La princesa Ana culmina su histórico viaje ante Suthida de Tailandia con uno de los collares de perlas más emblemáticos de Isabel II


La hermana de Carlos III ha rendido homenaje a la Reina Madre y a la hija del monarca


16 de julio de 2026 a las 21:56 CEST

La Princesa Real afronta durante estas semanas una intensa agenda institucional que la ha llevado hasta el continente asiático. Un viaje que ha dejado algunos de los momentos más significativos de su calendario oficial, en el que la diplomacia y la complicidad con su marido, Timothy Laurence, se han convertido en el hilo conductor de unos compromisos preparados desde hacía meses. El vicealmirante ha sido el compañero de viaje de la hija de Isabel II, acompañándola en todo momento y cumpliendo con el estricto protocolo de la Corte británica. Sin embargo, esta visita ha estado marcada por el luto que atraviesa Tailandia tras el fallecimiento de la reina Sirikit y de la princesa Bajrakitiyabha, una circunstancia que ha condicionado el desarrollo de parte de la agenda oficial.

La Princesa Real en su llegada a Tailandia© Getty
La Princesa Real en su llegada a Tailandia

La diplomacia en tiempos de luto

El viaje de la Princesa Real no solo se ha extendido hasta Tailandia. Días atrás, la hermana de Carlos III fue recibida en Corea por el presidente de la República. Un gesto lleno de diplomacia que, dos días después, la ha llevado hasta la Corte de Rama X, donde no ha dudado en vestir de riguroso luto para cumplir con el estricto protocolo que rige en el país desde octubre del pasado año, a consecuencia del fallecimiento de la Reina Madre. Es por ello que, en un gesto emotivo, la princesa Ana ha realizado una profunda reverencia ante las ofrendas de la reina Sirikit y también ante las de la hija del actual monarca, quien falleció el pasado mes de junio tras permanecer más de tres años en coma. Desde entonces, Tailandia mantiene un periodo de luto que la Princesa Real ha respetado de diferentes maneras desde su llegada al país.

La princesa Ana es recibida por el Rama X y Suthida de Tailandia© Oficina de la Casa Real
La princesa Ana es recibida por el Rama X y Suthida de Tailandia

Enfundada en un atuendo floral en tonos blancos y negros —dos colores permitidos durante el luto en Asia—, la Princesa Real ha dado inicio a una visita en la que ha querido compartir unas sinceras palabras en honor de ambas difuntas. "Me temo que es en estos momentos de pérdida cuando se nos recuerdan los valores que compartimos", comenzó la princesa Ana en un emotivo discurso con el que quiso trasladar sus condolencias a "Su Majestad el Rey de Tailandia, la Familia Real y al propio pueblo". Tras ello, la hija de Isabel II fue recibida en el Gran Palacio de Bangkok, donde, luciendo las emblemáticas perlas que pertenecieron a la reina de Inglaterra, modificó su vestimenta para elevar la diplomacia a un nivel aún mayor, si cabe.

El recibimiento de la reina de Tailandia

Una vez en el emblemático edificio, la Princesa Real ha sido recibida por los reyes Rama X y Suthida. Un encuentro en el que, como habíamos mencionado, el atuendo de la princesa se ha modificado debido a que presentó sus respetos ante los restos mortales de la Reina Madre y de la hija del rey, que aún descansan en el Salón del Trono del país. Para cumplir con el estricto protocolo, la hermana de Carlos III ha lucido sobre su clavícula una de las alhajas de mayor valor sentimental del joyero británico. Se trata de un collar de perlas de tres vueltas que a menudo lucía la difunta Isabel II, siendo, sin duda, una de sus joyas favoritas durante sus setenta años de reinado. Unas perlas naturales que originalmente pertenecieron a la dinastía de los Windsor y que la propia reina mandó transformar para crear un collar que ha perdurado hasta nuestros días y que ahora ha viajado hasta territorio tailandés de la mano de la Princesa Real.

La princesa Ana junto al collar de perlas de Isabel II© Getty
La princesa Ana junto al collar de perlas de Isabel II

Se trata de una pieza única a la que se añadió un delicado cierre de diamantes que aún se conserva. Un detalle que demuestra el gusto que la soberana sentía por las joyas, la elegancia y el protocolo que hoy sigue aplicándose en tiempos de duelo. Vestida completamente de negro, cubriendo sus hombros con un sencillo pañuelo y con unos guantes que ocultaban sus manos, la princesa ha vuelto a demostrar ser una gran conocedora de un protocolo que, poco a poco, se va renovando, aunque es en circunstancias de extrema diplomacia cuando vuelve a salir a la luz. Momentos como este, en los que dos Coronas se unen para rendir homenaje no solo a dos figuras de sus respectivas monarquías, sino también al profundo simbolismo que envuelve a la institución.

La reina Isabel II luciendo el emblemático collar de perlas© Getty
La reina Isabel II luciendo el emblemático collar de perlas

En Tailandia, el luto de la Familia Real trasciende el ámbito privado y se convierte en una cuestión de Estado, por lo que cada gesto, cada prenda y cada reverencia tienen, sin duda, un gran y profundo significado. Una realidad que la princesa Ana respetó escrupulosamente, convirtiendo su visita en un nuevo ejemplo de la diplomacia que, a través del silencio, siempre ha caracterizado su personalidad dentro de la Familia Real del Reino Unido.