TRADICIÓN MONEGASCA

Charlene de Mónaco vuelve a elegir el blanco en el tradicional picnic junto al príncipe Alberto y sus hijos: este año cambia el encaje por un delicado estampado


Tras una noche de gala en la Ópera de Montecarlo, la princesa asiste muy elegante al tradicional picnic monegasco U Cavagnëtu, celebrado en el Parque Princesa Antonieta


Charlene de Mónaco vestida de blanco en el tradicional picnic monegasco U Cavagnëtu, celebrado en el Parque Princesa Antonieta, 2026.© Getty Images
20 de septiembre de 2026 a las 12:24 CEST

Charlene de Mónaco ha cambiado la alfombra roja por una de las citas más populares del calendario del Principado. Este sábado 19 de septiembre, la princesa ha acompañado al príncipe Alberto II y a sus hijos, el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella, en el tradicional picnic monegasco U Cavagnëtu, celebrado en el Parque Princesa Antonieta. La cita, organizada por el Ayuntamiento de Mónaco, reúne cada año a los habitantes del Principado alrededor de la familia principesca para despedir el verano y dar comienzo a la nueva temporada. La elección de Charlene para la ocasión ha tenido, además, un pequeño déjà vu: por segundo año consecutivo ha recurrido al blanco, aunque esta vez ha cambiado el encaje guipur por un estampado delicado.

El contraste no podía ser mayor con la noche anterior. Apenas unas horas antes, Charlene y Alberto habían asistido en la Ópera de Montecarlo a la gala por el 20.º aniversario de la Fundación Príncipe Alberto II, rodeados de invitados internacionales como Monica Bellucci y Richard Gere. 

Charlene de Mónaco vuelve a elegir el blanco en el tradicional picnic junto al príncipe Alberto y sus hijos, 2026.© GTRES

El blanco vuelve al armario de Charlene

El blanco se ha convertido en uno de los códigos más reconocibles del armario de Charlene, especialmente cuando busca una imagen pulida pero no excesivamente solemne. En 2025, para esta misma celebración, la princesa eligió un vestido blanco de encaje guipur, con cuello cerrado, mangas cortas y un bajo asimétrico, acompañado también de zapatos slingback en tono neutro.

Un año después, mantiene la misma idea cromática, pero cambia completamente la textura. El blanco de 2026 es ligero y romántico: el estampado rompe el efecto monocolor y hace que el vestido resulte especialmente apropiado para una celebración al aire libre. Es una repetición interesante precisamente porque se trata de conservar una fórmula que Charlene ya ha demostrado que funciona y reinterpretarla.

Charlene de Mónaco vuelve a elegir el blanco en el tradicional picnic junto al príncipe Alberto y sus hijos, 2026.© GTRES

Un vestido midi de aire romántico

La pieza elegida pertenece a Erdem y es un vestido midi de crepé estampado en blanco, con el delicado tono denominado Cabinet of Curiosity Ivory. Su construcción combina una cintura marcada con un escote drapeado y mangas de volumen suave que terminan en una ligera forma acampanada. La falda, de largo midi, se abre con discreción hasta un bajo suavemente ondulado.

El estampado es, precisamente, el detalle que diferencia esta elección de la del año pasado. Frente al carácter arquitectónico y más elaborado del guipur, aquí el protagonismo está en el movimiento del crepé, el drapeado del escote y el juego entre el fondo marfil y el dibujo. Es una versión más relajada del blanco que encaja con la naturaleza de U Cavagnëtu. Cuenta con libélulas, mariposas, abejas y otros insectos. 

Charlene de Mónaco vuelve a elegir el blanco en el tradicional picnic junto al príncipe Alberto y sus hijos, 2026.© GTRES

Los zapatos que alargan la silueta

Charlene completó el vestido con unos slingback Ascent 85 de Gianvito Rossi en piel beige, un modelo de puntera afilada, tira trasera fina y tacón de 85 milímetros. El tono nude apenas crea contraste con el vestido y prolonga visualmente la línea de la pierna, mientras que la silueta del zapato mantiene ese equilibrio entre elegancia y practicidad que suele funcionar especialmente bien con los vestidos midi. El modelo está realizado en piel y cuenta con una pequeña lazada metálica en la tira, además del tacón de 85 milímetros que da nombre a la versión.

Charlene de Mónaco vuelve a elegir el blanco en el tradicional picnic junto al príncipe Alberto y sus hijos, 2026.© GTRES

Qué comunica el blanco

El blanco tiene, además, una carga simbólica especialmente interesante cuando aparece en un armario real. “El blanco suele relacionarse con la claridad, la calma, la limpieza y los nuevos comienzos”, explica la psicóloga especializada en imagen y autoestima Beatriz Nieto, aunque recuerda que el significado depende siempre del contexto y de la persona que lo lleva. En una aparición que coincide con la vuelta a la actividad después del verano, esa idea de renovación adquiere una lectura especialmente natural.

Charlene de Mónaco vuelve a elegir el blanco en el tradicional picnic junto al príncipe Alberto y sus hijos, 2026.© GTRES

Una tradición que mira al futuro

U Cavagnëtu es mucho más que un picnic en el calendario de Mónaco. La tradición se remonta a 1931 y tiene como escenario habitual el Parque Princesa Antonieta. La celebración reúne a los monegascos alrededor de la familia principesca y mantiene vivos elementos de la cultura local como la música, las danzas tradicionales, la gastronomía y la misa al aire libre. El propio nombre hace referencia al cavagnëtu, la cesta que tradicionalmente se llevaba para comer durante estas jornadas campestres.

En la edición de 2026, la tarde comenzó con la ceremonia religiosa y las actuaciones de La Palladienne, antes de dar paso al encuentro alrededor de las mesas y los productos locales. La Mairie de Monaco describe la jornada como una de las citas que marcan la rentrée después del verano, una ocasión en la que varias generaciones comparten el mismo espacio y la familia principesca participa de una forma especialmente cercana.