Suthida de Tailandia convierte una noche de gala en Vietnam en un homenaje a la reina Madre: la impresionante joya que guarda más de un siglo de historia


Con este refinado detalle joyero, la reina no solo deslumbró por su sofisticación y elegancia, sino que volvió a rendir homenaje al rico y fascinante legado secular de la dinastía Chakri


Suthida de Tailandia ha deslumbrado con el impresionante cinturón de diamantes de más de un siglo, símbolo de tradición en la dinastía© Corte Real de Tailandia
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
16 de septiembre de 2026 a las 20:25 CEST

Los cielos de Vietnam se han enfundado en inmensas nubes atravesadas por el espectacular avión del Rey y la Reina de Tailandia. Un momento magnífico en el que el soberano y la consorte real han entrelazado sus propios destinos con la agenda institucional que estaban llamados a cumplir. Como viene siendo costumbre, Rama X actúa como piloto de su propio avión, frente a los otros jefes de Estado del mundo que no acostumbran a ser quienes pilotan sus propias aeronaves, aunque el rango militar del monarca le permite realizar este hito histórico que le convierte en un miembro único entre las dinastías reinantes. Por su parte, la reina Suthida ejerce como copiloto del avión, haciendo valer su rango militar dentro de la Corte Real de la Dinastía Chakri, luciendo en su cintura un impresionante cinturón de diamantes que ha deslumbrado en cada uno de los rincones del lugar visitado.  

Los reyes de Tailandia han sido recibidos por el Gobierno de Vietnam© Corte Real de Tailandia
Los reyes de Tailandia han sido recibidos por el Gobierno de Vietnam

La presencia de la Familia Real de Tailandia

La monarquía tailandesa es reconocida por la sofisticación que se esconde tras los muros del Gran Palacio de Bangkok. Un brillo que se entrelaza con el misterio de quienes llevan reinando sobre el país desde hace más de dos siglos y que, ahora, son representados de la mano del rey Rama X y la reina Suthida. Desde su Coronación –en mayo de 2019–, el monarca ha realizado únicamente tres visitas de Estado, denominadas como las de más alto rango. Fue ante los Reyes Dragón de Bután cuando dieron inicio a esta agenda internacional, que los ha trasladado también hasta China, Francia y ahora hasta Vietnam. En cada una de estas visitas el Rey y la Reina han destacado principalmente por un gesto: pilotan su propia aeronave, realizando algunos de los aterrizajes más peligrosos del mundo, validando así su posición dentro de las Fuerzas Armadas de Tailandia, así como la exhaustiva preparación que ambos mantienen dentro de la mencionada estructura. 

Suthida de Tailandia ha deslumbrado con el impresionante cinturón de diamantes de más de un siglo, símbolo de tradición en la dinastía© Corte Real de Tailandia
Suthida de Tailandia ha deslumbrado con el impresionante cinturón de diamantes de más de un siglo, símbolo de tradición en la dinastía

Una visita que ha estado marcada por la elegancia que la reina Suthida ha trasladado a cada uno de los rincones palaciegos de Vietnam, pues ha sido ella misma quien se ha hecho con el protagonismo más absoluto luciendo durante la velada ofrecida un vestido que, sin duda, ha demostrado una elegancia de gala, sofisticada y ornamentada con un espectacular diseño en tonos dorados, con un corsé entallado que desvelaba motivos florales, pequeñas aplicaciones y pedrería protagonizados por un importante cinturón de diamantes lleno de historia, junto a un broche que ha sido la combinación perfecta para hacer de Suthida la perfecta representante de Tailandia en una noche marcada por la serenidad y la elegancia. No obstante, es esta cinta protagonizada por grandes diamantes centrales la que se ha hecho con el protagonismo más absoluto de la jornada, pues cada uno de ellos se mantiene en la Corte Real de Tailandia desde hace un siglo.

La visita de Estado a Vietnam ha estado marcada por la elegancia de la reina Suthida© Corte Real de Tailandia
La visita de Estado a Vietnam ha estado marcada por la elegancia de la reina Suthida

El histórico cinturón de diamantes de la realeza tailandesa es una de las joyas más espectaculares de la dinastía Chakri, encargado originalmente en la década de 1890 por el Rey Rama V –Chulalongkorn– para su esposa principal, la Reina Saovabha Phongsri. Elaborada en oro amarillo puro con una intrincada malla articulada, la pieza destaca por estar densamente pavimentada con miles de diamantes y rematada por una imponente hebilla central desmontable de la que suspenden grandes gemas talladas. Tras deslumbrar en Londres durante la coronación de Isabel II en 1953, la joya alcanzó fama mundial en 1960 gracias a la Reina Madre Sirikit, quien la convirtió en el accesorio central de su mítica gira por Occidente para ceñir los trajes tradicionales de alta costura diseñados por Pierre Balmain. Hoy en día, este invaluable tesoro histórico sigue vivo en los eventos de gala del Gran Palacio en la silueta de la actual reina, Suthida, quien no duda en sacarlo a relucir en cada uno de los eventos más destacados del momento.