Lola Índigo vuelve a los escenarios con una energía renovada. Su nueva gira, Romance de una noche de verano, arrancará el prócimo 30 de mayo en GRX La Feria, en Granada —un festival que durará todo el día y donde ella también ejercerá de DJ—, un punto de partida cargado de simbolismo para una artista que regresa después de un año especialmente intenso. La cantante, que esta noche acudía como invitada a El Hormiguero, donde ya ha alcanzado la categoría de invitada platino —pues ha superado las diez visitas—, adelantó algunos detalles de este nuevo proyecto que, según ella misma, “es todo nuevo”.
Además de presentar su nuevo single, El Bachatón de la L, una colaboración junto a su al artista canario, Lucho RK, amigo personal, la artista también celebró el impulso de su regreso discográfico. Este lanzamiento llega un mes después de Tus iniciales, el primer adelanto de su próximo álbum, grabado en la histórica casa familiar de Federico García Lorca en Granada, ciudad con la que mantiene una estrecha relación tanto emocional como creativa.
Lola Índigo también hizo una revelación muy especial durante su visita al programa: el origen del nombre “los de la L”. La explicación, según contó entre risas, es mucho más sencilla de lo que muchos imaginaban: coincidó con Lucho en Cuenca, donde se sacaron el carné de conducir. Ya lo había mencionado en una visita anterior, pero esta vez añadió un matiz que desveló la verdadera importancia de aquel momento. “Lo conocía de antes, pero allí fue donde se reafirmó la amistad”, explicó. “Ahí lo conocí mejor y me cayó genial porque es un niño increíble”.
Sobre la gira, se mostró prudente y, aunque Pablo Motos le pidió que desvelara algún detalle, prefirió mantener el misterio: “No quiero desvelar mucho”, confesó en el programa. Lo que sí adelantó es que el concepto visual será profundamente andaluz: un patio andaluz convertido en escenario, un espacio que describe como “un sueño hecho realidad”. Al verlo por primera vez, reconoció que no pudo evitar emocionarse. “Estoy nerviosa porque me gusta mucho lo que hemos hecho”, admitió, dejando entrever que esta etapa tiene un significado especial para ella.
Un parón necesario: lesión, silencio y reconstrucción
En septiembre del año pasado, Lola tuvo que detenerlo todo. Y lo anunciaba en el festival Coca Cola Music Experience en Madrid, donde confesó que estaba "agotada mentalmente" y que para "estar como dios manda, necesito un break, así que gracias a todos los fans", explicó entonces emocionada. Ahora ha revelado a Pablo Motos que, además, sufrió una lesión en el tendón de Aquiles pero“soy muy dura, no dije nada. Esas cosas me las guardo para mí”, admite ahora.
Ese frenazo, que afectó tanto a su cuerpo como a su ánimo, la obligó a replantearse ritmos, prioridades y cuidados. “Mentalmente estaba hecha polvo. Necesitaba terapia, leer, escucharme”, ha confesado reconociendo que, aunque cumplió con todos sus compromisos, el desgaste físico y emocional fue tan profundo que tuvo que detenerse. El parón no fue una elección, sino una necesidad.
En ese proceso descubrió las bondades del pilates, una disciplina que se ha convertido en su gran aliada. Le ha devuelto fuerza, movilidad y una conexión con su cuerpo que había perdido entre giras, viajes y exigencias. Ha reconocido que le ha ayudado muchísimo a recuperarse y a mantenerse en forma. "El pilates es gloria", ha explicado. Además de la fisioterapia, que ha hecho maravillas en su recuperación.
Sin duda, 2025, fue “muy duro a nivel personal” y muy estresante a nivel profesionalmente aunque vivió uno de sus mejores momentos. Ese contraste la llevó a buscar refugio lejos del foco. Por eso, durate este parón, Lola se dedicó a viajar y visitó países como Brasil, Argentina y Nueva York. En la Gran Manzana asistió al desfile de Carolina Herrera en la Fashion Week, luciendo un increíble modelo de la diseñadora venezolana, algo que le hizo una ilusión especial. En sus escapadas, reconoce, siempre busca lo mismo: huir del invierno español. Persigue el calor, el “veranito”, y por eso también se refugió en Miami, donde terminó escribiendo las canciones de este nuevo disco. Allí encontró la calma que necesitaba y el espacio creativo que llevaba tiempo reclamando. “Hacer canciones es gloria”, aseguró.
Su parte más friki
Lola Índigo mostró su faceta más espontánea al reconocer que tiene “un montón de cosas frikis”, pequeños objetos que colecciona desde hace años y que forman parte de su universo personal. Entre ellos, mencionó que tiene una Bratz, que es una réplica suya, un guiño a ese imaginario pop que siempre ha influido en su estética y que la muñeca refleja a la perfección.
También contó que en los últimos meses ha empezado a coleccionar cuadros del mundo. Tiene uno de la "vaquita Federica argentina" y, aunque es reciente, confiesa que su nueva afición contribuye a dar personalidad a su casa y además, le relaja y le ayuda a desconectar. "Tu casa debe ser un festival", espetó entre risas Pablo Motos.











