Los expertos coinciden en que la combinación de estas plantas es perfecta para dormir mejor en la menopausia


Mejoran tu ánimo, calman la mente, alivian los sofocos y reducen los despertares nocturnos. Son un buen remedio para esta etapa de la via.


Retrato de una mujer madura sentada en la terraza con una tableta digital y un vaso de batido© Getty Images
24 de abril de 2026 a las 19:15 CEST

Hay noches en las que el cuerpo está cansado… pero la mente no se apaga. Te metes en la cama esperando descansar y, sin saber muy bien por qué, empiezan los despertares, el calor, los pensamientos que van y vienen. Y cuando por fin suena el despertador, te falta energía, no puedes con tu alma y sientes que no vas a ser capaz de llevar el día dignamente. 

Esta situación es muy habitual durante la menopausia. Y, aunque muchas veces se acepta como algo "normal", no significa que no tenga solución. De hecho, cada vez hay más interés en entender qué está pasando en el cuerpo y cómo ayudarle a recuperar su equilibrio de forma natural.

Mujer feliz en la cama con una camiseta de tirantes azul © Getty Images

Por ello se han reunido 4 expertas en una mesa redonda, en el Club Monteverdi de Madrid, en la que han explicado cuáles son los efectos de este declive hormonal en nuestra salud, cuáles son las consecuencias de no dormir bien y, sobre todo, qué tenemos qué hacer para prevenirlo. Así, la Dra. Cristina De Lorenzo González, especialista en Ginecología y Obstetricia en Dexeus; Carla Romagosa, autora de varios libros sobre menopausia; María Eugenia Sanz, esteticista y cosmetóloga; y Arantza Azparren, global training manager en mesoestetic han analizado nuestros hábitos y costumbres y nos han dado una solución: una combinación de plantas que pueden ayudarte a dormir mejor. 

Por qué dormir es más difícil en la menopausia

Durante esta etapa, el cuerpo cambia más de lo que parece. La bajada de estrógenos no solo afecta al ciclo menstrual, también desajusta el reloj interno que regula el sueño. Por eso, es más ligero, más interrumpido y menos reparador.

A esto se suman los sofocos nocturnos, que aparecen sin avisar, y ese estado de "mente activa" o rumiación que muchas mujeres describen. Es como si el cuerpo no terminara de desconectar nunca del todo. El resultado es un descanso fragmentado que, poco a poco, pasa factura: menos energía, más irritabilidad y una sensación constante de cansancio.

Media Image© Getty Images

El sueño también se refleja en la piel

Dormir bien no es solo una cuestión de sentirse descansada. Durante la noche, el cuerpo aprovecha para reparar tejidos, regenerar células y equilibrar muchos procesos internos. La piel, de hecho, es uno de los lugares donde más se nota. Es decir, cualquiera puede adivinar que has pasado una noche movida mirándote a los ojos. 

Y es que cuando no se duerme lo suficiente, la piel pierde luminosidad, se vuelve más reactiva y el rostro refleja ese cansancio acumulado. En cambio, cuando el descanso es profundo, la piel se ve más uniforme, más calmada, con ese aspecto fresco que muchas veces se describe como "efecto buena cara".

Mujer en la cama tomando una taza de té © Getty Images

La combinación de plantas y compuestos que te ayudarán a dormir mejor

Uno de los puntos clave es asumir que no existe un remedio milagroso. Es decir, el sueño depende de muchos factores: el estrés, las hormonas, el sistema nervioso, los ritmos biológicos … 

Por eso, lo que mejor funciona es una buena combinación. Es decir, utilizar diferentes activos que ayuden al cuerpo desde varios ángulos al mismo tiempo. Aquí es donde entran algunas plantas y compuestos que han demostrado ser especialmente útiles en esta etapa. Y combinadas entre sí, en forma de suplementos, harán que tu sueño sea más reparador y te despiertes más desancada y con mejor ánimo. 

La popularidad de la Ashwagandha ha crecido en los últimos meses por sus múltiples beneficios.© Getty Images

Ashwagandha

La ashwagandha es una planta adaptógena, lo que significa que ayuda al cuerpo a gestionar mejor el estrés. Y esto es clave, porque muchas veces el problema no es el sueño en sí, sino que el organismo está demasiado activado.

Cuando los niveles de estrés son altos, cuesta más relajarse, más desconectar y más quedarse dormida. La ashwagandha ayuda a bajar revoluciones, favoreciendo un estado más tranquilo que facilita el descanso de forma natural.

Cimicífuga racemosa

La cimicífuga es una planta muy conocida en el ámbito de la menopausia, sobre todo por su efecto sobre los sofocos. Y esto tiene un impacto directo en el sueño. Cuando disminuyen esos episodios de calor nocturno, también lo hacen los despertares nocturnos. El descanso se vuelve más continuo, más estable, y eso ya supone una gran diferencia en cómo se siente el día siguiente.

Vaso con una bolsita de infusión humeante© Getty Images

Triptófano

El triptófano juega un papel muy interesante porque conecta el estado de ánimo con el sueño. Es un aminoácido que el cuerpo utiliza para producir serotonina (relacionada con el bienestar) y melatonina (la hormona del sueño). Esto significa que ayuda tanto durante el día como por la noche. Por un lado, contribuye a un mejor estado emocional; por otro, prepara al organismo para descansar. Es como un puente entre la actividad y el reposo.

Melatonina

La melatonina es una sustancia que se activa como la señal que le dice al cuerpo que es hora de dormir. Pero en la menopausia, esa señal a veces se debilita o se desajusta. Su aporte ayuda a regular el ciclo sueño-vigilia. Esto facilita conciliar el sueño y mantenerlo durante la noche.

Mujer en albornoz tomando té© Getty Images

Vitamina B6

Contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso. También participa en la síntesis de neurotransmisores relacionados con el descanso. Su presencia ayuda a que el organismo gestione mejor el estrés y a que el sueño sea más reparador.

Resveratrol

Tiene un efecto antioxidante. Ayuda a proteger las células frente al estrés oxidativo. Este tipo de apoyo contribuye al equilibrio general del organismo. Y eso también influye en cómo se descansa.

mujer joven tomando suplementos en la cocina© Getty Images

NAR 

El NAR complementa la fórmula ayudando al organismo a mantener su equilibrio. Su función se relaciona con el bienestar general y el funcionamiento cognitivo. Este tipo de apoyo es importante cuando el descanso se ha visto alterado durante un tiempo prolongado.

Combinación natural sin efecto en tus hormonas

Estas soluciones tienen algo en común: no son hormonales. Es decir, no sustituyen hormonas, sino que ayudan al cuerpo a funcionar mejor por sí mismo.

Aun así, su efecto es mucho mayor cuando se acompañan de hábitos sencillos pero importantes: mantener horarios regulares, evitar pantallas antes de dormir, moverse a diario o cuidar la alimentación. Todo suma.

chica tomando sol© Getty Images

Cómo tomar esta combinación de plantas 

Como coinciden las expertas reunidas en un acto organizado por el laboratorio farmacéutico Mesoestetic con motivo de la presentación de Woman Care Solutions en colaboración con Dexeus, lo ideal es tomarlas combinadas y en forma de suplemento. 

Y para notar mejoría la constancia es fundamental. Se recomienda tomar una cápsula al día con un vaso de agua. Lo aconsejable es hacerlo entre media hora y una hora antes de acostarse. También es importante mantener una rutina y tomarlo siempre a la misma hora, durante un mínimo de 12 semanas. 

chica estirando cuerpo© Getty Images

Tu salud física y mental depende de tu sueño

La menopausia no tiene por qué vivirse como una etapa de noches en vela. Con el enfoque adecuado, es posible volver a dormir bien… y notar el cambio.

Porque cuando el descanso mejora, todo lo demás también lo hace. Hay más energía, más claridad mental, mejor estado de ánimo. Y sí, también una piel más luminosa. Al final, dormir bien no es solo descansar. Es recuperar el equilibrio. Y eso se nota por dentro… y por fuera.