Obviamente, nada sustituye a la medicina. Pero lo cierto es que hay recetas capaces de hacernos sentir mejor con solo unas cucharadas. Y los caldos caseros tienen ese poder. Una sopita caliente puede entonar el cuerpo cuando andamos flojos, saliendo de algún catarro o con algún malestar digestivo. Todos lo hemos experimentado. Sobre todo, si alguien cercano nos lo prepara con todo el amor del mundo…
Pero, por supuesto, no hace falta estar enfermo para saborear un caldo. Si está bien hecho, puede ser una receta muy rica, además de ligera y saludable. Es el caso del caldo de verduras que propone el chef Jordi Cruz en una de sus últimas publicaciones de Instagram. Tal y como os hemos contado en más de una ocasión, el famoso cocinero suele publicar con frecuencia recetas sencillas y trucos de cocina muy útiles en sus redes sociales (el último ejemplo que os dimos fue el de su paso a paso para hacer un tiramisú espectacular).
Pues bien, en el caso del caldo, el juez de MasterChef apuesta por las verduras como únicas protagonistas. “Si te sientes hinchado o necesitas algo diurético, que te ayude a recuperarte después, por ejemplo, de un resfriado, este caldo te vendrá superbién”, apunta el cocinero, antes de arrancar con la sencilla receta.
Para su preparación, explica Cruz que debemos usar un kilo y medio de las verduras que más nos gusten (zanahorias, puerros, apionabo, chirivía, col…), bien picaditas, y 2 litros y medio de agua. En cuanto a la sal, cuenta el chef que debemos sumar 10 gramos por litro de agua. Como toque especial, añade un poquito de salsa de soja blanca para redondear el sabor.
Lleva todo a ebullición. “Le damos hervor y, a partir de ese primer hervor, mantenemos suaves borbotones durante una hora y cuarto”, comenta Jordi.
Una vez pasado ese tiempo, el cocinero introduce con suavidad un colador de gran tamaño en la olla donde están las verduras, y va recogiendo con un cazo ese caldo que se transfiere a la superficie del colador para ir disponiéndolo en otro recipiente. ¡Y listo!
El resultado es un caldo limpio, lleno de minerales, vitaminas y sabor, fácil de digerir y muy reconfortante. Un básico que sienta bien y que apetece repetir. Lo tienes que probar porque está riquísimo y es sanísimo”, concluye Cruz.
ALGUNOS TIPS PARA UN BUEN CALDO CASERO
Aprovechamos la receta de Jordi para terminar con algunos consejos genéricos a la hora de hacer un rico caldo casero, que siempre está bien recordar:
- Elige ingredientes frescos y de calidad. Puede parecer obvio, pero un buen caldo empieza siempre con una buena materia prima. Así que apuesta por productos (sean vegetales o animales) de calidad y, si son de temporada, mejor que mejor.
- Corta los ingredientes de forma uniforme. No hace falta que sea perfecto, pero trozos similares ayudan a que la cocción sea homogénea y se extraiga mejor el sabor.
- Respeta la proporción agua-ingredientes Demasiada agua diluye el sabor; poca puede hacer que el caldo quede demasiado intenso o turbio.
- Aprovecha las ‘mermas’ limpias. En el caso del caldo de verduras, no todo es el cuerpo del vegetal. Muchas de las partes que solemos desechar (pieles, hojas, extremos) tienen una gran concentración de sabor. Siempre que estén bien limpias, pueden aportar mucha más profundidad al caldo.
- Empieza con agua fría. Así los ingredientes liberan mejor sus sabores y nutrientes desde el inicio de la cocción.
- Controla el fuego. Tras el primer hervor, mantén una cocción suave. Un hervor fuerte enturbia el caldo y puede alterar el sabor.
- Desespuma si es necesario. Si aparecen impurezas en la superficie, retíralas con una cuchara para conseguir un caldo más limpio.
- Ten paciencia con el tiempo de cocción. Un buen caldo necesita su tiempo para desarrollar todo su sabor.
- Cuela con cuidado. Hazlo sin remover demasiado para mantener la claridad del caldo.
- Déjalo reposar. Un pequeño reposo antes de consumirlo ayuda a que los sabores se asienten y se integren mejor.








