El teletrabajo llegó a nuestras vidas en tiempos de pandemia y lo hizo para quedarse. Por eso, y aunque la mayoría de nosotros hayamos vuelto a oficinas y centros laborales la mayor parte del tiempo, siempre es necesario crear un espacio en el hogar para teletrabajar o, incluso, estudiar.
Cuando no disponemos de una habitación independiente que funcione como despacho, es necesario integrar el escritorio en otros espacios de la casa, como el salón o el dormitorio. Aquí tienes algunas ideas que funcionan para conseguirlo sin distorsionar el interiorismo ni perder estilo.
© Fancy House DesignEn la librería del salón
A la hora de organizar una estación de teletrabajo en el salón, el resultado ha de ser decorativo, pero también práctico. De nada sirve organizar un escritorio muy chic si es incómodo o poco funcional. Una idea es integrarlo en la librería de la pared principal del salón. En este caso, el escritorio no es independiente, sino que va unido a la estantería creando un elemento único. Una idea es perfecta para salones amplios.
Cuando proyectes la encimera que se integrará en la librería, ten en cuenta las medidas que debe tener: de 120 a 140 cm de ancho y unos 50 cm de fondo. Es conveniente añadir espacio de almacenaje, que puede ser con módulos cerrados, estantes o cajones.
Un consejo: si quieres que se integre perfectamente en el mueble, utiliza para el escritorio el mismo material y acabado (madera con efecto natural, lacado, laminado, etc.)
Cuando diseñes el almacenaje de la librería, no destines todo el espacio a material de trabajo y libros. Coloca también objetos decorativos para conseguir una sensación de mayor ligereza.
© Neville JohnsonDentro de un armario
Una idea que funciona a la hora de integrar el espacio de escritorio en el salón es crear la estación de trabajo en el interior de un armario. Necesitarás un módulo con puertas con 50 o 60 cm de fondo. A la hora de teletrabajar, las puertas se abren; puedes utilizar tu escritorio y, cuando terminas, solo tienes que cerrarlas para que quede oculto. Además de la mesa, se pueden planificar estantes, cajones, etc. También es buena idea instalar enchufes y un sistema de iluminación con una tira de luces LED con sensor de apertura (se enciende al abrir las puertas y se apaga cuando estas se cierran). Esta solución es muy práctica, ya que evita tener que añadir lámparas.
A la hora de elegir las puertas, ten en cuenta el estilo de la decoración de tu salón, tanto si es clásica, contemporánea, minimalista, industrial, etc. Es importante que las puertas del armario presenten el mismo material y acabado que el resto de los muebles, de forma que quede completamente integrado en el conjunto.
© 2 ModernSuspendido de la pared
Esta es una idea sencilla, perfecta para salones pequeños: consiste en instalar una tabla volada fijada a la pared. Al no tener patas, resulta visualmente más ligera. Por eso es una solución perfecta para espacios reducidos, por lo que puedes ponerla en un rincón de la estancia.
Una buena idea es elegir un material y acabado que se integre en el espacio. Si necesitas una zona para guardar, puedes añadir un cajón bajo la tabla o baldas en la pared.
© Przemo BaniaEn un espacio de esquina
Si necesitas un escritorio amplio con mucho sitio para guardar, los espacios de trabajo en esquina son muy adecuados, tanto en el salón como en el dormitorio. Si instalas dos tableros en L encargados a medida, puedes elegir las dimensiones exactas que necesitas para tu mesa. En este tipo de escritorios, el almacenamiento ofrece muchas posibilidades: estantes en las paredes, cajoneras independientes, varios y módulos altos, etc.
Esta idea es especialmente adecuada cuando se necesita una gran superficie de trabajo. Para un efecto más ligero, conviene mantener la parte baja del escritorio sin cajoneras ni otros elementos.
© Divan.byUna consola como escritorio
Otra idea interesante para contar con un espacio de trabajo del salón es colocar una consola que haga las veces de escritorio. La altura recomendada es entre 72 y 75 cm. Mientras lo estés utilizando tendrás todo lo necesario para trabajar o estudiar y, cuando termines, la consola conseguirá que no parezca un espacio de escritorio. Puedes ponerla junto a la pared, en un rincón del salón o detrás del sofá.
Opta por una consola que esté en sintonía con el resto de la decoración, de forma que parezca un mueble más del salón. Si esta idea tiene algún inconveniente, es que no proporciona muchos espacios de almacenaje.
© Studio 333 Interior DesignDebajo de la ventana
Una forma de aprovechar el espacio que queda debajo de una ventana, en el salón o en el dormitorio, es colocar un escritorio para teletrabajar. Puedes poner un mueble específico, o crear una encimera a medida que ocupe todo el espacio disponible.
En importante tener en cuenta que la luz natural llegará de frente o por un lateral, para controlar los reflejos. En cuanto al espacio de almacenaje, no es fácil añadir módulos si pones el escritorio bajo la ventana. Una solución es optar por un mueble con cajones o poner un módulo lateral si tienes espacio suficiente. Esta idea es perfecta para utilizar en el dormitorio.
© Créateurs d'IntérieurOculto detrás de un panel
Ya hemos visto que un armario puede ser la solución para ocultar un espacio de escritorio. Pero no es la única. También puede quedar oculto detrás de un panel corredero en un mueble más grande. Es una idea genial cuando se pretende que la zona de trabajo uno quede a la vista mientras no se utiliza.
Los paneles, que deben reflejar el estilo que impera en la decoración del salón, pueden ser de madera, de chapa, laminados, alistonados, con cristal opaco, etc. La idea para que se integren perfectamente en el conjunto es que sean idénticos al resto de muebles.
© Home Decor FullUn tablero abatible
Es una de las soluciones más sencillas para poder contar con un escritorio auxiliar en el salón o el dormitorio. Solo necesitas una mesa abatible hecha con un tablero fijado a la pared. Debe llevar unos herrajes que permitan plegarlo y recogerlo cuando no se esté utilizando.
Como ocupa muy poco, es una idea genial para salones y dormitorios pequeños. Sin embargo, no es muy adecuada para espacios de mucho uso, ya que no resulta tan cómodo como otro tipo de escritorios.
© Inma StudioEn el cabecero
No siempre es fácil establecer tu centro de trabajo en el dormitorio. Aquí tienes una idea tan efectiva como decorativa: colocar el escritorio en el cabecero. Esta solución será viable en función de los metros cuadrados de que dispongas y de la distribución del espacio.
Puedes diseñar un cabecero con varias funciones que se prolongue e incorpore una mesa de trabajo. Para que se integre adecuadamente, es importante que tenga el mismo material y acabado del cabecero. A la hora de diseñar la iluminación, puedes instalar un aplique de pared que ilumine la cama y también la zona de escritorio. Elige un modelo con foco orientable, por ejemplo.
Un consejo: lo ideal es encargar a medida el escritorio y el cabecero, para lograr una solución que se adapte por completo al espacio, aunque sea necesario hacer una inversión económica mayor.
© Cardiff and Caerphilly CarpentryIntegrado en el espacio
Integrar el escritorio en un hueco, en una hornacina o retranqueo de la pared, es una gran idea para aprovechar este tipo de rincones que, de otra manera, resultarán muy difíciles de amueblar.
Sin embargo, este tipo de huecos son perfectos para organizar en ellos una estación de trabajo, con la mesa, estantes volados para libros, etc.
Una idea decorativa: en lugar de pintar el interior del hueco del mismo color de la pared, puedes utilizar un acabado diferente para conseguir que destaque, ya sea decorarlo con papel pintado o elegir un color distinto. Si utilizas un color más oscuro que el de la pared, le darás una mayor profundidad.




