Dr. Juan Luna, ginecólogo, sobre las contracciones prematuras como las de Sofía Ellar: "La mayoría de las mujeres consigue completar un embarazo a término"


Las contracciones no solo aparecen al final del embarazo cuando el feto está listo para la vida extrauterina. A veces se presentan muchas semanas antes, con el consiguiente riesgo. Es lo que le ha sucedido a la cantante Sofía Ellar, que tal y como ella misma ha contado tuvo que ser hospitalizada para que el bebé no naciera antes de tiempo


Sofía Ellar, en el hospital© sofiaellar
11 de agosto de 2026 a las 15:03 CEST

Las complicaciones de la prematuridad no son pocas, y van aumentando a medida que el bebé está más lejos de la semana 37. Algunas mujeres comienzan, por diversos motivos con contracciones que afectan al cuello del útero, por lo que hay que intervenir médicamente cuanto antes para que el parto no se desencadene.

¿Qué se hace en estos casos? El Dr. Juan Luna, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa, nos da todos los detalles. 

La mayoría de las mujeres que comienzan con contracciones precoces consiguen completar un embarazo a término (37 semanas o más)

Dr. Juan Luna, ginecólogo y obstetra

Algunas mujeres comienzan a tener contracciones en etapas muy precoces del embarazo, sin que tengan repercusión en el cuello del útero, ¿a qué puede deberse y cuál es la actuación a seguir? 

La sensación de contracciones uterinas no eficaces durante el embarazo son conocidas como contracciones de Braxton-Hicks. Estas pueden aparecer de forma fisiológica durante el 2º y 3º trimestre de la gestación (preferentemente a partir de la semana 20). Aunque son fisiológicas, existen situaciones que pueden estimular su aparición, como el ejercicio físico, las relaciones sexuales, los movimientos complejos fetales, la deshidratación, el mantener llena la vejiga de la orina durante tiempo prolongado o el estrés crónico.

En general, se recomienda seguir realizando una vida normal, pero si son persistentes o comienzan a ser más molestas, se recomienda realizar un reposo relativo transitorio, y evitar las situaciones anteriormente señaladas que las puedan desencadenar. Si no ceden al tumbarse, deberían ser valoradas por el ginecólogo.

Dr. Juan Luna, ginecólogo© Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa
Dr. Juan Luna, ginecólogo y obstetra

Cuando las contracciones sí son efectivas, pero la fecha de final de parto queda lejana, ¿cuáles son las vías terapéuticas que se utilizan para parar, en la medida de lo posible, esas contracciones?

Cuando se tienen contracciones efectivas (dolorosas y con cierta regularidad) por debajo de la semana 37 siempre se debe acudir a urgencias para su evaluación. Ante la constatación de una amenaza de parto pretérmino sin infección corioamniótica y/o fetal asociada, se emplearán fármacos tocolíticos y reposo de la paciente para intentar detener las contracciones. Los tocolíticos empleados habitualmente son la indometacina en etapas muy precoces del embarazo, el nifedipino (fármacos de primera línea) y el atosiban (fármaco de segunda línea). En algunas situaciones de gran prematuridad que no respondan al tratamiento único, se puede valorar una terapia combinada con dos fármacos tocolíticos (generalmente nifedipino más atosiban).

¿Qué factores pueden provocar el inicio de esas contracciones efectivas en semanas precoces?

Existen un amplio abanico de factores bien conocidos que pueden favorecer la aparición de contracciones eficaces y que, por tanto, son factores de riesgo de parto prematuro: las infecciones vaginales y urinarias, los miomas, las malformaciones uterinas, las cirugías previas del cuello uterino y del útero, los embarazos múltiples, el exceso de líquido amniótico, enfermedades generales maternas como hipertensión arterial, diabetes o enfermedades tiroideas, la incompetencia cervical, los antecedentes obstétricos de parto prematuro, un periodo entre dos gestaciones menor de 6 meses, consumo de drogas, el tabaquismo, el consumo de alcohol y el estrés crónico físico o psíquico.

Mujer embarazada con monitor para medir contracciones© Getty Images

¿Desde qué momento está indicada la medicación que intenta madurar los pulmones del feto cuando hay contracciones antes de tiempo? ¿Cómo se aplica y por cuánto tiempo?

La maduración pulmonar fetal estaría indicada en casos confirmados de amenaza de parto prematuro entre las semanas 24 y 34 (ambas inclusive). Los corticoides son los fármacos empleados y las pautas usadas habitualmente son la betametasona intramuscular a dosis de 12 mg/24 horas para un total de 2 dosis (48 horas), o la dexametasona por vía intravenosa en dosis de 6 mg /12 horas para un total de 4 dosis (48 horas). En casos necesarios existen pautas cortas de solo 24 horas de tratamiento.

¿Qué es lo más habitual en una mujer que empieza con contracciones precoces: que acabe dando a luz de forma prematura o que logre aguantar unas semanas más? 

La mayoría de las mujeres que comienzan con contracciones precoces consiguen completar un embarazo a término (37 semanas o más). En situaciones en las que fracase el tratamiento, se debe intentar mantener el embarazo al menos 48 horas, para completar la administración de la pauta de maduración fetal y si también estuviese indicada la de maduración neurocerebral del feto.

Bebé prematuro en la incubadora© Adobe Stock

¿Cuál es la semana de gestación a la que habría que intentar acercarse lo más posible antes del parto?

El primer objetivo a alcanzar en una amenaza de parto prematuro sería completar la gestación hasta la semana 34. Aunque obviamente el objetivo ideal sería llegar hasta al menos la semana 37.

En el caso de que no se ponga de parto de forma prematura, ¿en qué casos esa mujer deberá seguir ingresada y en reposo?

La paciente debería permanecer en ingreso hospitalario en caso de persistencia de dinámica uterina eficaz a pesar del tratamiento, la existencia de un acortamiento cervical progresivo y/o la asociación de una rotura prematura de membrana.

Embarazada en consulta médica© Adobe Stock

¿Hay más riesgo de que vuelva a suceder si en un parto previo la madre ha tenido ya contracciones prematuras?

La existencia de amenaza de parto pretérmino en la gestación anterior se considera un factor de riesgo de parto prematuro en la nueva gestación y debe obligar al obstetra a una mayor vigilancia de la paciente gestante.