Adiós a las acelgas de siempre: 7 ideas diferentes para incluirlas en tus recetas


Rollitos, albóndigas, quiches, pesto, aperitivos crujientes... Esta verdura de hoja verde tiene muchas más posibilidades en la cocina de las que a veces imaginamos. Te damos algunas ideas para sacarla de los platos de siempre y descubrir nuevas formas de disfrutarla.


Quiche de acelgas© Shutterstock
19 de octubre de 2026 a las 15:30 CEST

Las acelgas son una de esas verduras que, a menudo, asociamos con recetas muy concretas: hervidas y rehogadas con un poco de ajo, incorporadas a una crema, servidas como guarnición… Preparaciones que tienen su sitio en nuestra cocina, por supuesto, pero que dejan fuera muchas otras posibilidades culinarias.

Acelga de penca blanca. © Shutterstock
Acelga de penca blanca.

LAS ACELGAS Y SU VERSATILIDAD CULINARIA

Porque las acelgas son bastante más versátiles de lo que pensamos. Por ejemplo, sus grandes hojas pueden convertirse en envoltorios para deliciosos rollitos, aportar jugosidad a unas albóndigas o enriquecer el relleno de una tarta salada. También combinan estupendamente con pescados y mariscos, pueden dar un toque diferente a una salsa pesto y tienen cabida hasta en los aperitivos más originales.

Y no hay que olvidarse de las pencas, esa parte blanca y carnosa que muchas veces queda relegada a un segundo plano y que, bien aprovechada, permite preparar bocados crujientes y otras recetas sorprendentes.

Acelga arcoíris, una variedad de acelga caracterizada por sus pencas de colores vivos.© Shutterstock
Acelga arcoíris, una variedad de acelga caracterizada por sus pencas de colores vivos.

7 IDEAS PARA PREPARAR LAS ACELGAS Y SALIR DE LO DE SIEMPRE

Si te apetece darles una nueva oportunidad o, simplemente, buscas ideas para variar tus menús, aquí tienes varias formas de incorporar las acelgas a tu recetario más allá de las preparaciones habituales.

1. Rollitos con las hojas de acelga como envoltorio

Rollitos de acelga rellenos. © Gtres
Rollitos de acelga rellenos.

Las hojas grandes de las acelgas pueden, como decíamos, convertirse en un envoltorio perfecto para preparar rollitos rellenos de todo tipo de ingredientes. Basta con escaldarlas unos minutos para que se ablanden y resulten más fáciles de manejar. A partir de ahí, las posibilidades son muchas: podemos, por ejemplo, rellenarlas con arroz, verduras y garbanzos; preparar una combinación de pavo y setas; también queda muy bien un relleno con ricotta, nueces y pasas; o se puede apostar por una versión más contundente con carne picada, arroz y especias. Una vez formados los rollitos, se pueden terminar de cocinar en el horno o en una salsa de tomate casera, que aportará jugosidad al conjunto.

2. Un toque verde para tartas saladas y quiches

Tarta salada de acelgas. © Shutterstock
Tarta salada de acelgas.

Las acelgas también son una excelente opción para enriquecer tartas saladas, quiches y hojaldres, a los que aportan color, sabor y una textura suave. Combinan especialmente bien con quesos cremosos o de sabor intenso, así como con setas, cebolla y frutos secos. Podemos utilizarlas, por ejemplo, para preparar una quiche de acelgas y pollo o una tarta de acelgas, huevo y beicon.

3. Acelgas en las albóndigas: un ingrediente inesperado

Albóndigas de acelgas. © Shutterstock
Albóndigas de acelgas.

Incorporar acelgas a la mezcla de unas albóndigas es otra manera de introducir esta verdura en platos que suelen gustar a toda la familia. Bien picadas y mezcladas con la carne, aportan jugosidad y enriquecen la receta sin necesidad de convertirse en las protagonistas del plato. Podemos preparar unas albóndigas de ternera con acelgas en salsa de tomate, unas de pollo con acelgas, parmesano y hierbas aromáticas, o incluso una versión vegetariana a base de garbanzos y acelgas, acompañada de una salsa de yogur. En todos los casos, conviene utilizar las acelgas previamente cocinadas y bien escurridas para que la mezcla mantenga una buena consistencia.

4. Con pescados y mariscos

Chirlas con acelgas.© Gtres
Chirlas con acelgas.

Aunque no siempre pensamos en ellas cuando cocinamos productos del mar, las acelgas combinan muy bien con pescados y mariscos. Su sabor vegetal y ligeramente terroso puede aportar un contrapunto interesante a ingredientes delicados como las chirlas, las almejas o la merluza. Una buena muestra son unas chirlas al vino blanco con acelgas, en las que la verdura se integra en una salsa sabrosa y aromática. También podemos preparar unos garbanzos con acelgas y gambas, con un toque de pimentón, o servir unos lomos de merluza sobre un salteado de acelgas y almejas. La clave está en respetar los tiempos de cocción de cada ingrediente para que tanto la verdura como el marisco conserven su textura. 

5. Un relleno diferente para la pasta casera

Pasta rellena de acelgas. © Shutterstock
Pasta rellena de acelgas.

Las acelgas pueden convertirse en un ingrediente estupendo para los rellenos de pasta fresca, más allá de las clásicas combinaciones con espinacas. Su sabor suave permite mezclarlas con quesos, frutos secos y especias para conseguir preparaciones cremosas y equilibradas. Una de las opciones más apetecibles son los raviolis rellenos de acelgas, ricotta y nuez moscada, que podemos servir con una salsa ligera de mantequilla y salvia. También podemos preparar tortellini de acelgas y parmesano o utilizarlas para elaborar una lasaña con setas y bechamel. Para conseguir un buen resultado, es importante picarlas finamente y escurrirlas muy bien antes de incorporarlas al relleno, evitando así que aporten demasiada humedad a la pasta.

6. Un pesto verde que se sale de lo habitual

Pesto de acelgas. © Shutterstock
Pesto de acelgas.

¿Y si utilizamos las acelgas para preparar una versión diferente del pesto clásico? Sus hojas pueden sustituir a la albahaca o combinarse con ella para conseguir una salsa verde con personalidad propia. Una posibilidad es triturarlas con nueces, parmesano, aceite de oliva virgen extra y unas gotas de limón, que aportarán frescura al conjunto. También podemos preparar un pesto mixto de acelgas y albahaca con piñones, o una variante con almendras que resulte deliciosa tanto con pasta como sobre unas tostadas o acompañando verduras asadas. Si optamos por escaldar las acelgas antes de triturarlas, conviene enfriarlas y escurrirlas bien para evitar que el pesto quede demasiado líquido.

7. Aperitivos originales para aprovechar las hojas y las pencas

Aperitivos con acelga. © Adobe Stock
Aperitivos con acelga.

Las acelgas también tienen mucho que ofrecer a la hora del aperitivo, especialmente si aprovechamos tanto sus hojas como sus pencas. Las primeras pueden servir como base para pequeños bocados rellenos, por ejemplo, de hummus, queso crema o verduras asadas, mientras que las pencas, gracias a su textura carnosa, admiten preparaciones tan apetecibles como unos bastones en tempura, dorados y crujientes por fuera y tiernos por dentro, acompañados de una mayonesa de limón o una salsa de yogur. Otra alternativa son las tortitas de patata y acelgas, perfectas para servir recién hechas, o unos chips de hojas de acelga al horno, aliñados con aceite de oliva y especias. Son ideas sencillas y diferentes que demuestran que esta verdura puede tener un papel protagonista incluso en un picoteo informal.