Una casa pequeña puede dar mucho más de sí de lo que imaginamos. La prueba está en este piso de 51 m², situado en Santa Cruz de Tenerife, que la interiorista Marga Lara, fundadora de Marga Lara Interiorismo y formada en la escuela INSENIA, ha transformado por completo.
La vivienda tenía una distribución compartimentada y una planta irregular (lo puedes ver en el plano que te mostramos con el estado antes y después) pero la reforma ha conseguido convertir esos inconvenientes en oportunidades. Ahora, los espacios se comunican, la luz natural circula sin obstáculos y cada rincón tiene una función. El resultado es una casa cómoda, luminosa y visualmente mucho más amplia.
© Silvia Gil-RoldanUn salón abierto que multiplica la sensación de espacio
Una de las decisiones más acertadas de esta reforma fue eliminar los tabiques que compartimentaban la zona de día para crear un espacio abierto en el que conviven salón, comedor y cocina. Así, la luz natural que entra por los ventanales llega a todos los rincones y la vivienda gana amplitud visual.
En la zona de estar, un sofá tapizado en tono neutro, una gran alfombra y mesas auxiliares de diseño ligero crean un ambiente acogedor sin saturar el espacio. El suelo de roble natural colocado en espiga, se prolonga por toda la casa y aporta continuidad. Además, al fondo, junto a la ventana, se incorpora un rincón de trabajo que pasa casi inadvertido.
© Silvia Gil RoldáUn banco a medida para aprovechar el espacio bajo las ventanas
En pisos pequeños, sustituir las sillas de uno de los lados de la mesa por un banco corrido es una solución que merece la pena tener en cuenta. Marga Lara ha recurrido a esta idea para organizar el comedor junto a las ventanas, aprovechando una zona que, de otro modo, sería más difícil de amueblar.
El banco, realizado a medida en madera y con cojines, permite acercar la mesa a la pared y prescindir del espacio que necesitarían unas sillas para retirarlas. Se completa con una mesa de roble, modelo BOK de Ethnicraft, dos sillas de &Tradition y un par de lámparas colgantes doradas que delimitan visualmente el comedor sin necesidad de tabiques.
© Silvia Gil-RoldanUn rincón decorativo que también aprovecha los metros
Otro de los aciertos de esta vivienda es cómo se han aprovechado los rincones próximos a las ventanas. En uno de ellos, una estantería abierta de madera, con baldas ligeras y sin trasera, ofrece espacio para libros y objetos decorativos sin impedir que pase la luz. A su lado, un pequeño olivo se integra en una jardinera de madera diseñada a medida.
Es una composición que aporta frescura y personalidad, pero también demuestra que los elementos decorativos pueden adaptarse a las particularidades de la arquitectura. Además, al combinar piezas abiertas con materiales claros, se evita que este rincón resulte visualmente pesado o reste amplitud al comedor.
© Silvia Gil-RoldanUna cocina con isla en un piso de solo 51 m²
¿Quién dijo que para tener una cocina con isla hace falta una casa grande? Esta reforma demuestra que, con una distribución bien estudiada, también es posible incorporarla en un piso de 51 m². La clave estuvo en abrir la cocina al salón-comedor, eliminando las divisiones que antes separaban estas estancias. Así se ha conseguido una zona de día mucho más fluida, en la que la península –que actúa como isla– organiza el espacio sin interrumpir la circulación de la luz. Su diseño, con un frente estriado blanco y esquinas redondeadas, aporta textura y suaviza el volumen.
© Silvia Gil-RoldanArmarios que se camuflan para conseguir una cocina visualmente más ligera
Cuando la cocina comparte espacio con el salón, conviene cuidar especialmente su integración estética. En este caso, Marga Lara ha elegido muebles de Dica con frentes blancos, lisos y sin tiradores visibles, que se prolongan hasta el techo y forman una superficie prácticamente continua. De esta manera se aprovecha la altura disponible para ganar capacidad de almacenaje y se reduce el ruido visual, algo fundamental en una casa pequeña.
El horno queda integrado en una columna y las baldas abiertas de madera –junto a la ventana– aligeran la composición. La encimera de Neolith y la grifería de Icónico completan una cocina donde la funcionalidad no está reñida con la elegancia.
© Silvia Gil-RoldanUn cabecero con arco que aporta profundidad
El dormitorio sigue la misma línea de decoración sencilla, cálida y luminosa que el resto de la casa. Aquí, el gran protagonista es el arco que enmarca la pared del cabecero y que, gracias a su diseño ligeramente retranqueado y a la iluminación LED indirecta, crea una agradable sensación de profundidad. Es una forma de dar personalidad a la pared principal sin recurrir a muebles voluminosos ni a elementos decorativos que resten espacio.
El blanco roto, los textiles claros y las cortinas ligeras contribuyen a potenciar la luminosidad, mientras que una pincelada de amarillo mostaza rompe la uniformidad cromática.
© Silvia Gil-RoldanUn tocador que aprovecha un hueco mini junto al armario
No todos los muebles tienen que ser grandes para resultar prácticos. En este dormitorio se ha aprovechado el espacio junto al armario para crear una zona de tocador con una sencilla balda de madera suspendida con cajón, un espejo de arco y un taburete de fibras naturales. Al prescindir de patas y de una estructura voluminosa, el conjunto resulta muy ligero y deja el suelo despejado. Los armarios blancos, de puertas lisas y tiradores discretos, se funden visualmente con las paredes, mientras que la madera introduce el toque cálido.
© Silvia Gil-RoldanSí, también hay sitio para un vestidor
Una de las sorpresas de este piso es que, a pesar de sus 51 m², cuenta con un vestidor junto al dormitorio. La nueva distribución permitió reservar el ala más estrecha e irregular de la vivienda para esta zona, demostrando que un espacio difícil también puede tener mucho potencial.
Marga Lara ha combinado soluciones de almacenaje cerradas con otras más ligeras, portátiles y abiertas. No falta un espejo de cuerpo entero. La interiorista, formada en INSENIA Design School Madrid y actualmente docente del centro, demuestra con este proyecto la importancia de estudiar cada rincón para sacar el máximo partido a los metros disponibles.
© Silvia Gil-RoldanUn baño pequeño donde el orden también decora
El baño, situado entre la zona de día y el dormitorio, tiene una planta alargada que Marga Lara ha aprovechado para distribuir el lavabo, el inodoro y la ducha de forma funcional. El mueble de lavabo, suspendido y con un frente de madera alistonada, deja el suelo despejado. Sobre él, un gran espejo sin marco multiplica la sensación de profundidad y refleja la iluminación cálida de los apliques de Aromas del Campo.
La combinación de paredes en tonos claros, madera y griferías doradas crea una atmósfera luminosa y acogedora. Como explica la interiorista: "Me encantan los espacios limpios y muy ordenados, donde ningún elemento quede a la vista y rompa la armonía de la estancia".
© Silvia Gil-RoldanUn suelo geométrico que transforma la ducha
Aunque los tonos neutros dominan la decoración de esta vivienda, el baño se permite una licencia de color que resulta especialmente acertada. El suelo, revestido con baldosas de Mosaic Factory en tonos terracota y blanco, combina círculos, semicírculos y líneas que crean un original dibujo geométrico. Este mismo pavimento se prolonga por la zona de ducha, lo que aporta continuidad y convierte el suelo en el principal elemento decorativo.
Para equilibrar su fuerza visual, las paredes se han mantenido blancas y la ducha presenta un diseño muy sencillo, con grifería dorada de Icónico y una pequeña hornacina donde colocar los productos de aseo.

De un piso compartimentado a una distribución abierta y funcional
Los planos del antes y el después muestran el cambio que ha experimentado este piso de 51 m². Antes tenía dos dormitorios, una cocina independiente y una distribución muy compartimentada. La reforma ha reorganizado los espacios para crear una zona de día abierta, con salón, comedor y cocina, y reservar el otro extremo de la vivienda para el dormitorio y el vestidor. Una nueva distribución que aprovecha mucho mejor su planta irregular.




