Hormonas y alimentación

María Dueñas, nutricionista: "Una dieta restrictiva empeora los síntomas del síndrome de ovario poliquístico y no te deja adelgazar"


En cambio, hay pautas dietéticas que sí pueden ayudarte si tienes este trastorno hormonal y necesitas perder peso


Mujer come una ensalada© Getty Images
Paula MartínsColaboradora de Estar Bien
6 de febrero de 2026 a las 12:00 CET

Te levantas temprano, no fallas al gimnasio, has reducido los ultra procesados y aun así la báscula no se mueve. Incluso puede que suba. Esta situación, tan frustrante como frecuente, tiene una explicación más allá de la fuerza de voluntad y, en muchas mujeres, el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) está detrás.

El SOP es un trastorno hormonal complejo que no solo afecta al ciclo menstrual o a la piel, sino también al metabolismo y a la forma en la que el cuerpo gestiona la energía. Y, aunque durante años apenas se había hablado deL mismo, ahora son, cada vez más, los médicos y los expertos en bienestar que le dan luz para dar a conocer cómo afecta a un organismo.

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Por qué el SOP dificulta la pérdida de peso

Para empezar, es importante comprender cómo se manifiesta. La nutricionista especializada en SOP, María Dueñas Martín (@mduenutricion.com) así lo explica: "Se diagnostica cuando hay quistes en los ovarios detectados por ecografía, menstruaciones irregulares o hiperandrogenismo (acné, vello facial, caída de cabello)". 

Pero, ¿por qué muchas mujeres con SOP encuentran dificultad para perder peso? La especialista señala que se debe, principalmente, a una razón: "Una complicación asociada al SOP es la resistencia a la insulina, que a su vez puede agravar los signos de hiperandrogenismo y la clínica del SOP.". Es decir, no se trata solo de calorías, sino de cómo el cuerpo decide usar —o almacenar— esa energía.

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Desde esta perspectiva, el SOP no aparece de la nada, sino que surge como una respuesta adaptativa del organismo ante una situación percibida como amenaza. "Puede ser consecuencia de un estado de alerta del cuerpo. Es decir, el estrés, la ansiedad, la depresión o la escasa disponibilidad de energía (dietas restrictivas), invitan al cuerpo a entrar en un estado de ahorro de energía", comenta María Dueñas.

Y, es que para quién vive con SOP este trastorno puede ser arduo si no se evalúa y se sigue junto a expertos. De hecho, "las reglas irregulares o anovulatorias (quistes en los ovarios) hacen que, transitoriamente, disminuyan las posibilidades de quedarnos embarazadas, por lo que la energía que conllevaría el embarazo la ahorramos para nuestra propia supervivencia".

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Ese mismo 'modo ahorro' se refleja también en la forma en la que el cuerpo maneja la glucosa. Como cuenta la nutricionista, "la resistencia a la insulina, a su vez, es un mecanismo del cuerpo por el cual no es tan eficiente a la hora de convertir la glucosa circulante en energía inmediata, sino que almacena esa energía en depósitos de grasa como ‘energía duradera para garantizar nuestra supervivencia’".

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Las dietas: ¿buenas o malas?

Ante este escenario, muchas mujeres con SOP reciben recomendaciones dietéticas que, lejos de ayudar, empeoran el problema. Uno de los errores más habituales es eliminar grupos de alimentos enteros con la esperanza de adelgazar más rápido. Puede que te haya pasado o que conozcas a alguien que le ha sucedido. Acude a pedir consejo, le recomiendan prescindir de determinados alimentos, y aún así, el peso se mantiene igual (y su energía hasta puede que más baja).

Este fenómeno, no le causa especial agrado a la experta: "Al estar asociado el SOP con la resistencia a la insulina, es muy común recomendar una restricción de carbohidratos, junto a dietas restrictivas para ‘fomentar la pérdida de peso’. Todo esto no puede más que empeorar todos los signos del SOP, a la vez que la resistencia a la insulina y la ganancia de peso".

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De hecho, la lógica del 'come menos para pesar menos' no funciona cuando el cuerpo ya está en alerta máxima. Para entenderlo, la nutricionista se remonta al origen: "Partíamos de que el SOP se desarrolla porque el cuerpo entra en un estado de alerta, e intenta utilizar mecanismos hormonales y bioquímicos para ahorrar energía. Por lo tanto, recortar la energía de nuestra dieta solo empeorará las cosas".

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Cómo controlar tu peso tienes SOP

Entonces, ¿qué tipo de alimentación sí puede ayudar a mejorar los síntomas del SOP y favorecer un peso saludable? La clave no está en restringir, sino en nutrir. A partir de ahí, María Dueñas propone pautas concretas que buscan estabilizar la glucosa, mejorar la sensibilidad a la insulina y mantener al organismo en un estado de seguridad:

  • Combina fuentes de carbohidratos con grasas, proteínas, y fuentes de fibra. "Por ejemplo: pasta con pesto, soja texturizada y tomates Cherry, tostadas de pan blanco con aguacate y huevo o unas galletas con yogur, frutos secos y fresas. No es necesario que combines todos los grupos de alimentos en cada comida, pero tenlo en cuenta para estructurar tus platos y combinar alimentos en tus medias mañanas y meriendas", señala.
  • Prioriza las legumbres.  "Son ricas en carbohidratos complejos, fibra, proteínas, vitaminas y minerales. Son saciantes y mejoran la sensibilidad a la insulina".
  • Mantente saciada, no esperes mucho tiempo sin comer. "Hacer comidas más pequeñas a lo largo del día nos evitará comer compulsivamente al llegar con menos hambre a las comidas principales, nos mantendrá tranquilas y los picos de insulina serán menores".
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En definitiva, si haces ejercicio y comes con una dieta basada en todos los nutrientes que necesitas y sin excesos, pero no consigues bajar de peso, quizá el problema no sea lo que te falta hacer, sino el estrés metabólico que tu cuerpo ya arrastra. Entender el SOP, dejar de castigar al organismo y apostar por una alimentación suficiente, variada y calmante puede ser el primer paso para mejorar tanto el peso como el bienestar general.