El jardín es para el verano y, como no podía ser de otra manera, Isabel Preysler es toda una inspiración a la hora de diseñar un espacio exterior con elegancia, funcional y preparado para las reuniones familiares y los juegos con los más pequeños de la casa. Salones exteriores, zona de piscina, solárium y rincones con mucho encanto decorados con plantas trepadoras, coloridos arreglos florales o textiles que invitan al bienestar se convierten en los protagonistas de un espacio que gana cada vez más peso en el interiorismo actual y que los expertos ya advierten que, durante los meses más agradables, son el auténtico corazón de la casa.
© tamara_falcoRecorremos los rincones al aire libre más inspiradores en la espectacular casa de Isabel Preysler, situada en el emblemático barrio de Puerta del Hierro en Madrid, y te damos claves para que copies su estilo.
© anaboyerGalería acristalada como transición entre la casa y el jardín
Diseñado como un rincón que invita a desconectar, este salón acristalado es la transición perfecta entre lo "de fuera" con lo "de dentro". La vegetación del exterior se cuela como un tip más en la decoración y el ambiente invita a largas sobremesas y a la relajación. En cuanto a la arquitectura, destaca el contraste entre las paredes de piedra clara, que le dan un aire elegante y señorial, con la piedra oscura del suelo. Los grandes ventanales, con arcos clásicos lacados en blanco y cuarterones tradicionales, enmarcan el jardín como si fuera un lienzo y permiten con gran soltura el paso de la luz.
En la zona de estar, destaca una gran chaise longue, perfecta para los momentos de descanso, acompañada de sofás y sillones con un faldón calado de aire victoriano. Los muebles son una apuesta por materiales orgánicos, como el mimbre y el ratán, que restan seriedad al espacio. Además, una mesa baja en el centro remata el conjunto. La nota de color la aportan los textiles de los cojines con estampados floreados y de inspiración oriental en tonos rosa, verde musgo y caldera. Para crear una atmósfera más acogedora, se ha dispuesto de unas lámparas de mesa con grandes bases de cerámica y pantallas de papel.
© anaboyerEl porche principal: un salón al aire libre con encanto colonial
Este salón exterior se convierte en el auténtico pulmón del jardín en los meses más cálidos para disfrutar de los espacios al aire libre. Un porche pensado para refugiarse del sol y alargar las reuniones familiares, añadiendo ese extra de confort que aportan las zonas interiores. Es toda una declaración de intenciones, donde se ha creado un refugio bajo la propia estructura de la casa, apoyado en imponentes pilares de granito natural que le dan ese toque señorial y robusto. El toldo, lejos de restar elegancia, es un detalle clásico muy refinado.
El conjunto de muebles, en caña de bambú con colchonetas y cojines tapizados en blanco, destaca por el diseño geométrico que se observa en los laterales, donde se ve una especie de aspa que nos recuerda al mobiliario tropical de época. La mesa baja lleva un sobre de cristal transparente para no recargar visualmente el espacio. El suelo es el que marca la diferencia. Un pavimento de ladrillos vistos colocados en espina de pez que mezcla a la perfección el estilo rústico con la elegancia actual.
En cuanto a la decoración, se ha optado por mantener ese clima de serenidad con recipientes cerámicos llenos de flores blancas (como hortensias y crisantemos), candeleros de vidrio para iluminar de noche y pequeñas bandejas que eliminan el desorden visual.
© anaboyerLa piscina: el encanto de un jardín inglés con aire contemporáneo
Conectar con la naturaleza, desconectar del ruido y disfrutar del sol son las tres premisas básicas de este rincón al aire libre, rodeado de un entorno de naturaleza tradicional y lleno de encanto. El césped, cuidado al milímetro, sigue el espíritu de los jardines clásicos de inspiración inglesa que apuestan por la privacidad gracias al muro vegetal con grandes castaños de indias, coníferas y elegantes abedules de corteza blanca que flanquean el espacio.
La piscina es sencilla, apuesta por las líneas rectas y elimina los excesos con un bordillo en piedra de granito gris suave con acabado mate para no resbalar. Se ha creado un caminito de losas de piedra encajadas en la propia pradera para conectar la zona de baño con la vivienda, un truco de interiorista que refleja que la tendencia in&out está en alza.
En uno de los laterales, se ha colocado la zona de solárium para no romper con la estética visual del paisaje. Se han elegido modelos de diseño ergonómico muy estilizado, con estructura de aluminio pulido ligero y tela microperforada en tonos neutros. Una elección sobria y funcional que se integra de maravilla en la vegetación.
¿La clave para copiar este paradisíaco rincón? Elegir una piscina de líneas rectas sin excesos y dejar que el propio entorno con árboles y césped sea el propio marco que aporte volumen y color al espacio.
© tamara_falcoUn oasis azul turquesa
El azul turquesa del agua de la piscina se funde con el verde del entorno, dando esa sensación tan buscada de bienestar. La ausencia de escaleras de acero vistas o detalles metálicos hace que el agua sea el verdadero protagonista.
El jardín en la madrileña casa de Isabel Preysler se entiende como el refugio familiar donde todos se reúnen, disfrutan y pasan tiempo de calidad juntos. Bien en largas sobremesas entre hermanos o jugando con los más pequeños de la casa, aprovechando los amplios espacios donde correr y revolotear sin miedo a romper nada.
© anaboyerEl comedor exterior: encanto rústico para almorzar sin prisas
Este comedor al aire libre no solo presenta una ubicación perfecta bajo la sombra de los árboles, sino que también sirve para tamizar la luz del sol y así crear el clima perfecto para que las comidas se alarguen. Situadas sobre un suelo de baldosas de cerámica en barro que da ese aire de casa de campo, las mesas y las sillas se convierten en el foco visual de la escena. La protagonista es una gran mesa redonda de madera maciza en un tono nogal cálido. A su alrededor, las sillas a juego, de diseño clásico de barrotes y con un cómodo respaldo que nunca pasa de moda.
La puesta en escena demuestra que tanto Isabel como Ana Boyer, que es la que ha compartido este almuerzo, son las perfectas anfitrionas. Se apuesta por manteles individuales de encaje blanco y servilletas de lino bordadas con las iniciales en tono beige, un tip que no solo aporta sofisticación, sino que pone ese toque personal que rompe con la frialdad de la madera robusta. Un ejemplo más de casa con alma.
La vajilla de porcelana blanca añade frescura con sus ilustraciones florales en azul cobalto. El toque maestro lo pone el centro de mesa: una maceta cónica de barro cocido con un ramo superfrondoso de mirto verde. Una auténtica fantasía.
© anaboyer'Art de la table': explosión de color y alma viajera
La mesa se transforma por completo en un auténtico espectáculo visual. Una propuesta atrevida que mezcla la frescura del estilo provenzal con la riqueza de los estampados indios en un juego de capas sencillamente impecable. El mantel es la clave principal de esta puesta en escena, decorado con la técnica tradicional de estampado con sellos de madera (block print), combina motivos florales en tonos coral, turquesa y mostaza sobre un fondo salmón.
El arte de poner la mesa va mucho más allá de una presentación sobria; también es importante saber mezclar y superponer los objetos, pero con gracia y estilo. En este caso, vemos cómo la técnica del mix&match se representa a la perfección; sobre unos alegres bajoplatos de cerámica esmaltada en amarillo mostaza se apoya la vajilla principal de porcelana, con ilustraciones de aire silvestre. Para el pan, pequeños platillos de plata pulida con el borde labrado añaden ese toque señorial y brillante. La cristalería apuesta por copas de vidrio transparente con un labrado geométrico.
El punto divertido y más original lo encontramos en el centro de la mesa. En lugar de las flores convencionales, se da un giro a la creatividad y un arreglo vegetal con hojas, limones, limas y tomates cherry hacen que todo se viva más fresco, más acogedor y con un toque lleno de vida.
© anaboyerFlores de temporada para dar vida a los alféizares
Aquí las repisas de las ventanas también se decoran y este rinconcito es la prueba perfecta de cómo saber elegir el detalle perfecto puede transformar por completo una pared. Como un bodegón, la composición está formada por varios jarrones de cristal soplado transparente en distintas alturas y formas. Cada uno lleva un ramo diferente, desde las rosas blancas puras y tradicionales combinadas con la romántica paniculata a flores silvestres y coloridas en tonos púrpuras y malvas que generan una atmósfera de frescura al instante.
© tamara_falco
© tamara_falcoFestival de color en el jardín
Y como no podía ser de otra manera, las plantas llenan de vida cada metro del espectacular jardín que rodea la casa de Isabel Preysler en Madrid. Un rincón para enamorarse de la fragancia y el tono vibrante de las rosas. Un jardín señorial donde las flores crecen con una libertad maravillosa, trepando entre troncos y rompiendo la sobriedad.
En la imagen que compartió Tamara Falcó de algunos de sus rincones favoritos, vemos cómo han apostado por distintos tipos de rosas, algo que, lejos de ser improvisado, está pensado al milímetro. Primero, vemos cómo las flores rosas conviven en perfecta armonía con las rojas, todo sobre un tronco de abedul. Después, las blancas, que aparecen en ramilletes superfrondosos y que añaden más luz.
Ese juego entre tallos y pétalos es un 10 rotundo en estilismo natural.




