Pia Capdevila, interiorista, sobre cómo hacer que un baño pequeño parezca más grande: "Las mamparas transparentes y las puertas correderas funcionan especialmente bien"


Un baño pequeño no tiene por qué renunciar a la comodidad ni al estilo. La interiorista Pia Capdevila comparte sus claves para aprovechar cada centímetro, ganar almacenaje y hacer que esta estancia se vea más amplia y ordenada


Pia Capdevila
11 de septiembre de 2026 a las 7:01 CEST

Un baño pequeño puede ser cómodo, funcional y bonito a la vez. La falta de metros no siempre obliga a elegir entre almacenaje, una ducha práctica, una buena iluminación o acabados que hagan el espacio más estiloso. Lo importante es no tratarlo como una estancia “de segunda”. Si planificas bien su distribución, puedes conseguir que resulte cómodo y que se vea más amplio. 

La interiorista Pia Capdevila resume el punto de partida en una frase muy clara: “La clave está en priorizar, prescindir de los elementos que no necesitamos y aprovechar cada centímetro con soluciones integradas”. No se trata de meter más cosas en menos espacio. Se trata de escoger mejor, ordenar lo que queda a la vista y dar una función concreta a cada rincón. Así, incluso un baño de pocos metros puede tener carácter sin parecer lleno.

Te damos las claves de la interiorista Pia Capdevila para ayudarte a sacar partido a un baño pequeño sin renunciar al estilo.

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Baño peque con ducha y revestimiento oscuro. © Jordi Canosa para Pia Capdevila Interiorismo

Prioriza antes de empezar la reforma

Antes de elegir el color de los azulejos o buscar el lavabo más bonito, conviene hacer una lista realista de todo lo que necesitas guardar y de las funciones que debe cumplir el baño. Pia Capdevila aconseja “priorizar” y “prescindir de los elementos que no necesitamos”. Ese filtro evita que incorpores muebles auxiliares, accesorios o piezas que ocupan sitio, pero apenas se usan.

Si tienes poco espacio, cada decisión cuenta. Quizá no necesitas dos lavabos, una columna de almacenaje de gran fondo o una bañera si nunca la utilizas. En cambio, puede ser imprescindible contar con un cajón amplio, una ducha cómoda o un espejo con buena luz. “Cuanto más limpio y ordenado se perciba visualmente, mayor será la sensación de amplitud”, recalca la interiorista.

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Baño pequeño rústico moderno. © María Pujol para Zentrum

Define cómo te vas a mover en el baño 

Un baño pequeño puede tener buenos materiales y una decoración preciosa, pero no funcionará si cuesta moverse por él. Es fácil que resulte incómodo si se eligen piezas grandes sin revisar las distancias necesarias. Pia Capdevila identifica uno de los fallos más frecuentes: “No tener en cuenta las zonas de paso”. 

Mide el espacio que necesitas para entrar, abrir cajones, salir de la ducha y utilizar el inodoro con comodidad. Revisa también la apertura de la puerta, sobre todo en baños estrechos o alargados (tal vez convenga instalar una corredera). La experta menciona que otro error habitual es “elegir piezas demasiado grandes”. Un mueble de lavabo con una profundidad excesiva puede ofrecer más capacidad, sí, pero se come el espacio, algo que notarás en el uso diario. 

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Baño pequeño con revestimiento de mármol. © Natàlia Cedrés para Pia Capdevila

Convierte los huecos en almacenaje útil

Los rincones difíciles suelen ser una oportunidad. Pia Capdevila recomienda “aprovechar cada centímetro con soluciones integradas”. La clave está en que el almacenaje se incorpore al proyecto y no parezca añadido a última hora.

Un nicho en la zona de ducha permite tener a mano gel y champú sin recurrir a cestas colgadas. Un armario a medida de poco fondo puede resolver la falta de sitio para toallas o papel higiénico. Incluso una repisa sobre el inodoro colocada puede ser suficiente para los productos de uso diario. La interiorista también alerta sobre “desaprovechar rincones que podrían destinarse al almacenaje o cumplir una función concreta”. Antes de dar una pared por perdida, piensa qué podría guardar sin estorbar.

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Baño pequeño con ducha. © Amador Toril para Estudio Alberto Torres

Elige ducha para liberar espacio

En la mayoría de baños pequeños, una ducha es la solución más adecuada. Pia Capdevila lo explica así: “En baños pequeños suelo recomendar una ducha, porque libera espacio y aporta mayor ligereza visual”. Una ducha a ras de suelo, con un plato integrado o en un tono similar al pavimento, evita escalones y cortes visuales. El resultado es una estancia más fluida y fácil de recorrer.

La ducha también permite aprovechar mejor una esquina o una pared completa. Con una mampara discreta, el baño se ve más despejado y amplio. Es un recurso sencillo, pero muy efectivo en un baño pequeño con ducha.

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Baño pequeño con bañera. © Jordi Canosa para Pia Capdevila Interiorismo

No descartes la bañera si tu rutina la necesita

La ducha no es siempre la única respuesta. De hecho, Pia nos recuerda que “si se trata del único baño de una casa con niños, la bañera puede resultar más práctica”. En una vivienda familiar, una bañera compacta puede facilitar el baño de los más pequeños y resolver una necesidad cotidiana. Por eso, antes de eliminarla en una reforma, analiza cómo utilizáis el baño en casa.

La interiorista insiste en que “la decisión siempre debe responder a las necesidades de quienes utilizan el espacio”. Si el baño es el único de la vivienda, si tienes niños o si valoras mucho el baño como momento de descanso, una bañera puede compensar. En cambio, si buscas una estancia accesible, rápida de limpiar y cómoda para el día a día, la ducha puede ser más adecuada. No hay una respuesta universal: hay una distribución coherente con tu forma de vivir.

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Baño con ducha con hornacina. © David Querol para Ingrid Matheu

Escoge un mueble suspendido y ligero

El mueble de lavabo concentra buena parte del almacenaje, pero también tiene un peso visual importante. Pia Capdevila elegiría “un mueble suspendido, de líneas ligeras y con cajones bien organizados”. Es una solución que despeja el suelo, facilitando la limpieza y ampliando el espacio.

En cuanto al tamaño, Pia lo tiene claro: “Es preferible aprovechar el ancho disponible que recurrir a una profundidad excesiva”. Un mueble más ancho, pero menos profundo, ofrece capacidad sin invadir la zona de paso. Busca frentes lisos, tiradores integrados o una apertura cómoda que no añada ruido visual. Y elige cajones mejor que puertas: permiten localizar lo que guardas de un solo vistazo.

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Baño azul con ducha. © Amador Toril para Estudio Raquel González

Ordena el interior para despejar la encimera

El ruido visual es uno de los grandes enemigos de un baño pequeño. Una de las claves es no saturar la encimera. Y esa sensación no depende solo de tener un lavabo bonito, sino de poder tener fuera de la vista cepillos, cremas, secador, maquillaje o productos de higiene. La interiorista lo deja claro: “Cuanto más limpio y ordenado se perciba visualmente, mayor será la sensación de amplitud”. El orden, en este caso, forma parte de la decoración.

Elige cajones con organizadores interiores, bandejas extraíbles o compartimentos adaptados para lo que utilizas a diario. No llenes la encimera de botes aunque sean bonitos. Deja solo el jabón de manos, quizá una pequeña bandeja y un detalle que aporte calidez, como una vela o una planta que tolere la humedad. Todo lo demás, está mejor guardado. 

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Baño pequeño con iluminación© Vicugo Studio para Wood Studio

Mamparas transparentes y puertas correderas

Hay soluciones que sí tienen un impacto real en un baño pequeño. Pia Capdevila destaca que “las mamparas transparentes y las puertas correderas funcionan especialmente bien porque favorecen la continuidad visual y evitan ocupar espacio al abrirse”. Una mampara de cristal transparente permite que la mirada continúe hasta el fondo de la estancia. No divide el baño de forma brusca y aprovecha mejor la luz.

Por su parte, las puertas correderas son especialmente útiles cuando la puerta abatible interfiere con el lavabo, el inodoro o la entrada a la ducha. Pueden instalarse empotradas, si la reforma lo permite, o deslizarse por el exterior de la pared. Antes de elegirlas, revisa que el tabique pueda acoger el sistema necesario y que no haya instalaciones que lo impidan. 

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Baño con inodoro suspendido. © Natàlia Cedrés para Pia Capdevila

Valora los sanitarios suspendidos

El inodoro suspendido es uno de los recursos más utilizados en baños actuales. Pia Capdevila reconoce que “los sanitarios suspendidos aligeran el conjunto y facilitan la limpieza”. Al no apoyar en el suelo, hacen más cómoda la limpieza, algo que se agradece mucho en un baño de uso diario.

Pero conviene no esperar milagros en términos de superficie. La interiorista advierte que “no siempre suponen un ahorro real de espacio, ya que necesitan una estructura empotrada para la instalación”. Estos inodoros llevan la cisterna empotrada, lo que suele requerir un trasdosado y restar algunos centímetros de fondo. Si vas a hacer una reforma integral, pide que estudien la instalación desde el inicio. Si solo quieres actualizar el baño sin tocar demasiado la obra, quizá un sanitario compacto convencional sea una alternativa más sencilla.

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Baño pequeño iluminado. © Heidi Cavazos para Coblonal Interiorismo

Unifica revestimientos y cuida la iluminación

La elección de colores y materiales puede cambiar por completo la percepción de un baño pequeño. Pia Capdevila propone “tonos claros, blancos rotos y piedras de matices cálidos”, una base que aporta luz sin caer necesariamente en un blanco frío. También recomienda “no combinar demasiados materiales”. Cuando suelo, paredes, mueble y revestimientos compiten entre sí, el baño parece más fragmentado y pequeño.

“Mantener cierta continuidad entre el suelo y las paredes y utilizar revestimientos de gran formato, con menos juntas, ayuda a crear una imagen más uniforme y a ampliar visualmente el espacio”, explica.

Completa esa base con una iluminación general uniforme y con luz frontal a ambos lados del espejo. Según la interiorista, esta disposición “evita las sombras sobre el rostro y resulta más adecuada para maquillarse o afeitarse”. Si puedes, añade “algún punto de luz indirecta para aportar profundidad y conseguir un ambiente más cálido y acogedor”, sentencia.