Después de dar la bienvenida el pasado 7 de abril a su tercera hija, Margot, Malena Costa vuelve a atravesar ese territorio tan íntimo y poco contado que es la recuperación posparto. Ya era madre de Matilda, de 10 años, y de Mario, de 9, pero cada nacimiento deja una huella distinta en el cuerpo y en la mente, incluso cuando los tres han sido partos naturales, tal y como ella misma ha confirmado: “Ha sido un parto natural, los otros también. He tenido suerte”. Durante su embarazo, se ha mantenido muy activa, y en su rutina de cuidados ha incluido dos o tres clases por semana de pilates adaptadas, paseos y ejercicios específicos de suelo pélvico, algo fundamental de cara al posparto.
Su experiencia nos hace preguntarnos cómo cambia la recuperación con cada embarazo. ¿Qué necesita realmente una mujer tras dar a luz por tercera vez? ¿Por qué seguimos hablando tan poco de este proceso que va mucho más allá de “volver a la normalidad”? Sobre todo ello hemos hablado con una experta en la materia, la doctora Marta Sánchez-Dehesa, ginecóloga y jefe del equipo de Ginecología y Obstetricia del HM IMI Toledo y directora de la Unidad de Reproducción del HM Fertility Center de Toledo (reproduccionasistidatoledo.es).
¿Qué implica realmente la recuperación después de un parto vaginal, más allá de la idea de que es “más rápida” que una cesárea?
Aunque la recuperación tras un parto vaginal es más rápida que la de una cesárea, no significa que sea inmediata ni sencilla. El cuerpo necesita varias semanas para recuperarse: hay sangrado, contracciones uterinas y, con frecuencia, molestias en el periné si ha habido desgarros o episiotomía. Además, el suelo pélvico puede quedar temporalmente debilitado, y no es raro notar cierta incomodidad, dolor intenso si se ha tenido que coser un desgarro o pequeños escapes de orina, sobre todo al inicio al inicio. A esto, se suman los cambios hormonales y emocionales propios del posparto, que pueden ir desde el “baby blues” hasta, en algunos casos, una depresión posparto. Por lo que podemos afirmar que es una recuperación mejor, pero no más fácil.
¿Por qué existe la idea de que “si es parto natural, te recuperas enseguida"?
La idea viene de comparar este con una cesárea, que es una cirugía mayor y requiere más tiempo de recuperación. Esto ha llevado a simplificar el mensaje y a pensar que el parto vaginal apenas deja secuelas, cuando la realidad es otra. Aunque no haya una intervención quirúrgica, el parto vaginal supone un gran esfuerzo para el cuerpo: hay cambios en el útero, en el suelo pélvico y, en muchos casos, molestias a nivel genital. Por ello, más que hablar de una recuperación rápida, es más correcto decir que suele ser más llevadera, pero siempre va a necesitar tiempo y cuidados.
¿Cuáles son los tiempos de recuperación habituales tras un parto natural?
Los tiempos de recuperación tras un parto vaginal pueden variar, pero en general se extienden durante varias semanas. En los primeros días, es habitual notar mucho cansancio, sangrado (loquios) y molestias en la zona perineal, especialmente si ha habido desgarros o episiotomía. A partir de la segunda o tercera semana, muchas mujeres empiezan a encontrarse mejor en su día a día, aunque el cuerpo aún no se ha recuperado por completo. El útero suele volver a su tamaño normal en unas 4-6 semanas, que es también el tiempo aproximado que dura el posparto inmediato. Sin embargo, la recuperación del suelo pélvico, la energía o el bienestar emocional pueden tardar más, incluso varios meses. Por eso, aunque la mejoría inicial es relativamente rápida, la recuperación completa es gradual y requiere respetar las necesidades de cada mujer.
¿Qué diferencias existen entre recuperarse de un primer parto y hacerlo después de dos o tres?
La recuperación puede ser diferente entre un primer parto y los siguientes, aunque no hay una norma única y cada mujer lo vive de forma distinta. En el primer parto, todo es nuevo: el cuerpo no ha pasado antes por ese proceso, y la adaptación física y emocional puede ser más intensa. Además, es más frecuente que haya episiotomía o desgarros, lo que puede alargar algo la recuperación. En los partos posteriores, en general, el trabajo de parto suele ser más rápido y la recuperación inicial puede resultar más fácil. Sin embargo, también es habitual que el suelo pélvico esté más debilitado, sobre todo tras varios partos, lo que puede traducirse en una recuperación más lenta en ese aspecto y más problemas como incontinencia (pérdida de orina) o prolapso (descenso del útero, vejiga o recto).
El útero suele volver a su tamaño normal en unas 4-6 semanas, que es también el tiempo aproximado que dura el posparto inmediato
¿Qué cambios físicos acumula el cuerpo tras varios partos vaginales?
Los músculos y ligamentos que sostienen los órganos como la vejiga, el útero o el recto pueden debilitarse progresivamente, a mayor número de partos, lo que se traduce en sensación de peso, escapes de orina o, en algunos casos, prolapsos. como ya hemos comentado. Pero también pueden persistir pequeñas alteraciones en el tono de la vagina o en la musculatura abdominal, sobre todo si no se ha realizado una adecuada recuperación entre embarazos. A nivel general, el cuerpo suele adaptarse bien, pero cada parto deja huella y todo esto que hace que sea importante prestar atención a la recuperación, especialmente con ejercicios específicos y seguimiento profesional con fisioterapeutas especializados que suelen estar integrados en nuestras unidades, como ocurre en mi centro.
¿Cómo afecta el estado del suelo pélvico después de múltiples partos?
El suelo pélvico es una de las estructuras que más se resiente tras múltiples partos vaginales. Con cada embarazo y parto, estos músculos y ligamentos se distienden para permitir el paso del bebé, y aunque tienen capacidad de recuperación, no siempre vuelven completamente a su estado previo. Esto se traduce en una mayor debilidad del suelo pélvico, que se manifiesta como escapes de orina, sensación de peso en la zona pélvica o, en algunos casos, descenso de órganos y menor sensibilidad durante las relaciones sexuales. Lo que es muy claro y debemos comunicar e insistir en nuestras pacientes es que una buena recuperación posparto, con ejercicios específicos y seguimiento adecuado, puede mejorar mucho la función del suelo pélvico y prevenir complicaciones a largo plazo.
¿Cuáles son las claves para recuperar el estado físico tras varios partos naturales?
La recuperación física tras varios partos vaginales debe abordarse siempre. Creo que aún en España no estamos concienciados para dedicar tiempo a la mejora posterior a nuestro parto. Una de las claves fundamentales es cuidar y fortalecer el suelo pélvico desde el inicio, siempre dirigidos por profesionales y no intentar rehabilitarnos solas en nuestras casas, por esa falta de tiempo que tenemos. Ellos nos van a dirigir con ejercicios específicos como los ejercicios de Kegel o, si es necesario, con la ayuda de fisioterapia especializada, bien manual o con sillas de recuperación, radiofrecuencia, etcétera.
También es importante trabajar la musculatura abdominal de forma adecuada, evitando ejercicios de alto impacto en las primeras semanas y priorizando una recuperación guiada. A esto se suma respetar los tiempos de descanso, algo que puede ser más difícil cuando hay otros hijos, pero que sigue siendo esencial. Por último, mantener hábitos saludables, como una alimentación equilibrada y una incorporación progresiva a la actividad física ayuda a recuperar la energía y el tono general.
Es importante trabajar la musculatura abdominal de forma adecuada, evitando ejercicios de alto impacto en las primeras semanas
¿Cómo influye el descanso —tan difícil con varios hijos— en la recuperación?
El descanso es un pilar fundamental en la recuperación, y la falta de este puede ralentizar claramente el proceso. Dormir poco o de forma fragmentada no solo aumenta el cansancio, sino que también dificulta la recuperación muscular, empeora la percepción del dolor y afecta al equilibrio hormonal. Además, el descanso influye directamente en el estado de ánimo. La falta de sueño sostenida puede aumentar la irritabilidad, la ansiedad e incluso aumentar el riesgo de presentar una depresión posparto.
Como bien sabemos con varios hijos, descansar se vuelve más complicado, por lo que es especialmente importante intentar compensarlo con pequeñas estrategias como aprovechar los momentos de sueño del bebé, delegar tareas o pedir ayuda en el entorno cercano, a padres y familiares directos o incluso a los hijos mayores, si ya tienen edad de hacerlo.
¿Qué medidas preventivas pueden ayudar a una mejor recuperación en futuros embarazos?
La mejor forma empieza incluso antes de quedarse embarazada. Es fundamental llegar en buenas condiciones físicas a un embarazo, siendo lo ideal con valoración y seguimiento profesional si ha habido partos previos. Durante el embarazo, mantenerse activa con ejercicio adaptado y controlar factores como el aumento de peso también ayuda a reducir el impacto que va a sufrir el cuerpo posteriormente, y tras el parto, una recuperación bien guiada es clave: no adelantar esfuerzos, realizar ejercicios específicos y acudir a revisiones para valorar el estado y las necesidades de una buena recuperación.
¿Qué mensaje le daría a una madre que siente que su cuerpo “no vuelve a ser el mismo”?
El mensaje sería claro. creo que más que aspirar a volver a un estado previo, se trata de cuidar, intentar recuperar al máximo y reconciliarse con un cuerpo que ha cambiado, pero no por ello es menos capaz y bello. Que es normal sentir que el cuerpo ha cambiado tras el embarazo, y en muchos casos es así, pero eso no significa que no pueda recuperarse o volver a sentirse bien.






