Quién es Suthida de Tailandia, la reina con el joyero más imponente del mundo que hoy empieza su primera visita oficial a Francia ante los Macron


Los Reyes tailandeses efectuarán una visita de Estado hasta el país francés del 28 de junio al 2 de julio


28 de junio de 2026 a las 13:01 CEST

La dinastía Chakri puede presumir de poseer uno de los joyeros reales más impresionantes del mundo, cuyas piezas hemos podido descubrir gracias a las apariciones de la reina Suthida de Tailandia, así como de otras consortes que han reinado junto a los monarcas de la dinastía. La familia real tailandesa lleva siglos reuniendo diamantes y piedras preciosas que rivalizan en valor y esplendor con las emblemáticas colecciones de las monarquías del Reino Unido o de los Países Bajos. Reservadas para las ocasiones más solemnes, estas joyas son lucidas por las reinas de una monarquía considerada casi sagrada, que a lo largo de su historia ha convertido su patrimonio joyero en un símbolo de poder, tradición y continuidad. Ahora, la mujer que un día fue la escolta del Rey , vive en uno de los palacios más sofisticados del mundo. 

Rama X y Suthida de Tailandia© Getty Images
Rama X y Suthida de Tailandia

Diamantes para una monarquía casi sagrada

La vida de la actual reina de Tailandia no está marcada por un legado histórico, sino por un origen humilde. Suthida Tidjai, de 48 años, estudió Comunicación en la Assumption University de Bangkok y trabajó como azafata de vuelo en JALways y Thai Airways antes de dar un giro radical a su vida en 2010, cuando ingresó en las Fuerzas Armadas. Su rápida carrera militar la llevó a convertirse en comandante de la guardia del entonces príncipe heredero, Maha Vajiralongkorn, y, más tarde, en general y responsable de distintas unidades de la Guardia Real. Fue durante esos años cuando comenzó a estrecharse su relación con el heredero al trono, aunque la Casa Real mantuvo siempre la máxima discreción. La confirmación llegó en mayo de 2019, cuando el monarca anunció su matrimonio con Suthida y la nombró reina consorte en una ceremonia celebrada en el Palacio Amphorn Sathan. Días después fue coronada reina de Tailandia, adoptando el nombre de Suthida Bajrasudhabimalalakshana y convirtiéndose en la depositaria de uno de los joyeros reales más extraordinarios del mundo.

El rey de Tailandia, Rama X, con la reina Suthida© Getty
El rey de Tailandia, Rama X, con la reina Suthida en la Coronación de Carlos III

Entre las alhajas lucidas por la reina, que ahora pondrá rumbo a Europa para ser recibida por el presidente de la República Francesa, destacan sus broches de cisnes de diamantes, los impresionantes zafiros que llevó durante la coronación de Carlos III o la imponente tiara que lució en las celebraciones por el octogésimo aniversario del rey Carlos Gustavo de Suecia. Sin embargo, estas apariciones son en sí misma una excepción. En las monarquías asiáticas no es habitual hacer ostentación del patrimonio joyero, ya que impera una concepción mucho más sobria de la elegancia. Por ello, rara vez veremos a reinas como Rania de Jordania, Masako de Japón, Jetsun Pema de Bután o la propia Suthida deslumbrar con grandes alhajas, reservadas únicamente para las ocasiones de mayor relevancia. Eso no significa, sin embargo, que los cofres del Palacio de Chitralada, residencia oficial del rey de Tailandia, no alberguen un extraordinario patrimonio de diamantes, oro y joyas de platino.

Su puesta de largo en Europa 

Como venimos avanzando, las monarquías asiáticas, a pesar de situarse al mismo nivel que las europeas, mantienen una tradición de mayor austeridad y un cierto aislamiento respecto al resto de casas reales. Fue el pasado mes de abril cuando la reina Suthida viajó a Europa por primera vez en el marco de una visita oficial, durante la que además lució una tiara por primera vez en territorio continental desde su llegada al trono. Lo hizo por todo lo alto, ante las principales casas reales europeas reunidas con motivo de las celebraciones por el octogésimo aniversario del rey Carlos Gustavo de Suecia. Con el Palacio Real de Estocolmo como telón de fondo, la soberana eligió la conocida como tiara de las esfinges, una espectacular pieza formada por un halo de diamantes que también puede transformarse en collar. Su historia se remonta a la década de 1920, cuando perteneció a la reina Saovabha Phongsri y comenzó a formar parte del patrimonio joyero de la dinastía Chakri. Décadas más tarde también la lució la reina Sirikit durante una visita oficial a Suecia, un guiño que Suthida quiso recuperar en su propio debut ante las cortes reales europeas.

Rinde homenaje a la Reina Madre en Suecia con un sofisticado luto en blanco y diamantes© Getty
La reina Suthida de Tailandia junto a la Tiara de Esfinges de la Reina Madre

Los históricos zafiros que conforman un parure

Y es que la reina madre ha legado a Suthida uno de los joyeros reales más impresionantes del mundo. Aunque la actual consorte de Tailandia todavía no ha mostrado la colección en toda su magnitud, cada una de sus grandes apariciones públicas deja entrever que las joyas más emblemáticas de la dinastía Chakri siguen reservándose para las ocasiones de mayor relevancia. Una de ellas fue la coronación de Carlos III, a la que asistió junto al rey Rama X. Para la ceremonia eligió un espectacular parure de zafiros de Van Cleef & Arpels, cuyo elemento más destacado es un imponente colgante de zafiro rodeado de diamantes que también perteneció a la reina madre. Sirikit estrenó este conjunto durante una visita oficial a Dinamarca en la década de 1960, aunque con el paso de los años fue ampliándolo con unos pendientes, un colgante adicional y una pulsera. Un conjunto de excepcional belleza que convirtió a Suthida en una de las grandes protagonistas de la histórica coronación del monarca británico.

La reina Suthida junto al parure de zafiros en la coronación de Carlos III© Getty
La reina Suthida junto al parure de zafiros en la coronación de Carlos III

Collar Rivière de diamantes

Otra de las piezas más emblemáticas del joyero de la dinastía Chakri es el collar Rivière de diamantes, una joya de herencia que perteneció a la reina Saovabha Phongsri, esposa del rey Chulalongkorn y madre de los reyes Vajiravudh y Prajadhipok. Tras la muerte de la soberana en 1919, el collar permaneció alejado de la vida pública hasta que la reina Sirikit volvió a lucirlo durante la histórica gira europea de los reyes de Tailandia en 1960. Desde entonces, esta excepcional pieza ha acompañado a la familia real en algunas de sus visitas de Estado más relevantes y, con el paso de las décadas, fue adaptándose con nuevos montajes y distintas longitudes sin perder su esencia. La reina Sirikit continuó convirtiéndolo en una de las joyas más representativas de la Corona tailandesa, luciéndolo en numerosas ocasiones junto al histórico colgante de diamantes y la tiara de diamantes de la colección real. Siguiendo esa tradición, Suthida recuperó el collar Rivière durante la recepción celebrada en el Palacio de Buckingham con motivo de la coronación de Carlos III y Camilla, confirmando que esta histórica alhaja sigue ocupando un lugar privilegiado dentro del extraordinario joyero de la dinastía Chakri.

La reina Suthida con el Collar Rivière de diamantes en la recepción ofrecida en el Palacio de Buckingham© Getty
La reina Suthida con el Collar Rivière de diamantes en la recepción ofrecida en el Palacio de Buckingham

El despliegue de diamantes continuó durante el reinado de Suthida y tuvo una de sus citas más destacadas en Bután, el primer país que visitó en una visita de Estado. Aunque con mayor discreción, la reina volvió a recurrir a algunas de las piezas más emblemáticas del joyero de la dinastía Chakri. Lo hizo durante el banquete de Estado, una velada en la que, pese a la ausencia de tiaras, las grandes alhajas volvieron a convertirse en protagonistas. Allí, Suthida compartió escenario con Jetsun Pema, la conocida como la 'Kate Middleton del Himalaya', luciendo los espectaculares broches de cisnes Hongsa que tanto la caracterizan. La pieza, elaborada en diamantes y dispuesta desde el hombro hasta la cintura, es uno de los grandes símbolos del joyero real tailandés. Se cree que fue creada por la casa Fabergé hacia 1897, coincidiendo con la visita del rey Rama V a Rusia, y desde entonces ha sido una de las joyas predilectas de la reina madre Sirikit para los grandes banquetes de Estado.

La reina Suthida en Bután junto a sus cisnes de diamante© Royal Thai Office
La reina Suthida en Bután junto a sus cisnes de diamante

Los detalles de la visita de Estado a Francia

La visita de Estado que los reyes de Tailandia inician este viernes en Francia podría convertirse en uno de los grandes despliegues del joyero de la dinastía Chakri desde la llegada al trono del rey Rama X. Al tratarse de la primera visita de Estado de máxima categoría que el monarca y la reina Suthida realizan a un país europeo, la cita adquiere un marcado carácter histórico para el reinado y hace prever que la reina vuelva a recurrir a algunas de las piezas más espectaculares de la colección real. Si se mantiene el protocolo habitual de este tipo de recepciones, el banquete de Estado ofrecido por los Macron podría ser el escenario elegido para que Suthida vuelva a brillar. Aunque no se espera que recurra a una tiara, los históricos broches Hongsa, el collar Rivière o alguno de los grandes conjuntos de diamantes de la dinastía Chakri podrían convertirse en los auténticos protagonistas de una velada de Estado en la que la sorpresa está más que asegurada.

Los reyes de Tailandia durante su viaje a Suecia© Getty
Los reyes de Tailandia durante su viaje a Suecia

Durante cuatro días, los reyes de Tailandia recorrerán algunos de los escenarios más emblemáticos de Francia en una agenda diseñada para reforzar los históricos vínculos entre ambos países, que este año conmemoran el 170 º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas. El programa arrancará con la tradicional ceremonia de bienvenida en el Hôtel des Invalides, antes de que Emmanuel y Brigitte Macron reciban a los soberanos tailandeses en el Palacio del Elíseo. Será allí donde, al caer la noche, se celebre el esperado banquete de Estado, la cita de mayor solemnidad del viaje y, previsiblemente, el gran escaparate del extraordinario joyero de la dinastía Chakri. La agenda continuará con la tradicional ofrenda floral ante la Tumba del Soldado Desconocido, bajo el Arco del Triunfo, así como con una recepción en el Ayuntamiento de París y un recorrido por el río Sena para conocer algunos de los principales proyectos de sostenibilidad impulsados por la capital francesa. 

Don Felipe, en el Palacio del Elíseo con Emmanuel y Brigitte Macron © GTRES
Don Felipe, en el Palacio del Elíseo con Emmanuel y Brigitte Macron

El Rey y la Reina también visitarán el Museo de las Artes Decorativas para inaugurar la exposición La Mode en Majesté: Royal Thai Dress From Tradition to Modernity, promovida por la princesa Sirivannavari –quién también estará presente en el viaje– y dedicada a la evolución del traje de corte tailandés. La visita concluirá en Toulouse, donde conocerán las instalaciones de Airbus, poniendo el broche final a un viaje que marcará un nuevo capítulo en las relaciones entre Francia y Tailandia y que, al mismo tiempo, podría abrir una nueva etapa para la proyección internacional de la reina Suthida.