¿Has sentido alguna vez que tu casa podría dar mucho más de sí? A veces, basta con mirarla con otros ojos. Esa pared vacía y ese espacio muerto en el que ya no te fijas pueden convertirse en zonas llenas de vida y personalidad. Y muchas veces, no hace falta meterse en grandes reformas, solo un poco de ingenio (y ganas) para transformar los rincones olvidados en espacios funcionales que reflejen tu estilo. Una casa más práctica y con carácter empieza por aprovechar cada metro.
Muchas veces la clave está en muebles a medida, que aprovechan cada metro de manera sencilla y que podrás diseñar con los acabados que mejor encajen con la decoración de tu casa. Así la armonía está garantizada. Y la ausencia de rincones muertos, también.
© Mercé Gost para Arc DissenyBajo la ventana: un cabecero con más sentido
Si tienes un dormitorio pequeño y estrecho, y la única opción para su distribución es con la cama pegada a la pared, hay más alternativas. ¿Has pensado alguna vez que puedes colocar el cabecero bajo la ventana, alineado con la altura del alféizar? Con esta solución, el espacio resulta mucho más simétrico, pero además podrás acceder cómodamente a la cama desde ambos lados.
Esta solución ofrece amplitud visual y deja pasar la luz natural sin obstáculos. El truco está en elegir una base ligera y textiles claros que unifiquen el conjunto. Verás cómo el dormitorio gana equilibrio… y mucha más funcionalidad.
© Pia CapdevilaA los pies de la cama, un mueble a medida
Otra solución para un dormitorio más funcional y cómodo es aprovechar el espacio que queda a los pies de la cama. Esta zona de la habitación suele quedar vacía, pero con un mueble a medida de fondo reducido, puede convertirse en una zona tan práctica como decorativa.
Su diseño servirá como espacio de almacenaje y como tocador, combinando belleza y funcionalidad. Puedes incorporar cajones o incluso un pequeño espejo abatible. De este modo, consigues un rincón perfecto para arreglarte sin restar metros.
Un consejo: escoge materiales acordes con el estilo del dormitorio y no olvides una iluminación suave, que aporte calidez y refuerce la sensación de orden.
© Yael Vallés para Laura MartínezUna pared que es armario y banco (con vistas)
¿Tienes una pared vacía junto a la cocina o la entrada de tu casa? Te vamos a dar una idea que regala almacenaje, comodidad y luminosidad. Para empezar, un vano entre este espacio y la cocina permitirá ampliar visualmente los espacios y permitir que la luz viaje entre ellos. Después, planifica un armario a medida con zona para sentarse. Tendrás espacio para calzarte y descalzarte, pero también para guardar los abrigos y los zapatos sin que generen desorden en la entrada de tu casa.
Añade un par de cojines para conseguir que el banco sea más cómodo, así como una tira LED en la zona superior para darle más personalidad.
© David Montero para RQH StudioDespacho y habitación de invitados en uno
En un mercado inmobiliario en el que los pisos son cada vez más pequeños, es complicado contar con varias estancias para distintos usos y muchas veces es complicado tener un espacio dedicado solo al trabajo. Por eso, si tienes un despacho en casa, puedes aprovecharlo también como dormitorio de invitados. Una cama abatible horizontal, que se abre de lado, es perfecta para ese doble uso. Encarga un mueble a medida que combine zona de escritorio, estanterías y una cama oculta, que deje el espacio de la habitación libre cuando no se use. Asegúrate de que la parte superior cuenta con módulos de almacenaje, así mantendrás el orden sin renunciar al confort.
A la hora de planificar el conjunto, ten en cuenta la iluminación. Instala unas tiras LED en el interior de la cama para que el espacio resulte más acogedor para tus invitados.
© Yael Vallés para Laura MartínezUn rincón de trabajo en el salón
Aunque creas que el salón es un lugar solo destinado al descanso, lo cierto es que con el tiempo ha adoptado un carácter multifuncional que lo ha convertido en el corazón de la casa. Y es que esta estancia también puede acoger una zona funcional para que trabajes cómodamente.
Una pared vacía es suficiente para instalar un escritorio suspendido de líneas ligeras y sin patas visibles. Elige un modelo con pequeños cajones para mantener la superficie despejada. Añade una cómoda silla y una luz puntual para que el conjunto se integre fácilmente en el salón.
© Laura YerpesEl pasillo, ese gran olvidado (que merece atención)
El pasillo puede ser mucho más que una zona de paso. Si cuentas con un pequeño retranqueo o una pared libre, prueba a colocar una estantería o un banco suspendido. Mientras que una estantería será perfecta para exhibir libros, fotografías o piezas decorativas, al instalar un banco ganarás un espacio en el que calzarte. Incluso, si añades unos cojines, podrá ser hasta ese espacio ideal en el que desconectar. Pero no solo eso, puedes usar esta zona de paso de tu casa como galería de arte o pared en la que mostrar tus más preciados recuerdos. ¡Tú eliges!
Dando vida a este espacio de la casa, lo convertirás en una extensión del salón o del dormitorio, aportando carácter y aprovechando metros que antes no servían de nada.
© Jordi Canosa para Pia CapdevilaBajo la escalera: almacenaje con estilo (y mucho fondo)
El espacio que queda bajo la escalera es un clásico entre los rincones desaprovechados. Eso sí, con un diseño bien planificado, puede dar muchísimo juego. Una opción que nos encanta es esta, en la que se han instalado unas puertas adaptadas a los escalones y en cuyo interior hay módulos de almacenaje. Es el espacio perfecto para guardar mantas, vajilla, zapatos o incluso los juegos de mesa.
Si planificas las conexiones eléctricas y las de red, podrás incluso instalar la televisión. Lo importante es contar con un diseño bien pensado y materiales resistentes.
© Yael Vallés para Laura MartínezEntre la cocina y el salón: una barra con mucho estilo
Las cocinas semiabiertas siguen ganando terreno para quienes buscan la luminosidad de las abiertas y la privacidad de las cerradas. Además, las paredes acristaladas que las separan del salón pueden transformarse en una zona de desayunos ideal.
Aprovecha la parte inferior de ese acristalamiento para añadir una barra con unos taburetes altos. Es práctica para desayunar, cenar o una comida informal y aprovecha una pared antes abandonada.
Si la diseñas como continuación de la encimera, asegúrate de que los acabados son los mismos. Si es independiente, puedes aprovechar para añadir calidez con un acabado en madera natural (mejor tratada).
Además, si eliges taburetes en tonos neutros y líneas sencillas, conseguirás una apariencia contemporánea y acogedora. Un pequeño detalle que hará que tu cocina parezca más amplia y mucho más viva.
© Jordi Canosa para Tinda´s ProjectDetrás del sofá: el banco que une salón y comedor
Cuando el salón y el comedor comparten espacio, pero faltan los metros, es importante contar con recursos que nos ayuden a emplear esas zonas muertas. Un ejemplo es la trasera del sofá, que puede transformarse en el respaldo de un cómodo banco que dé servicio al comedor. Esta idea es ideal para casas pequeñas o ambientes diáfanos, ya que mejora la circulación y crea un efecto muy limpio. Añade unos cojines coordinados con el sofá para mantener la armonía entre ambas zonas.
Además, el banco puede incorporar almacenaje debajo o incluso compartimentos ocultos para guardar manteles y accesorios.
© Heidi Cavazos para Coblonal InteriorismoUn solarium para usarlo todo el año
Si tu vivienda tiene un solarium, puedes convertirlo en mucho más si planificas una especie de invernadero. Las paredes de cristal permitirán que pase la luz, dándote la posibilidad de usar el espacio también cuando hace frío. Coloca un sofá ligero, una mesa para desayunar o cenar, así como unas plantas naturales que aporten frescura. Instala unas cortinas o unos estores con filtro solar para aportar luminosidad y mantener una temperatura agradable.
Así, podrás aprovechar el espacio casi todo el año, incluso en primavera o en los días templados de invierno. Añade una pequeña lámpara de suelo y unas velas y convertirás el solarium en un refugio perfecto para desconectar.




