Probablemente, se trata de una de las reinas más discretas del mundo. Sin embargo, lo cierto es que Suthida de Tailandia ha ido adquiriendo una presencia cada vez más destacada en la escena internacional. Desde su matrimonio con el rey Maha Vajiralongkorn, conocido como Rama X, en mayo de 2019, su nombre ha despertado interés más allá de las fronteras de su país, donde forma parte de la dinastía Chakri, una casa real con más de dos siglos de historia. Una evolución que también se ha dejado sentir en su forma de vestir, con elecciones que han ido definiendo una identidad estilística cada vez más reconocible, marcada por la elegancia, la sobriedad y el compromiso institucional. Un sello personal que ha vuelto a reflejarse en su reciente aparición en Japón, donde ha asistido a una gala en Sapporo para entregar varios premios honoríficos a deportistas.
Un estilo que va ganando personalidad
La reina mantiene una agenda oficial repleta de compromisos. Desde actos nacionales y encuentros en otros países asiáticos hasta citas que la han llevado a diferentes rincones de Europa. Todas estas ocasiones nos han permitido conocer un poco mejor su estilo, descubriendo sus preferencias y las claves que definen su armario. Entre ellas, destaca especialmente su predilección por las siluetas románticas, los tejidos delicados y los detalles femeninos, que combina con diseños de líneas más depuradas y una cuidada selección de complementos, incluidas, cómo no, las joyas.
Un look gris, de carácter asimétrico y con acabados satinados
Prueba de ello es el look que la monarca eligió ayer, domingo 18 de octubre, cuando la vimos lucir un elegante vestido gris de corte asimétrico que sorprendía al dejar uno de sus hombros al descubierto. Se trataba de un diseño de líneas depuradas, con un cuerpo ligeramente ceñido y pliegues a la altura del pecho y la cintura que ayudaban a definir la silueta, creando un efecto de abdomen plano. Incorporaba también mangas francesas, que llegaban hasta los codos, y una falda de corte evasé y largo midi. Sin embargo, el detalle más especial se encontraba en el drapeado envolvente que rodeaba la parte superior de uno de sus brazos, aportando un toque romántico al conjunto.
Además, el diseño incluía un fino cinturón que ayudaba a marcar todavía más la cintura, mientras que la falda caía con naturalidad. Todo ello sobre un tejido con un estampado de pequeños motivos que, a primera vista, podían confundirse con lunares, pero que, al observarlos de cerca, dejaban ver un dibujo geométrico mucho más elaborado.
De los salones satinados a los pendientes de diamantes
Para completar la propuesta, la reina dejó claro su buen gusto con una selección de complementos que encajaban a la perfección con el vestido, sin restarle protagonismo. Entre ellos, destacaban unos zapatos destalonados, de puntera afilada y acabado satinado en color plateado, que aportaban ese toque de gala que exigía la ocasión. Siguiendo esta misma línea, se decantó por un bolso de mano tipo clutch, a juego y decorado con detalles brillantes que, lejos de acaparar todas las miradas, se integraban con naturalidad en el estilismo.
Y, como broche de oro, eligió unos impresionantes pendientes largos de diamantes, con un diseño en forma de gota que dejaba las piedras suspendidas y aportaba todavía más luz al rostro. No hay que olvidar que la dinastía Chakri cuenta con uno de los joyeros reales más impresionantes, y Suthida sabe sacar partido a estas piezas cuando la ocasión lo merece.









