Si vas a renovar el comedor, no compres mesa y sillas a juego: así es la tendencia para conseguir un espacio con más personalidad


Olvídate de comprar el comedor completo de una misma colección. Las composiciones con piezas diferentes llevan años imponiéndose porque transmiten más personalidad, permiten adaptar el mobiliario a cada casa y facilitan renovar el espacio poco a poco


Comedor con mesa redonda de madera y sillas bistró© El Corte Inglés
11 de agosto de 2026 a las 13:02 CEST

Durante décadas la norma fue sencilla: la mesa y las sillas tenían que ser de la misma colección. El comedor se adquiría como conjunto cerrado y cualquier licencia decorativa se interpretaba casi como un error de gusto. Nuestras abuelas difícilmente habrían imaginado una mesa de madera acompañada de sillas metálicas, o un tablero de mármol rodeado de asientos de fibra.

Hoy la tendencia es la contraria. Se impone la mezcla de materiales, épocas y acabadosy sentar sillas distintas alrededor de una misma mesa se ha convertido en un recurso habitual dentro de los proyectos de interiorismo, no en una excepción. 

Esta manera de plantear el comedor tiene, además, una ventaja práctica considerable. Permite conservar una mesa que sigue gustando y renovar únicamente las sillas, incorporar una pieza heredada sin que desentone, o invertir primero en el mueble principal e ir completando el conjunto con el tiempo.

No se trata de buscar piezas que parezcan diseñadas para ir juntas, sino de encontrar el punto exacto entre contraste y coherencia. Ese nexo puede ser un color, un acabado, una forma o, incluso, la lámpara que preside la mesa. Estas diez propuestas lo demuestran: las combinaciones más inesperadas suelen ser, con el tiempo, las que mejor resisten.

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Comedor con mesa de madera y sillas tapizadas© La Redoute Interiéurs

Misma madera, distinta tapicería

Una de las fórmulas más fáciles para salir del conjunto clásico consiste en escoger los asientos con la misma estructura y acabado que la mesa, pero tapizadas en dos telas diferentes. En este comedor de La Redoute Intérieurs, en roble, las sillas alternan beis y verde celadón que aporta ritmo sin resultar excesivo. Este recurso permite romper la uniformidad sin perder sensación de orden. El secreto está en que uno de los colores aparezca en otros puntos de la estancia: en un cuadro, unas cortinas, una alfombra, un jarrón o incluso un cojín del salón si ambos espacios comparten ambiente.

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Comedor con mesa de madera y sillas tapizadas en blanco© Cristina Salarich

Unidas por un color que nunca falla

Cuando la mesa y las sillas son de materiales completamente distintos, el color puede convertirse en el punto de encuentro. Los tonos blancos, arena, topo o piedra son apuestas muy seguras porque, además de ser atemporales, combinan prácticamente con cualquier acabado y material: madera clara, nogal, piedra, cristal o metal. Lo tienes en este proyecto de estudio ACP Interiors, liderado por la interiorista Alejandra Padilla, con una mesa de roble y sillas con patas metálicas en color negro y tapicería blanca.

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Comedor con mesa negra y sillas tapizadas en blanco© Carla Capdevila

Mesa oscura, sillas claras

Como seguramente ya sabrás, las maderas oscuras ya no se reservan únicamente para interiores clásicos: están más de moda que nunca. Nogal intenso, roble teñido en negro o acabados ébano protagonizan muchos proyectos actuales porque aportan profundidad y sofisticación.

Si te sumaste a esta tendencia (si no, todavía estás a tiempo) y ahora tienes una mesa con mucha presencia visual, una buena idea es acompañarla de asientos blancos, en tono marfil o crudo, que aligeren el conjunto sin restarle carácter. Y si no, fíjate en este proyecto de Jorge Alonso Estudio: las patas oscuras de las sillas mantienen un vínculo con la mesa, pero el tapizado evita que el negro resulte demasiado contundente.

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Comedor de verano con mesa verde y sillas de fibra© Maisons du Monde

El comodín de las fibras 

Las sillas de fibra son de las pocas que casi nunca fallan, estén donde estén, más que nada porque son fáciles de combinar con otros materiales y encajan con cualquier estilo. En este caso, se trata de un comedor de verano con mobiliario de exterior de la firma Maisons du Monde, pero ahora que tanto se lleva integrar muebles y complementos de jardín dentro de casa, estamos seguros de que esta propuesta quedaría igual de bien en el interior. La mesa Atlas, de acero con tablero efecto zellige en verde, y las sillas Mojave, con patas en el mismo material y color que la mesa (un pelín más oscuro) y asiento y respaldo en resina trenzada. 

Nada impide meterlas en casa cuando termine la época estival. Lo único que para que ganen presencia y no parezcan mobiliario de terraza fuera de lugar, súmalas a una mesa de madera con algo de peso visual, que compense su ligereza. Acompáñalas de un mantel o un centro de mesa en tonos tierra o burdeos, que templen ese verde tan de exterior, y cuida la iluminación: una lámpara colgante en un metal similar al de las patas ayudará a que la silla deje de leerse como una pieza de jardín.

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Comedor con muebles negros© IKEA

Estilos distintos, un único acabado

Otra vía para mezclar sin perder el control es olvidarse del estilo y fijarse solo en el color. En este comedor de IKEA, la mesa SKOGSTA de aire rústico se ha combinado con las sillas RAMSNÄS de inspiración industrial, pero como comparten el mismo acabado hace que nadie repare en la diferencia a simple vista. Además, el negro tiene la capacidad de simplificar visualmente el conjunto, es decir, el ojo percibe antes el volumen general que las diferencias entre los diseños.

Si temes que el resultado final quede muy tétrico, completa el ambiente con unas lámparas de fibra o de láminas de madera. En este caso, se salva por el sobre de la mesa, que es de acacia.

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Comedor con mesa redonda de madera y sillas bistró© El Corte Inglés

Todo un clásico

Pocas piezas han resistido tan bien el paso del tiempo como las sillas bistróNacieron en los cafés franceses a finales del siglo XIX y, más de un siglo después, siguen apareciendo en restaurantes, terrazas y viviendas de todos los estilos.

Su éxito se explica por un diseño ligero que nunca resulta recargado y por su enorme capacidad para acompañar mesas muy diferentes. Quedan especialmente bien junto a modelos rústicos, tableros de mármol o propuestas de inspiración provenzal. 

En este comedor, el modelo Bistro Navy, de El Corte Inglés, junto a una mesa redonda en madera blanca envejecida, con pie central torneado tipo pedestal que facilita sentarse sin pelearse con las patas.

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Comedor con muebles de diseño© John Taylor

A veces el estilo pesa más que el color

No siempre es necesario repetir acabados para conseguir unidad. En este comedor de una vivienda gestionada por la inmobiliaria John Taylor, la mesa negra comparte espacio con sillas tapizadas en blanco y topo. Los colores cambian, pero todas las piezas hablan el mismo lenguaje gracias a sus líneas suaves y redondeadas.

Las sillas completamente tapizadas, incluidas las patas, siguen siendo una de las grandes tendencias del momento porque aportan una sensación muy envolvente y elegante. Combinarlas con una mesa de otro color permite que cada elemento tenga protagonismo sin perder coherencia visual. 

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Comedor con mesa de madera, sillas grises y lámpara de techo negra© Enric Badrinas

La lámpara como nexo

En ocasiones, el elemento que da sentido a la composición no está ni en la mesa ni en las sillas. La iluminación también puede asumir ese papel.

Lo vemos en este comedor, diseñado por el estudio Júlia Brunet. La mesa de madera de roble, el modelo Invitto de Artisan, y las sillas Soft Shell de Vitra, tapizadas en gris con patas metálicas negras parecen responder a estilos distintos. Sin embargo, la gran lámpara de techo Bohemia de Marset repite el mismo acabado negro de las patas y crea una continuidad visual que une todas las piezas.

Una idea que resulta especialmente útil cuando quieres mezclar muebles muy diferentes sin renunciar a una imagen equilibrada. 

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Comedor con mesa de cristal y sillas naranjas© Kretz Family Real Estate

Mesas de cristal, todo un mundo de opciones

El cristal es de los materiales más agradecidos para mezclar, porque al ser transparente no compite con nada. Con una mesa de cristal se puede ir hacia un comedor clásico, con sillas tapizadas en tonos suaves, o hacia uno más actual, con aseintos de diseño moderno o tapizados en un color potente. Es el caso de esta vivienda, gestionada por Kretz Family Real Estate y diseñada por el estudio Perretta.

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Comedor con mesa de mármol y sillas rosas© Westwing

Cada mármol con su silla

Las mesas con sobre de piedra natural tienen tanta personalidad que conviene partir de ella para elegir las sillas. Así, un mármol blanco Carrara, de vetas grises suaves, se lleva bien con maderas claras y tapizados en gris perla, arena o verde salvia. El Calacatta, con sus vetas doradas, pide algo más de calidez: topo, cuero o burdeos. El verde Guatemala gana con maderas oscuras, o con tejidos en musgo o camel, mientras que la Sodalita azul, mucho más protagonista, se presta a composiciones con sillas en azul tinta, gris humo o nogal. Los mármoles negros, como el Marquina, se aligeran junto a tapizados marfil, piedra o blanco roto.

Pero no siempre hace falta buscar contraste: quedarse dentro de una misma gama cromática también da lugar a un comedor con mucha personalidad y un aspecto especialmente refinado. La prueba la tienes en este comedor, decorado con muebles de Westwing Collection: la mesa Miley, con sobre de mármol en un tono rojo vino moteado, aparece junto a las sillas Katya, en roble lacado y tapizado del mismo tono.