Una corona sobre la mesa, un trono al fondo y un lema pensado para la ocasión: “Un menú con encanto real”. La cafetería de la Universidad Carlos III de Getafe ha reabierto su comedor este lunes 7 de septiembre, coincidiendo con el primer día de la princesa Leonor en el campus, y ha querido celebrar el comienzo del curso con un guiño a su nueva alumna.
La imagen, publicada en el perfil de Instagram de la cafetería, presenta el menú que se sirve este lunes a los estudiantes. Una propuesta de mediodía bastante alejada del tópico de la comida universitaria reducida a bocadillos, platos precocinados y máquinas expendedoras.
Entre los primeros se puede escoger lentejas ecológicas con verduras, espinacas rehogadas o espaguetis a la marinera. Como segundo plato, las alternativas son magro a la jardinera, bacalao al horno o berenjena rellena de pisto. Las espinacas y la berenjena aparecen, además, identificadas como opciones veganas.
¿Elegirá Leonor las lentejas, el bacalao o la berenjena? Eso pertenece, por ahora, al terreno de la curiosidad. La universidad no ha comunicado si la princesa comerá en el comedor y tampoco se puede afirmar que haya probado alguno de estos platos. Lo que sí sabemos es que, si decide entrar en la cafetería, encontrará el mismo menú y las mismas posibilidades que el resto de sus compañeros.
Una cafetería pensada para el día a día
La Universidad Carlos III dispone de dos cafeterías en el campus de Getafe: una en el edificio principal y otra en el edificio 16. Ambas abren de 8:00 a 18:00 horas de lunes a jueves y hasta las 17:00 horas los viernes, por lo que acompañan prácticamente toda la jornada universitaria, desde el primer café hasta la comida.
La oferta no se limita al menú de mediodía. También incluye desayunos, ensaladas, fruta, yogures, zumos, platos rápidos y propuestas adaptadas a distintas necesidades alimentarias. Los comedores cuentan incluso con espacios provistos de microondas para quienes prefieren llevar la comida preparada de casa.
Según contó ¡HOLA! la pasada primavera, el desayuno más solicitado es la tostada con tomate y el café costaba entonces 1,10 euros. El menú universitario tenía un precio de 6,30 euros e incluía primero, segundo, postre y pan.
Durante su primer año, la princesa Leonor tendrá previsiblemente clases desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde. Quizá pueda regresar a Palacio para comer, pero la cafetería seguirá estando muy presente en sus descansos, como lo está en la rutina de cualquier estudiante: para desayunar, tomar un café entre asignaturas o quedarse en el campus después de clase.
Producto de proximidad y platos de temporada
Detrás del divertido “menú con encanto real” existe un modelo de restauración con criterios bastante definidos. La propia universidad explica que en sus comedores se utilizan productos ecológicos, alimentos de temporada e ingredientes de proximidad. Parte de las hortalizas procede del Parque Agrario de Fuenlabrada, muy cerca del campus, y la oferta incorpora legumbres y pastas ecológicas.
Las técnicas de cocina también están contempladas dentro de ese planteamiento. El horno, el vapor, la plancha y los salteados tienen prioridad frente a preparaciones más grasas. El menú de este lunes sirve como ejemplo: lentejas con verduras, espinacas rehogadas, bacalao al horno o berenjena con pisto permiten componer una comida variada sin recurrir necesariamente a frituras.
La universidad establece, además, que los menús deben incluir legumbres al menos dos veces por semana, limitar la presencia de carnes rojas y procesadas y ofrecer fruta fresca, alternativas vegetarianas y opciones aptas para personas con celiaquía o intolerancias.
Un menú contra el desperdicio
La sostenibilidad también llega a las cocinas del campus. Los comedores participan en el programa Stop Food Waste, destinado a reducir el desperdicio alimentario, y organizan jornadas dedicadas a la cocina de aprovechamiento. Cada mes se incluyen propuestas especiales y menús preparados con productos de temporada.
A esto se suma el uso de vajilla reutilizable, la reducción de envases de un solo uso y la posibilidad de emplear recipientes retornables. Son pequeños gestos que, multiplicados por los cientos de desayunos, cafés y comidas servidos durante el curso, adquieren una dimensión mucho mayor.
La cafetería utiliza sus redes sociales para enseñar los platos de cada jornada y mantener informados a los estudiantes. No presenta únicamente una relación escrita: los menús aparecen en vídeos e imágenes en los que se ven las elaboraciones, una forma directa de saber qué habrá en el comedor antes de acercarse. Para este comienzo de curso ha ido un paso más allá y ha vestido su publicación con corona, vajilla dorada y referencias reales.
Comer como una alumna más
La llegada de Leonor ha despertado una enorme curiosidad sobre cómo será su vida en la Carlos III: qué asignaturas estudiará, quiénes serán sus profesores, cómo llegará al campus y dónde pasará los descansos. La alimentación forma parte inevitablemente de esa nueva rutina, aunque no todo pueda darse por hecho.
Puede que la princesa lleve comida de casa, que regrese a Zarzuela al terminar las clases o que algún día se siente con sus compañeros ante un plato de lentejas. Cualquiera de las opciones es posible. La cafetería, mientras tanto, ya ha dejado claro que está preparada para recibirla con naturalidad, sentido del humor y un menú que cambia los privilegios de palacio por una elección mucho más cotidiana: bacalao, magro o berenjena rellena de pisto.






