Hay abrazos que permanecen grabados en el alma y ausencias que se transforman en motor. Miguel Ángel Muñoz ha vuelto al Festival de Málaga, el escenario de tantos triunfos, pero esta vez lo ha hecho con la sensibilidad a flor de piel y una honestidad que ha conmovido a la ciudad de la Costa del Sol. El intérprete ha presentado 'La última vuelta', un proyecto que nace de las entrañas y que, aunque nos devuelve la sonrisa eterna de su querida Tata, es en realidad un viaje profundo por los mapas del dolor y la superación. "Venimos directamente de la proyección y ha sido muy bonito, especial y emotivo. Estoy muy, muy, muy feliz", confesaba Miguel Ángel a su llegada, todavía con el brillo en los ojos tras haber compartido con el público una historia que, según sus propias palabras, necesitaba contar a nivel vital. No es una segunda parte de aquel fenómeno que fue '100 días con la Tata', sino una evolución natural y valiente de su propia existencia.
El documental entrelaza la adrenalina de los circuitos de Fórmula 1 con el proceso más íntimo que un ser humano puede enfrentar: la despedida. Para el actor, ponerse al volante a 200 kilómetros por hora no fue solo un reto deportivo, sino una vía de escape. "Es una película donde mezclo la adrenalina y cuento cómo me hice piloto de Fórmula 1 a la vez voy transitando el duelo del fallecimiento de mi Tata", explicaba el director, revelando la dualidad que marcó su vida durante el último año y medio.
En una charla sincera sobre cómo gestionamos las pérdidas, Miguel Ángel reconoció que su forma de "sobrevivir" al vacío fue buscar el límite. "Continuamente estoy en ese paralelismo de jugar con la muerte muy de cerca, intentando escapar de lo doloroso que es perder a una persona tan importante para mí como lo fue ella", afirmó con una franqueza que desarmó a los presentes. Para él, el deporte extremo es su particular bálsamo: "Muchas veces cuando nos escapamos trabajando, con malos hábitos, caemos en depresión… En mi caso, practico deportes. Cuando a mí me duele algo mucho, yo 'hago'. Y mi manera de hacer es ponerme un nuevo reto, pero cada vez son más extremos".
Un año de pérdidas irreparables
Aunque la figura de Luisa Cantero, la inolvidable hermana de su bisabuela que lo cuidó desde los tres años, es el eje central, el actor quiso recordar que el luto ha sido múltiple y silencioso. Ante los micrófonos, Miguel Ángel abrió el álbum de sus recuerdos más recientes: “Bueno, porque la película habla de coches pero también de la muerte y del duelo... Y concretamente estos años no solamente falleció mi Tata, falleció mi tío, falleció mi amigo sacerdote Pepe Casanova, al cual también le dedico la película”.
Con la elegancia que le caracteriza, el actor quiso extender este tributo a todos aquellos que transitan hoy por ese camino oscuro: "Fue un año muy duro, a todos ellos está dedicada la película y así como a todas las personas que están en proceso de duelo. Con lo cual lo que muestro en la película, aparte de la adrenalina de las carreras, también tiene que ver con eso y ahí lo de poner el corazoncito de esa manera".
Lejos de quedarse en el dolor superficial, el ganador de MasterChef Celebrity ha dado un paso más allá formándose en el acompañamiento al final de la vida. Esta experiencia en unidades de cuidados paliativos fue lo que le permitió estar al lado de su Tata de la manera más digna y serena posible. "Esa formación me sirvió mucho para poder acompañar a mi Tata como lo podía hacer, y para ver el duelo y la muerte con otras herramientas y poder sostenerme un poco más", explicaba, subrayando que exponer su "corazoncito en carne viva" es su forma de ayudar a otros.
Un mensaje de la mujer de su vida
Aprovechando su paso por el festival en vísperas del Día Internacional de la Mujer, Miguel Ángel no quiso dejar pasar la oportunidad de rendir tributo al género que ha moldeado su destino, personificado en la figura de su cuidadora. “Mañana es el 8 de marzo, el Día de las Mujeres. Yo creo que el mundo es más mundo gracias a ellas. Mira, hablando de la Tata: mujer trabajadora incansable allá donde las haya. Es un día a celebrar, es un día muy importante”, señalaba con admiración.
Para el actor, la influencia femenina es vital en su equilibrio emocional: “Efectivamente, si no fueran por las mujeres, los hombres no estaríamos aquí. Mañana también es un día donde tenemos que celebrar algo muy importante y ahora desde hace unos años, por suerte, hay un movimiento muy, muy, muy positivo que cada vez mucha más gente se une y nos hace empatizar y ver la vida desde otro lugar de como lo hemos visto hace muchos años”.











