Lasaña sin carne pero llena de sabor: es vegetal y va a enamorar a todo


Diferentes tipos de vegetales, láminas de pasta y, por supuesto, una buena salsa bechamel y abundante queso rallado para gratinar; así es esta lasaña que te va a conquistar.


25 de septiembre de 2026 a las 15:30 CEST

La más clásica se elabora con carne picada, pero hay otras lasañas de pollo, pescado, marisco... y, por supuesto, vegetales, que es una de nuestras preferidas. Lleva un poco de tiempo prepararla, porque hay que hacer varios pasos, pero el resultado es tan espectacular que merece muchísimo la pena. Incluso, puedes hacer más cantidad, congelar y tener lista lasaña de verduras para varias ocasiones.

Qué hace distinta a esta lasaña de verduras frente a la clásica boloñesa de carne picada

En la clásica lasaña, todo gira en torno a un buen ragú, cocinado lentamente, para poner como relleno. Pero, en este caso, una de las grandezas de esta alternativa es que le puedes poner un sinfín de hortalizas y verduras porque todas le van bien. Cada una aporta un sabor y una textura, y en ambos casos la bechamel y el queso rallado son su complemento perfecto.

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Lasaña de verduras

En cuanto a la pasta, nos sirve tanto la seca como la fresca y la precocida. La primera tarda más tiempo en cocerse que la segunda y esta última es la alternativa más cómoda, porque normalmente se coloca directamente en la fuente y se cocina en el horno gracias a la humedad de la salsa, por eso tiene que haber bastante cantidad de bechamel y las verduras tienen que estar muy jugosas.

Cómo evitar el error número uno: el exceso de agua de las verduras que ablanda la pasta

Las verduras, especialmente el calabacín, la berenjena, los champiñones, las espinacas o el tomate, pueden soltar bastante líquido y terminar convirtiendo una pasta que debería quedar suelta y con cierta consistencia en un plato aguado y con la pasta reblandecida.

Para evitarlo, escurre previamente aquellas que tengan mucha agua, luego saltea las verduras a fuego alto para que no se cuezan y pierdan parte de su agua y no llenes la sartén en exceso para que no se amontonen (es preferible cocinarlas por tandas), y si usas tomate muy maduro, retira parte de las semillas y del agua antes de añadirlo al sofrito.

Saltea las verduras a fuego alto para que pierdan su agua y mantengan una textura firme.© Shutterstock
Saltea las verduras a fuego alto para que pierdan su agua y mantengan una textura firme.

La bechamel casera: proporciones y qué hacer para que quede cremosa

Es otra de las grandes claves de esta receta y tenemos que conseguir que nos quede con una textura fluida para que pueda extenderse y envolver las capas. Una buena bechamel depende de la proporción de ingredientes, del orden en el que los echemos y de cocinarla bien para que pierda el toque a crudo de la harina.

Se suele usar aproximadamente 1 parte de mantequilla, 1 de harina y 10 de leche. En este caso, además, le ponemos un poco de aceite. La condimentamos con sal, pimienta y nuez moscada. Y los pasos para hacerla son 3:

  1. Echar la grasa en un cazo o sartén al fuego e incorporar la harina para rehogar y formar un roux.
  2. Incorporar la leche poco a poco sin dejar de mezclar para integrar todo y deshacer los grumos.
  3. Bajar el fuego y dejar que cueza suavemente 8-10 minutos sin dejar de remover y condimentar.

Una vez terminada, pásala por un colador fino o chino si quieres una textura completamente sedosa.

Congelar la lasaña de verduras

Es preferible congelarla antes de hornearla, montada y con la bechamel incluida, porque la pasta conserva mejor su textura y, al cocinarla posteriormente, la lasaña queda más parecida a una recién hecha. Eso sí, siempre tienes que dejarla enfriar completamente.

También se puede congelar ya horneada, algo especialmente práctico si han sobrado raciones. En este caso, conviene dejarla enfriar por completo, dividirla en porciones y guardarlas bien protegidas.

En el congelador, la lasaña casera dura unos 2-3 meses. Descongélala en la nevera cuando vayas a comerla, recaliéntala en el horno tapada con papel de aluminio y, si está muy seca, echa un poco más de bechamel y/o salsa de tomate

Cómo hacer lasaña de verduras casera

Ingredientes:

Para la lasaña:

  • 12 unidades de láminas de lasaña precocidas
  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • 1 calabacín
  • 1 berenjena
  • 100 g de champiñones
  • 200 g de tomate natural en conserva
  • 4 cs de tomate frito
  • 75 g de queso rallado
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra

Para la bechamel:

  • 60 g de mantequilla
  • 60 g de harina
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen
  • 500 ml de leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

Modo de elaboración:

La bechamel:

  1. Derrite la mantequilla en un cazo al fuego.
  2. Añade un chorrito de aceite de oliva.
  3. Agrega la harina y rehoga ayudándote con una varilla para que no se formen grumos.
  4. Ve añadiendo la leche sin dejar de remover y condimenta con sal, pimienta y nuez moscada.
  5. Cocina a fuego lento hasta lograr una textura más bien líquida, aunque sin pasarte.

Las verduras:

  1. Echa aceite en una cazuela o sartén y agrega la cebolla picada en dados y los ajos picaditos.
  2. Sofríe, añade una pizca de sal y echa el pimiento rojo cortado en daditos.
  3. Da unas vueltas, añade la berenjena pelada y cortada en daditos y sofríe.
  4. Incorpora los champis limpios y picados y rehoga.
  5. Agrega ahora el calabacín en dados y rehoga el conjunto hasta que todas las verduras estén pochaditas.
  6. Salpimenta, echa el tomate natural triturado y cocina unos minutos.

Acabado y montaje:

  1. Extiende una base de tomate frito en una bandeja de horno.
  2. Coloca encima una capa de láminas de lasaña precocida y cubre con una capa de verduras.
  3. Ve formando varias capas hasta terminar con una de pasta.
  4. Echa la salsa bechamel y espolvorea el queso rallado.
  5. Gratina con el horno a máxima potencia hasta que el queso se dore.
  6. Saca con cuidado del horno, deja templar unos minutos ¡y sirve!