la impulsó a tomar decisiones radicales: dejar la ciudad, mudarse al campo y rodearse de su familia para criar a su hijo en un entorno natural, tranquilo y coherente con la etapa que quiere vivir.
Su embarazo coincide además con un capítulo sentimental ya cerrado. Hace algo más de diez meses, Rebeca y Miguel Ángel Silvestre ponían fin a su relación, después de dos años juntos. Hoy, sin embargo, la empresaria mira hacia adelante con determinación y sin rencor: ha decidido ser madre soltera, escucharse a sí misma y no forzarse a iniciar una nueva relación. Su prioridad es esta nueva vida que llega y la etapa tan dulce que está construyendo desde la calma, la fe y la certeza de haber elegido su propio camino. ¡Escucha las palabras de Rebeca en este vídeo!




