En materia de decoración no hay muchas reglas que tengamos que cumplir a rajatabla. El objetivo principal es conseguir que cada espacio refleje la personalidad de aquellos que viven en él, algo que está muy relacionado con lo subjetivo, con las emociones.
© Jonathan AdlerUna casa con carácter propio
En materia de decoración no hay muchas reglas que tengamos que cumplir a rajatabla. El objetivo principal es conseguir que cada espacio refleje la personalidad de aquellos que viven en él, algo que está muy relacionado con lo subjetivo, con las emociones. Más allá de observar ciertas pautas básicas de interiorismo, lo que todos perseguimos es que nuestra casa no sea un clon de las demás. Que no reproduzca las tendencias decorativas del momento, sino que las interprete, mostrando además una buena parte de nosotros mismos. Por eso, debemos intentar crear espacios con carácter, a nuestro estilo.
Una casa con personalidad no se consigue llenándola de cosas, utilizando muchos colores o cayendo en el maximalismo. Este concepto tiene más que ver con crear espacios personalizados, que es lo que define el vínculo entre el hogar y aquellos que lo habitan.
Las casas más personales se van construyendo con el tiempo. No se trata de repetir tendencias, sino de interpretarlas. Los objetos tienen un significado, y no están puestos sin más. Las piezas no combinan, sino que establecen un diálogo entre ellas.
© Jeremiah BrentCuidado con el desorden
Al entrar en una casa nos gusta que esta refleje nuestra personalidad. Para ello hay diversas estrategias que podemos llevar a cabo, y una de ellas es mostrar retazos de nuestra vida: objetos personales, fotos de familia, recuerdos de nuestros viajes, etc.
Todas estas cosas son señales de una casa vivida. Puedes dejar sobre la mesa de centro el libro que estás leyendo, unos papeles en el escritorio o algún objeto personal en el mueble de la entrada. Sin embargo, conviene ser cuidadoso. Si hay demasiadas cosas el resultado podría ser caótico y desordenado, lo que arruinaría cualquier efecto interesante.
Un consejo: personalizar no puede convertirse en una fuente de desorden. No hay que pasarse al añadir cosas; hay que seleccionar.
© Jeremiah BrentCómo evitar que tu casa resulte impersonal
Conviene tener claras ciertas pautas y evitar algunos errores comunes que hacen que tu casa pierda su propio carácter y se vuelva anodina e impersonal.
- No compres todos los muebles de una vez. Las casas se van construyendo con el tiempo y por eso conviene hacerse únicamente con imprescindible. Lo demás ya irá llegando. Es una forma de dejar que la casa evolucione.
- Evita que todo combine; que todo esté a juego. Eso hace que los espacios resulten uniformes y aburridos. Mejor busca la forma de crear conexión entre piezas distintas, ya sea a través del color, de los materiales, etc.
© Emily Henderson DesignNo escondas tus objetos personales
Tus cosas hablan de ti: fotografías de familia, recuerdos de tus viajes, libros, regalos, algunas cosas heredadas, etc. Son piezas tuyas, tengan más o menos valor económico. Son valiosas para ti y eso es lo que importa.
En una casa estos objetos son realmente importantes ya que son objetos que están relacionados con la vida de sus habitantes y por eso aportan tanto a un espacio.
Conviene saber: la relación entre la decoración de una casa y la vida de los que habitan en ella es lo que marca la diferencia para percibir los espacios como con o sin personalidad.
© Studio McGeeIncluye alguna pieza vintage
Un mueble con carácter siempre es un acierto. Elígelo de calidad, pensado para durar. Puede ser antiguo, tener un diseño especial, ser heredado y aportar un significado especial.
Elegir una pieza vintage, por ejemplo, para completar la decoración de tu casa es una buena estrategia para añadir personalidad y originalidad a tu espacio. Si está bien escogido, un mueble vintage puede crear un contraste genial con los elementos más contemporáneos. Suma al espacio interés visual y una buena dosis de carácter propio.
© Nate BerkusUtilizar el color
Se trata de un recurso fundamental a la hora de decorar cualquier espacio de la casa y también para expresar nuestra propia identidad. Podemos elegir un color que tenga relación con nosotros, que nos guste especialmente, y dejar que defina nuestros espacios. Una idea es utilizarlo como hilo conductor en los distintos espacios de la casa. No se trata de pintar todas las paredes igual, sino de que ese color esté presente en toda la casa de alguna manera.
Una idea: también puedes usar el color de forma puntual y muy pensada, como sucede con la teoría del rojo inesperado, según la cual es buena idea incluir algún objeto o accesorio de este color de forma repentina y sorprendente.
© Jeremiah BrentApuesta por la mezcla de texturas
Además de lo visual, en la decoración de una casa también está presente lo táctil en forma de texturas diversas. Es importante tocar y sentir a través del sentido del tacto y, en ese sentido, merece la pena apostar por la mezcla de texturas: lino, algodón, cerámica, lana, piedra, metal, fibras vegetales, etc. Combina estas texturas diferentes y crea espacios personales.
© Nate BerkusPlantas que añaden estilo
Desde un punto de vista decorativo, las plantas dan mucho juego y pueden reflejar de maravilla tu espíritu botánico. Por eso, si eres un amante del mundo vegetal, puedes darle rienda suelta a tu imaginación encontrando formas diferentes de decorar con plantas.
Estas son algunas ideas: colócalas todas juntas creando rincones verdes, busca expositores para poner tus plantas y decorar al mismo tiempo. También puedes cultivar plantas colgantes: no ocupan espacio en el suelo o los muebles y aportan un aire selvático muy especial.
© Jonathan AdlerDecora con sentido del humor
¿Quieres una buena idea para que tu casa se vea más personal? Incluye en tus espacios elementos que te diviertan. Pueden ser, incluso, un tanto irreverentes. Un ejemplo son las piezas de cerámica de Jonathan Adler. Son objetos originales, muy audaces y un tanto descarados. Si a ti te gustan, quedarán de película.
© Emily Henderson DesignAñade algún objeto de artesanía
Triunfan los materiales naturales y la artesanía: las piezas hechas a mano, con sus irregularidades e imperfecciones. De hecho, lo imperfecto tiene su propio valor. Presenta huellas de uso y aporta sensación de hogar. Cerámica artesanal, muebles u objetos de fibras vegetales trenzados a mano, por ejemplo. Explora el universo de la artesanía y elige piezas que te enamoren para decorar tu casa.




