No es un príncipe a la espera

La estratégica reaparición de Moulay Hassan: las claves de una transición a cámara lenta en Marruecos


Más que acumular múltiples cargos, el hijo de Mohamed VI ha concentrado su influencia en las dos cúspides del poder real


Mohamed VI presidió un Consejo de Ministros el sábado en el Palacio Real de Rabat con su heredero, Moulay Hassan
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
19 de octubre de 2026 a las 15:38 CEST

El príncipe heredero Moulay Hassan de Marruecos representa uno de los perfiles más singulares y estratégicos de las monarquías contemporáneas. A diferencia de sus homólogos europeos, cuya función tiende a la representación estrictamente simbólica dentro de democracias parlamentarias, el joven heredero de la dinastía alauí es preparado bajo un prisma donde la corona actúa como el eje vertebrador del Estado. Moulay Hassan no es un heredero a la espera; es un heredero en ejercicio. Su presencia en el último Consejo de Ministros, siempre a la derecha de su padre, lo posicionan como la única pieza clave para el futuro el reino.

Imagen de archivo© AFP
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Su agenda es cada vez más activa y su presencia es fija en los actos de la máxima relevancia institucional. Hace tiempo que el único hijo varón de Mohamed VI  demuestra que su rol no es el de un príncipe a la espera, sino el de un actor central de la gobernanza actual, como prueba su última aparición pública este fin de semana, en un consejo ministerial dedicado a debatir y aprobar las directrices generales del proyecto de ley de finanzas para el año 2027. Al día siguiente, el domingo, Moulay Hassan presidió la ceremonia de entrega de premios de la competición de salto de obstáculos del Gran Premio Su Majestad el Rey Mohamed VI en el Centro de Exposiciones Mohamed VI de El Jadida, el evento principal de la final de la 15ª edición del Morocco Royal Tour, organizado en el marco de la Feria del Caballo.

Mohamed VI presidió un Consejo de Ministros el sábado en el Palacio Real de Rabat con su heredero, Moulay Hassan
Mohamed VI presidió un Consejo de Ministros el sábado en el Palacio Real de Rabat con su heredero, Moulay Hassan

A pesar de su juventud, el príncipe heredero siempre ha dado muestras de un gran aplomo y seguridad. Moulay Hassan encarna una figura de liderazgo precoz, moldeada desde la infancia para asumir el trono de Marruecos. Dio su primer discurso público a los 8 años y comenzó a despachar con líderes internacionales a los 11, marcando una trayectoria institucional poco común. En 2025, ante la creciente ausencia de su padre, el rey Mohamed VI, comenzó a hacer funciones sin el consejo asesor y en este 2026 esa tendencia se consolidó por completo al ser nombrado por el por su padre Coordinador de las Oficinas y Servicios del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales (FAR) de Marruecos. Lo que se traduce una alta responsabilidad estratégica y logística, algo que se suma al rango de coronel mayor, una jerarquía que le otorga el estatus de oficial de alta graduación dentro del Ejército Real, la Guardia Real y la Real Fuerza Aérea. O, dicho de otro modo, ya ocupa un pueto de poder en el ejército antes de que se produzca su ascenso al trono. 

Moulay El Hassan presidió la ceremonia de entrega de premios de la competición de salto de obstáculos del Gran Premio Su Majestad el Rey Mohamed VI en el Centro de Exposiciones Mohamed VI de El Jadida, el evento principal de la final de la 15ª edición del Morocco Royal Tour, organizado en el marco de la Feria del Caballo.© Abdellah Lmidmani/ Royal Palace, Morocco
Moulay El Hassan presidió la ceremonia de entrega de premios de la competición de salto de obstáculos del Gran Premio Su Majestad el Rey Mohamed VI en el Centro de Exposiciones Mohamed VI de El Jadida, el evento principal de la final de la 15ª edición del Morocco Royal Tour, organizado en el marco de la Feria del Caballo.

Aunque efectivamente Moulay Hassan ya tiene un inmenso peso militar y político, su padre todavía podría darle más poder a través de tres áreas clave: el dinero, el control legal y la ayuda social. En primer lugar, podría nombrarlo jefe de Al Mada, el gigantesco grupo de empresas de la familia real, lo que le daría el control directo de los bancos, la energía y las telecomunicaciones del país. En segundo lugar, podría darle el control total del Consejo de Regencia para blindar su derecho a gobernar de forma interina si el rey enferma. Por último, darle la dirección de las grandes fundaciones benéficas del reino le permitiría manejar los presupuestos de ayuda social y ganarse la lealtad directa de la población a pie de calle.

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Moulay Hassan

 Es probable que esta profunda transformación culmine a lo largo de 2027, completando así una transición de poderes progresiva articulada en un periodo de tres años. Se trata, sin duda, de una transferencia de mando diseñada a cámara lenta para los estándares de la política tradicional, pero radicalmente ágil y decidida si se compara con los ritmos que marcan los tiempos sucesorios en otras monarquías del mundo. De este modo, Mohamed VI no solo estará asegurando la estabilidad del reino alauí, sino garantizando que, llegado el momento, la llegada al trono de Moulay Hassan no sea un punto de partida, sino la coronación natural de una jefatura de Estado que ya ejerce en la práctica.