Lola Índigo, cuyo nombre real es Miriam Doblas Muñoz, se ha convertido en una de las artistas españolas más destacadas de los últimos años. La granadina, de 34 años, comenzó su relación con los escenarios desde muy pequeña y, tras su paso por programas como Fama a bailar y Operación Triunfo, su carrera musical no ha dejado de crecer. Desde entonces, ha publicado numerosos éxitos y ha colaborado con artistas como Ana Mena o Manuel Turizo. Este verano, la cantante ha continuado recorriendo distintos escenarios con su gira Romance de una Noche de Verano, que terminó el pasado 5 de septiembre en Alcalá de Henares (Madrid).
Lola Índigo —también conocida como Mimi—, siempre ha mantenido una relación cercana con sus seguidores y, a través de sus redes sociales, suele compartir pequeños momentos de su vida cotidiana. Entre los aspectos que ha mostrado en alguna ocasión se encuentra su vivienda, un hogar que adquirió en 2024 y que está situado en la Comunidad de Madrid, concretamente, en Boadilla del Monte.
La propia artista habló sobre la compra de su casa durante su visita al programa de David Broncano, La Revuelta. En aquella conversación, Lola Índigo explicó algunos detalles sobre su nueva vivienda y, fiel a su sentido del humor, hizo referencia a uno de sus vecinos. "Tengo hasta un vecino con cabras", afirmó entre risas, dejando ver que la ubicación de la casa se encuentra en una zona alejada del centro urbano.
La cantante también contó que, tras vender uno de sus cuatro pisos, actualmente mantiene tres propiedades. Sin embargo, es la casa de Boadilla del Monte la que ha mostrado en más ocasiones a través de sus redes sociales, permitiendo a sus seguidores conocer algunos de sus espacios. Se trata de una vivienda con una gran dimensión y que está distribuida en dos plantas. En el interior, uno de los elementos que más destaca son las escaleras de madera, que conectan las diferentes estancias y aportan un toque cálido a la decoración. La madera también está presente en el suelo de algunas estancias, creando un ambiente uniforme, acogedor y cálido.
En la zona de estar, la artista cuenta con un amplio sofá de líneas sencillas en color azul claro. Las grandes cristaleras son otro de los elementos protagonistas del espacio, ya que permiten la entrada de abundante luz natural y hacen que la estancia parezca todavía más amplia. El techo liso y los pilares de ladrillo pintados de blanco completan una decoración sencilla, en la que predominan los tonos claros y los espacios abiertos. Sin embargo, uno de los principales atractivos de la vivienda se encuentra en el exterior. La casa cuenta con un amplio patio rodeado de vegetación, que la cantante ha mostrado en varias ocasiones en sus redes sociales, como TikTok. Un rincón perfecto para disfrutar del aire libre y desconectar del foco mediático.
En el centro de esta zona exterior se encuentra una enorme piscina, rodeada por un amplio pavimento de color blanco. La combinación de la piscina con las plantas y árboles que rodean el espacio proporciona a la vivienda un ambiente tranquilo y relajado. Precisamente, las imágenes que Lola Índigo ha compartido de su hogar permiten conocer una faceta más personal de la artista. Aunque no suele mostrar todos los detalles de su vida privada, sí ha querido compartir con sus seguidores algunos de los rincones de la casa, dejando ver cómo es su día a día lejos de los escenarios.
La vivienda también ha aparecido en los contenidos de su pareja, el creador de contenido IlloJuan. A través de algunos de sus vídeos de YouTube, se han podido ver diferentes zonas de la casa, especialmente durante el periodo en el que realizaba su preparación para participar en La Velada VI, uno de los grandes eventos del año dentro del mundo de los creadores de contenido.
Así, la casa de Boadilla del Monte se ha convertido en uno de los refugios de Lola Índigo lejos de los escenarios. Una vivienda amplia, luminosa y rodeada de naturaleza que la artista ha ido mostrando poco a poco y que refleja una parte más privada de su vida, marcada por espacios pensados tanto para hacer un pausa del trabajo como para compartir momentos con sus personas más cercanas.





