Una de las parejas más fit del momento es la formada por Maziu Fernández y Celia Pedraza. Maziu es el hermano mayor del también actor Jason Fernández, que, a su vez, es el novio de María, la hermana de Celia. Desde que su relación se hizo pública, en agosto de 2025, se les ha visto compartiendo varios momentos fitness y aficiones como competiciones deportivas. Recientemente, Celia ha publicado el entrenamiento full body que ha hecho con Maziu. Un vídeo que nos inspira ya que, según los expertos, practicar deporte en pareja tiene muchos beneficios.
Los beneficios psicológicos del entrenamiento en pareja
"Entrenar en pareja también fortalece el vínculo, ya que la propia ciencia respalda el impacto del ejercicio compartido en la calidad de las relaciones", señalan los expertos de EntrenaVirtual, la plataforma de entrenamiento de la entrenadora Verónica Costa, más conocida como Vikika, y su pareja, el también instructor deportivo Javier Mendoza. Recuerdan que "un estudio publicado en Journal of Social and Personal Relationships (2018) concluyó que las parejas que practican actividad física juntas reportan mayor satisfacción relacional y mayor percepción de apoyo mutuo".
Además, señalan que "investigaciones de la Universidad de Oxford (2017) han demostrado que el ejercicio en grupo aumenta la liberación de endorfinas, fortaleciendo el vínculo social y la sensación de conexión". Es decir, entrenar juntos no solo mejora la forma física: también puede reforzar la cohesión emocional.
A lo anterior se suma que, como dice Daniel Galindo, director del Departamento de Experiencia e Innovación de VivaGym, entrenar juntos tiene beneficios que van más allá de la mejora del aspecto físico: "compartir un objetivo, mejorar la salud, superarse cada día y compartir un rato juntos". Además, destaca que mejora tres factores decisivos:
- Adherencia al entrenamiento: según la experiencia en el gimnasio, las personas que entrenan acompañadas tienen más probabilidades de mantener la rutina a largo plazo. Se normaliza el entrenamiento como parte de un estilo de vida compartido.
- Aumento de la motivación y el rendimiento: desde VivaGym también destacan que entrenar acompañado también actúa como un refuerzo motivacional constante, ya que el componente social ayuda a esforzarse más y a superar momentos de debilidad.
- Mejora de la convivencia: finalmente, entrenar en pareja también es una invitación a pasar tiempo de calidad real, lejos de las pantallas y de la monotonía de la rutina diaria.
Con todo y con ello, no cabe duda de que hacer ejercicio en pareja solo tiene beneficios.
Los ejercicios de Maziu y Celia han hecho en pareja
Desde el punto de vista de Jose Ruiz, experto en entrenamiento personal y CEO de Malagaentrena, la de Maziu y Celia "es una rutina sencilla, dinámica y muy interesante porque no se basa en ejercicios raros ni en movimientos imposibles, sino en patrones bastante útiles: sentadillas, zancadas, trabajo de brazos, hombros y abdomen. Es decir, movimientos que tienen transferencia al día a día y que ayudan a construir un cuerpo más fuerte, más coordinado y más resistente". Los ejercicios que realizan, según nos cuenta Jose, son:
Sentadillas con bíceps con mancuernas
Este ejercicio combina el trabajo de tren inferior con brazos. Por un lado, la sentadilla activa principalmente cuádriceps, glúteos, isquios y core. Por otro, el curl de bíceps añade trabajo de brazos. Es un ejercicio muy completo porque obliga a coordinar varias zonas del cuerpo a la vez. No solo estás fortaleciendo piernas, también tienes que mantener una buena postura, controlar el tronco y mover las mancuernas sin perder estabilidad. Eso sí, es importante no convertirlo en un movimiento descontrolado. La sentadilla debe seguir siendo la prioridad: pies bien apoyados, rodillas alineadas, espalda neutra y una bajada controlada. El curl de bíceps tiene que acompañar, no hacer que se pierda la técnica.
Sentadillas con peso
La sentadilla con peso es uno de los ejercicios más interesantes para ganar fuerza real. Trabaja piernas, glúteos y abdomen, pero también mejora la estabilidad y la capacidad de mover cargas con seguridad. Es un ejercicio muy útil porque reproduce gestos cotidianos como sentarse, levantarse, agacharse o subir escaleras. Cuando una persona mejora su sentadilla, normalmente mejora también su forma de moverse en el día a día. La clave no está en cargar mucho, sino en cargar bien. Muchas personas quieren añadir peso antes de dominar el movimiento, y ahí es donde aparecen molestias o compensaciones. Una buena sentadilla debe sentirse firme, estable y controlada.
Zancadas atrás con bíceps y 'press' de hombros
Este es probablemente uno de los ejercicios más completos de la rutina, porque une fuerza de piernas, equilibrio, coordinación, brazos y hombros. La zancada atrás trabaja especialmente glúteos, cuádriceps e isquios, pero también exige mucha estabilidad de cadera, rodilla y core. Al añadir bíceps y press de hombros, se convierte en un ejercicio global donde participa prácticamente todo el cuerpo. La zancada atrás suele ser más amable que la zancada hacia delante para muchas personas, porque permite controlar mejor el impacto y la posición de la rodilla. Aun así, requiere técnica: paso atrás controlado, tronco erguido, rodilla delantera estable y subida empujando bien desde la pierna de apoyo. El press de hombros añade trabajo deltoides, tríceps y estabilidad del tronco. Es muy importante no arquear la espalda al subir las mancuernas. Si eso ocurre, probablemente la carga es demasiado alta o falta control abdominal.
'Abs crunch' con extensión de piernas
Este ejercicio se centra en el abdomen, especialmente en el recto abdominal y en el control del core. Al combinar el crunch con la extensión de piernas, aumenta la exigencia porque el abdomen tiene que estabilizar la pelvis mientras las piernas se alejan. Bien hecho, puede ser interesante para trabajar el control abdominal. Pero hay que tener cuidado, porque si la persona pierde la posición lumbar y arquea demasiado la espalda, puede acabar cargando más la zona baja de la espalda que el abdomen. La clave es hacerlo lento, con control, sin tirones de cuello y manteniendo la zona media activa. En personas principiantes o con molestias lumbares, se podría adaptar reduciendo el rango de movimiento o haciendo una versión más sencilla.
El experto nos cuenta que "es una rutina funcional de cuerpo completo. No está pensada solo para aislar un músculo, sino para mover el cuerpo de forma más integrada". Asegura que "trabaja principalmente: piernas y glúteos, con sentadillas y zancadas; brazos, con los curls de bíceps; hombros, con el press; core, con el trabajo abdominal y la estabilización en todos los ejercicios; coordinación y equilibrio, porque varios movimientos combinan tren superior e inferior. "Este tipo de entrenamiento puede ser muy útil cuando una persona quiere entrenar de forma eficiente, sin pasar horas en el gimnasio y buscando un estímulo global. Es una manera de trabajar fuerza, movilidad y control corporal en una misma sesión", termina el experto.








