Japón se ha convertido en el refugio inesperado para Lola Índigo e IlloJuan. Tras unos meses con unas agendas exigentes, la pareja ha decidido poner tierra de por medio para disfrutar de unas románticas vacaciones lejos de la presión de la audiencia y de los focos. Este viaje por tierras niponas representa la oportunidad perfecta para caminar como dos anónimos por las calles, descansar y disfrutar de su amor.
IlloJuan no pudo llevarse la victoria a casa en La Velada del Año VI, pero sin duda ese día se quedaría como uno de los más especiales de su vida, lleno de emoción y vitoreado por el público de La Cartuja. Aunque él mismo no ha descartado la idea de seguir peleando, de momento se toma con tranquilidad la vuelta al ring y está disfrutando del verano en el país asiático con unas románticas vacaciones junto a Lola índigo.
Un año exigente
La agenda de la artista ha estado llena de compromisos y algún contratiempo de salud que la obligó a parar y priorizar su bienestar, como sucedió en el Cook Music Fest de Tenerife, actuación que tuvo que suspender por una lipotimia. Por su parte, Juan ha navegado la presión constante que supone una preparación como la de La Velada del Año, seis meses de duros entrenamientos que terminaban con la victoria de TheGrefg.
Sin embargo, todo este agotamiento no les ha impedido mostrarse más enamorados que nunca, con continuas fotos de los dos juntos que no han dudado en compartir en redes sociales. Para seguir disfrutando de su amor y desconectar una temporada de las apretadas agendas han decidido viajar hasta Japón.
Tradición y complicidad bajo el 'wagasa'
Uno de los momentos más comentados de este viaje, y que mejor ilustra su paso por el país, ha sido la incursión de la pareja en la tradición local. Lola Índigo quiso sumergirse en la estética japonesa, vistiendo un kimono de un suave tono rosa que, en contraste con los jardines tradicionales de Kyoto, nos dejó una estampa digna de revista.
Acompañada por IlloJuan, Lola recorrió los barrios más antiguos resguardada bajo un wagasa, el paraguas tradicional de papel y bambú. Como siempre, en las fotos la pareja muestra su lado más divertido.
La felicidad de los pequeños momentos
Su visita al PokéPark Kanto ha sido, quizá, la prueba definitiva de que, por encima de sus carreras, ambos comparten una capacidad intacta para la diversión. Los dos posaban con camisetas a juego y cargados de pequeños recuerdos que se han llevado del parque dedicado a Pokémon, mostrando el inolvidable viaje que han realizado por sorpresa.
En definitiva, este viaje a Japón ha servido a la pareja para desconectar de su intensa rutina. Más allá del viaje en sí, el objetivo principal ha sido descansar y disfrutar de tiempo juntos, lejos de las cámaras y los escenarios. Tras este paréntesis, ambos están listos para retomar sus compromisos profesionales con las energías renovadas.












