MasterChef vuelve a nuestras pantallas y, tras más de una década en televisión, el programa más longevo de cocina de nuestra pequeña pantalla ha regresado con cambios. Pepe Navarro y Jordi Cruz serán los encargados, una vez más, de juzgar las creaciones de los aspirantes. Sin embargo, en esta ocasión no tendrán a su lado a la icónica Samantha Vallejo-Nágera, quien anunciaba el pasado mes de febrero que se alejaba de los fogones más reconocidos de la cadena pública tras más de una década. En su lugar, los dos reconocidos cocineros estarán junto a Marta Sanahuja (conocida en redes sociales como Delicious Martha), quién será la tercera jueza de esta 14 edición, la cual está por su segunda entrega. Una nueva aventura de la que han ido a hablar en el programa de David Broncano, al que han tardado en llegar por un pequeño inconveniente.
El protagonista de esta incómoda anécdota es, ni más ni menos, que Jordi Cruz. El chef, que cuenta con 6 estrellas Michelin distribuidas en sus restaurantes de Barcelona, ha confesado que no se encuentra atravesando un buen momento de salud. "Yo vengo regular", ha indicado el cocinero nada más llegar al plató de La Revuelta, sorprendiendo a los espectadores con el sorprendente motivo. "Ha parado dos veces al baño, lo mismo tiene que salir corriendo", ha desvelado Pepe antes de que pudiera explicarse a sí mismo.
"En algún momento de hoy o ayer me envenené", ha indicado Jordi quien, si bien se ha mostrado entre risas, ha desvelado que su delicada situación estomacal a lo mejor podría impedirle llevar a cabo toda la entrevista. "Es muy probable que aquí, en La Revuelta, sea el primer invitado que me cague en directo", ha apostillado al respecto. Una confesión que ha dejado sin palabras al presentador del espacio, quien no daba crédito a las explicaciones del chef. "No tendremos esa suerte, ¿eh?", han sido las palabras de David Broncano al respecto.
Tras su expresión, Jordi se ha disculpado con los presentes en el público "por ser escatológico". "Perdonad, perdonad, perdonad...", ha reiterado. "Ojalá caiga esa breva", ha continuado el conductor con su característico sentido del humor. "Voy a ir cogiendo el muñeco este", ha indicado el chef en referencia al mítico peluche en forma de perro que ya es uno más en el sofá situado en el escenario de La Revuelta. "Lo recogemos con el legón", ha apostillado entonces Grison, uniéndose a los comentarios acerca de la situación estomacal del veterano juez del reality culinario.
"Malo como un perro", ha especificado sobre su estado de salud actual, al mismo tiempo que su fiel amigo, Pepe, aseguraba que el malestar no era un invento. "Es real, es real. Mira la cara que trae", ha sido su comentario al respecto. Sonrojado, con visible incomodidad y resoplando, Jordi ha tenido, incluso, que tomar asiento -"¿Cuánto rato tardáis en sentaros aquí, en este programa?", ha dicho sobre continuar la conversación de pie-. Algo que había tratado de evitar para, en sus propias palabras, no acostumbrar a su sistema. "A ver si me siento y mi cuerpo lo interpreta mal...", ha expresado.
Una situación que, si bien ha sido el tema central de la conversación, no ha sido elevada a mayores y no han tenido ningún susto. "Yo avisaré, avisaré", indicaba el chef al principio de su conversación, poniendo sobre advertencia a sus compañeros y al equipo de David Broncano. "Este programa es para cagarse", ha expresado en broma.








